Trasciende a la eternidad del Arte y la Cultura el primerísimo actor Héctor Suárez

Por Mino D’Blanc

La mañana de este martes 2 de junio el quehacer escénico a nivel mundial escribió con letras de oro en la eternidad del Arte y la Cultura el primer actor mexicano y extraordinario activista social Héctor Suárez.

Considerado uno de los mejores actores que México ha dado a la historia, legó 61 años de impecable trayectoria artística.
Quiso ser arquitecto. Cuando en 1958 iba en primer año de superior en el Politécnico, un día la novia de su hermano Sergio, que era española y que hacía teatro, le pidió que le ayudara a ensayar “Los Muertos”. Ella quedó tan complacida, al grado que le dijo que lo hacía mejor que con el joven con el que iba a trabajar. Le dijo que debería ser actor y después de dos meses lo convenció, por lo que llegó a la clase de Carlos Ancira de oyente, en la Academia Andrés Soler.

Estudió Pantomima con el célebre mimo Marcel Marceau. De hecho, bajo la tutela del maestro Ancira colaboró en el llamado Teatro de Tesis de los años 60, junto a Alejandro Jodorowsky, Alfonso Aráu, Susana Alexander y Héctor Bonilla.

Trabajó en obras de los más reconocidos autores de todos los géneros, entre los que destacan por la complejidad de los montajes, Franz Kafka, Eugene Ionesco y August Strindberg.

Su extensa actividad en los escenarios teatrales comenzó con un ciclo de Jean Paul Sartre, al que se han sumado más de 50 obras, entre las que destacan “Las cosas simples” de Héctor Mendoza (1959), “La idiota” (1960), “Una vida sin sostén” (1964), “El casado casa quiere” (1967), “La jaula de las locas” (1976), “La libélula” (1983), “Estoy loco” (1990), “Toc Toc” (2013), “12 hombres en pugna” (2013), “El crédito” (2014), “Estoy loco” (2015), “Los locos Suárez” (2015), “La señora presidenta” (2018).

Su incursión en la comedia televisiva se dio en “Variedades de media noche” en 1959. Alcanzó el reconocimiento en dicho medio cuando entró a Televicentro con Héctor Lechuga y Chucho Salinas, al programa “Chucherías” (1960), al que le siguió “Domingos Herdez” (1962). En 1966 trabajó en “Casanova 66”, “La cosquilla” en 1970 y en “Sábado Loco Loco” en 1978. El programa más emblemático en su carrera es “¿Qué nos pasa?” que se transmitió de 1985 a 1987, teniendo una segunda temporada de 1988 a 1989. “La otra cosa” en 1996, “La cosa” en 1997, “Derbez en cuando” en 1999, “Diseñador ambos sexos” en 2001, “El humor de Héctor Suárez” en 2004,

Participó en telenovelas como “Juan Bosco” y “Un hijo cayó del cielo” en 1962, “Madres egoístas” en 1963, “El dolor de vivir” en 1964, “Casa de huéspedes” en 1965, “Los Jovenazos” en 1970, “El carruaje” y “Las gemelas” en 1972, “El derecho de nacer” en 1981, “Gotita de amor” en 1998, “Velo de novia” en 2003, “Una segunda oportunidad” en 2005 y “Tierra de pasiones” en 2006.

En teleseries como “Tiempo final” en 2008, “Mujeres asesinas” en 2008, “El albergue” en 2012, “El señor Ávila” en 2013,
Su carrera cinematográfica comenzó en 1964 con “El asalto”. Dentro de las decenas de películas en las que participó destacan “Mecánica Nacional” (1971), “Picardía Mexicana” (1978), “México, México, Ra, Ra, Ra II (1980), “Lagunilla Mi Barrio” (1981),

“Lagunilla II” (1981) y la más importante para él por todo el trasfondo que tiene, “El mil usos” (1981).

En el cine de animación trabajó en la película “El Americano-The Movie” (2016).

Fue acreedor de los más importantes premios y reconocimientos de la crítica especializada, por sus trabajos en teatro, cine y televisión. Su arte es reconocido a nivel mundial. Fue Doctor Honoris Causa en Artes, por parte de la Universidad Mesoamericana, de Puebla. Obtuvo el Premio Ariel por su actuación en “Mecánica Nacional” y tres veces ganó la Diosa de Plata por “Trampas de amor”, “En la cuerda del hambre” y “El mil usos”.

El 19 de mayo de 2013 recibió un homenaje en el Roast Comedy Central y fue el primer personaje en Latinoamérica en ser rostizado en dicho programa.

La última vez que estuvo en Puebla fue cuando recibió un homenaje en el “Encuentro con Íconos del Teatro” el domingo 5 de mayo de 2019 y en ese mismo acto recibió la Distinción de Honor “Excelsitud Teatral”, otorgada únicamente a los grandes exponentes del teatro. Cabe mencionar que después, por su entrega, talento, profesionalismo y pasión por el arte escénico, fue nombrado Presidente Honorario de dicha distinción.

Hasta antes de su trascendencia a la eternidad, Héctor Suárez había grabado algunos capítulos del programa “Ahí va el golpe”, cuya música institucional se la hizo Alex Lora.

Héctor Suárez a través de su humor y de su comedia fue de los creativos más demandantes a la corrupción y al sistema político mexicano.

Descanse en paz.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *