Promover la lactancia mejora imagen y productividad de empresas: académicas IBERO

Staff/Rossi

Las doctoras Mónica Ancira Moreno y Sonia Hernández Cordero, académicas del Departamento de Salud de la IBERO, participaron en el panel ‘Presente y futuro del apoyo a las mujeres lactantes en el ámbito laboral’

Investigadoras de la Universidad Iberoamericana y del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) participaron en el panel Presente y futuro del apoyo a las mujeres lactantes en el ámbito laboral, en donde explicaron los beneficios que tienen los centros de trabajo al integrar políticas en favor de la lactancia materna.

La Dra. Mónica Ancira Moreno, coordinadora de la Licenciatura en Nutrición y Ciencia de los Alimentos de la IBERO, destacó que uno de los beneficios para las empresas es la disminución del ausentismo laboral, entre un 30 y 70%, por enfermedad de la madre, hija o hijo.

La académica, quien participó Diagnóstico y recomendaciones sobre las políticas a favor de la lactancia materna en el lugar de trabajo, investigación que se publicó en febrero del 2021, añadió que también hay un impacto en la productividad, ya que pueden disminuir hasta un 35% las incidencias en salud en el primer año de vida de los bebés.

Ancira Moreno aseguró que al reincorporarse al trabajo posterior a la licencia de maternidad, se obtiene mayor compromiso y sentido de pertenencia de las trabajadoras al brindarles facilidades para continuar alimentando a su hija o hijo.

De esta forma, la imagen de la empresa mejora ante la sociedad, debido a que se preocupa por el bienestar de las trabajadoras y sus familias, y hace que la compañía sea más atractiva para potenciales colaboradoras. Además, se posiciona como un referente en igualdad de género y responsabilidad social. Esto sin contar los ahorros en costos de atención a la salud.

La docente de tiempo completo en la IBERO compartió que, actualmente, 43 de cada 100 mujeres en edad reproductiva son económicamente activas, razón por la cual se vuelve necesario facilitar el vínculo entre el trabajo y la maternidad.

“La promoción de la lactancia materna (LM) es una probada intervención costo-efectiva y una de las alternativas más promisorias para combatir la mala nutrición a lo largo de la vida, así como para prevenir que ésta perdure a través del ciclo intergeneracional de las familias, comunidades y naciones”, dijo.

Por su parte, Francesca Romita, oficial de Responsabilidad Social Corporativa de UNICEF, añadió que una política de apoyo a la lactancia materna en los centros de trabajo disminuye la rotación de personal calificado, lo que contribuye a un ahorro en reclutamiento y capacitación de nuevo personal.

“Empresas con programas de apoyo a la lactancia reportan indicios de retención de empleados del 83 al 94% en comparación con el promedio que es del 59%. La empresas con un programa de este tipo tienen un retorno de tres dólares por cada dólar que invierten”.

En ese sentido, añadió que los beneficios para el país se traducen en disminución de los gastos en salud, en contaminación ambiental y favorece una población más saludable en el presente y futuro.

Agregó que sólo 3 de cada 10 niñas y niños en México reciben lactancia materna exclusiva, es decir, durante los primeros seis meses.

Respecto a los beneficios de la lactancia materna para las mujeres, enumeró los siguientes: la protección que brinda contra la depresión postparto y al sistema óseo, lo que previene fracturas, osteoporosis y artritis. Además de menor riesgo de padecer algunos tipos de cáncer. Contribuye a regresar al peso previo al embarazo, pues amamantar consume entre 450 y 500 calorías; y es un alimento gratuito y siempre está disponible.

Mientras que para los bebés, comentó la especialista, previene el síndrome de muerte súbita infantil (entre 60 y 73%), y el calostro ayuda al desarrollo del sistema inmunológico. La lactancia materna ofrece la combinación ideal de nutrimientos, incluyendo vitaminas, proteínas y grasas que necesita el o la bebé.

También evita infecciones en el oído y enfermedades respiratorias. A largo plazo, protege al lactante de algunos tipos de cáncer infantil y diabetes, presión arterial elevada, colesterol y enfermedades del intestino.

La Dra. Sonia Hernández Cordero, académica e investigadora del Departamento de Salud de la IBERO, dijo que los retos de las mujeres que trabajan para continuar con la lactancia es el corto tiempo de la licencia de maternidad, la poca flexibilidad de horarios y que no hay espacios adecuados para la extracción de leche.

Esto cobra relevancia cuando la participación de la mujeres es mayor. Por eso, la protección es un asunto de salud, equidad de género y justicia social porque contribuye a la autonomía económica de las mujeres, a que puedan tener una realización personal y profesional, y a un desarrollo y crecimiento económico de los países.

 

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