
Excélsior
La Selección Mexicana conserva el invicto al imponerse en su penúltima prueba antes de la Copa del Mundo. Sobre la cancha de un copado Rose Bowl Stadium(Pasadena, California), la victoria fue discreta en la pizarra sobre Australia (1-0), pero exigente en lo físico.
El choque contra el representativo australiano, bajo el mando del técnico Tony Popovic, supone el nivel que México se podrá encontrar en su segundo duelo del Mundial, con la Selección de Corea del Sur; en el Ranking de la FIFA, los conjuntos asiáticos no distan, parcialmente ocupan los lugares 27 y 25.
Arrancó el estratega Javier Aguirre con una señal más que clara de quién será el guardameta titular, Raúl Rangel. Al tiempo el técnico echó mano de variantes como la de Edson Álvarez de central, mientras que en la lateral izquierda confió con justa razón en Mateo Chávez.
El costado izquierdo ya no es una preocupación para el Vasco Aguirre. Es su posición en el campo de juego más sólido por la seguridad que suele darle también Jesús Gallardo, quien suplió al joven defensor hasta el 59’.
Pero el tiempo fue bien aprovechado por Mateo Chávez. El jugador del AZ Alkmaar derrochó carácter y sacrificio.
Las mejores expectativas pasaron también por Álvaro Fidalgo, quien estrenó el dorsal 8 como tricolor. Pero el español naturalizado vivió una jornada un tanto incómodo, con alta presión sobre su marca.
Pero México fue dueño del primer tiempo y lo capitalizó al minuto27, mediante la anotación de Johan Vásquez. A balón parado, el central del Genoa remató de cabeza con dirección al poste derecho del guardameta Mathew Ryan, quien no pudo anticipar el rebote cruzado de la esférica.
Australia tuvo un par de chances claras frente al marco. Ambas pasaron por el medio ofensivo Jackson Irvine, primero con un remate entre un mar de defensores y el segundo con un cabezazo que temrinó en manos de Raúl ‘Tala’ Rangel.
Para la segunda mitad y con broncas escalonadas que avivaron el ánimo del Rose Bowl, Australia sacó su mejor versión, para mantener a los mexicanos sobre las cuerdas y con Guillermo Ochoa como protagonista. Suplir en el complemento al ‘Tala’ significó para Memo volver a su elemento tricolor, la exigencia ante las fallas defensivas.
En la primera línea de la Selección Mexicana los cambios fueron en todos los puestos, con los ingresos de César Montes y Alejandro Gómez en la central, mientras que Jesús Gallardo e Israel Reyes tomaron las laterales izquierda y derecha, respectivamente.
En el desajuste, europeos de ataque como Santiago Gimenez y César Huerta no cumplieron como revulsivos.