Vivir con Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) en México: El reto del diagnóstico y la urgencia de actuar

Staff/RG

  • En México se estima que hay cerca de 60 mil personas viviendo con Enfermedad Inflamatoria Intestinal.

Los síntomas pueden confundirse con otros padecimientos gastrointestinales, lo que contribuye al retraso en el diagnóstico y al inicio tardío del tratamiento oportuno.

La Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII), que agrupa a la enfermedad de Crohn y a la colitis ulcerosa, representa un desafío tanto por su complejidad para ser diagnosticada como por su impacto en la calidad de vida de quienes la padecen.

A nivel mundial, la incidencia y prevalencia de la EII han mostrado un incremento en las últimas décadas y se está convirtiendo en un problema de salud mundial, lo que refuerza la necesidad de fortalecer capacidades de diagnóstico y seguimiento.

En México, se estima que cerca de 60 mil personas viven con esta condición.

En la mayoría de los casos, la EII es una enfermedad crónica que se caracteriza por alternar periodos de remisión, en los que los síntomas disminuyen, y otros en los que estos empeoran mientras la enfermedad progresa.6 En etapas iniciales, los síntomas pueden parecerse a los de otros trastornos gastrointestinales comunes, lo que dificulta su identificación temprana.

Aunado a eso, el diagnóstico de la EII es complejo y requiere un abordaje integral que combine la historia clínica, exploración física, estudios de laboratorio y procedimientos especializados como colonoscopia o endoscopia.

“La detección temprana de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal es determinante para los y las pacientes. No solo reduce el riesgo de cirugías, hospitalizaciones y complicaciones irreversibles, también le devuelve al paciente la posibilidad de llevar una vida plena antes de que el daño intestinal avance”, comentó el Dr. Cristian Barajas, Líder del Área Terapéutica de Gastroenterología en Takeda México.

Cuando no se controla de manera oportuna, la enfermedad puede avanzar y derivar en consecuencias graves que impactan significativamente la salud y calidad de vida de los pacientes. En la enfermedad de Crohn, la inflamación puede causar desde desnutrición o anemia, hasta complicaciones graves que a veces requieren hospitalización o cirugía, como obstrucción intestinal, fístulas, úlceras, entre otras. Por su parte, en la colitis ulcerosa la inflamación crónica y de larga evolución se asocia con un mayor riesgo de cáncer colorrectal.

Además, más allá de los síntomas digestivos, la EII tiene un impacto significativo en el bienestar emocional y social de las personas. La enfermedad se asocia con afectaciones en la salud mental, como ansiedad y depresión, y genera incertidumbre constante debido a la imprevisibilidad de los brotes, lo que puede afectar desde el desempeño laboral, hasta la vida social y la calidad de vida.

Ante este panorama, y en el marco del Día Mundial de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII), que se conmemora cada 19 de mayo, es fundamental fomentar la consulta médica oportuna y mejorar el acceso a diagnósticos y tratamientos, con el objetivo de reducir complicaciones a largo plazo y promover un abordaje integral centrado en la persona. Además, es importante derribar estigmas y promover conversaciones informadas, lo que puede facilitar la atención médica oportuna y mejorar la calidad de vida de las personas con EII. Ante alguna sospecha, es fundamental acudir con un profesional de la salud para una evaluación adecuada y evitar la progresión de la enfermedad.

 

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