PRNewswire
El pleno del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil decidió por unanimidad ratificar la decisión del juez Alexandre de Moraes, que el miércoles (11) ordenó a las fuerzas de seguridad pública de todo el país, incluida la policía militar, impedir el corte de carreteras y la ocupación de edificios públicos.
La medida fue sometida a votación en sesión plenaria virtual, y los magistrados tenían hasta las 23h59 del jueves (12) para votar. Todos votaron a favor. Sobre el mediodía de ayer ya se había alcanzado la mayoría necesaria .
La medida cumple con la solicitud del abogado general Jorge Messias, quien pidió providencias ante la convocatoria de actos golpistas para el miércoles en todo el país. Agún de acuerdo con la decisión, quienes sean sorprendidos cortando carreteras o forzando la entrada en edificios públicos deberán ser detenidos en flagrante delito, además de recibir una multa de R$ 20 mil. Si hay empresas implicadas, la multa será de R$ 100.000. Los vehículos utilizados deberán ser identificadas e incautadas.
Las multas deben aplicarse tanto a quienes participen directamente en esos actos, como a quienes los inciten, incluidos los medios de comunicación electrónicos. También serán multados quienes presten apoyo logístico y financiero a culquier manifestación dirigida a atentar contra el Estado democrático de derecho.
La máxima corte también confirmó la orden al Telegram de bloquear cuentas, canales y grupos mencionados en la solicitud, en un plazo de dos horas desde la notificación, bajo pena de una multa diaria de R$ 100 mil en caso de incumplimiento. Los datos de las cuentas y el contenido deberán ser enviados a la corte y conservados por la aplicación.
You may also like
-
Accidente en Huauchinango deja daños materiales y personas lesionadas
-
Brote de Ébola deja 200 muertos en África y pone en alerta a 10 países
-
Menor de edad y su padre cayeron a un pozo en la Universidad Interamericana
-
Cristóbal Campos: del futbol profesional a visibilizar la salud mental
-
Brote de ébola en Congo es de “muy alto riesgo”, según la OMS: “Es profundamente preocupante”