Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2018, ofrece información para conocer el estado de salud y las condiciones nutricionales de la población en México

Rossi A. G. 

• La encuesta contempla 33.4 millones de hogares en el país, y con ello sus integrantes.
• Ocho de cada 10 personas en el país declaran tener derecho a servicio médico.
• En 2018, el 44.5% de los hogares se identificaron con seguridad alimentaria.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la Secretaría de Salud y el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) presentan los resultados de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2018, que ofrecen un panorama del estado de salud y las condiciones nutricionales de la población en México.

Al dar a conocer los resultados de la ENSANUT 2018, Julio A Santaella, presidente del INEGI, señaló que para realizar esta encuesta, dado su grado de especialización, el INEGI recurrió de manera excepcional al apoyo y la capacitación del Instituto Nacional de Salud Pública y al uso de enfermeros y nutriólogos.

Julio A. Santaella mencionó que, en términos de enfermedades, 8.6 millones de personas reportan haber recibido un diagnóstico médico de diabetes; 15 millones de personas reportan haber recibido un diagnóstico médico de hipertensión, y quizá uno de los resultados más importantes de todos, tres de cada cuatro personas mayores de 20 años en nuestro país presentan un problema de sobrepeso u obesidad.

Hugo López-Gatell Ramírez, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, de la Secretaría de Salud, subrayó que las políticas públicas del Gobierno de México van encaminadas al etiquetado frontal, a la regulación de la publicidad protegiendo a la niñez, y a la creación de ambientes escolares saludables, a través de la transformación de los desayunos escolares, de fríos a calientes, y el trabajo conjunto entre las secretarías de Salud y de Educación, para la creación de ambientes escolares saludables, además de la instalación del grupo de trabajo interinstitucional de salud y alimentación, medio ambiente y competitividad.

Hizo un reconocimiento al INEGI, cuyo trabajo permite garantizar la calidad de información estratégica para la planeación de políticas públicas entre los cambios de administración, “si no existieran instituciones u organismos autónomos que pueden integrar información, analizarla y ponerla a disposición, sería muy difícil para un Estado, con la complejidad social, económica y política que tiene México, conducir políticas de largo alcance”.

Juan Ángel Rivera Dommarco, director general del INSP comentó que la ENSANUT será sin duda la línea de base que permitirá identificar cómo avanza la salud del país, los programas y políticas para enfrentar los problemas, además de monitorear los resultados y dar retroalimentación a la Secretaría de Salud.

Destacó como positivo que México haya mejorado en lactancia materna exclusiva al duplicarse su prevalencia, toda vez que el país fuera ubicado en el último lugar en América Latina junto con Panamá y llamó la atención sobre la persistencia de los problemas de enfermedades crónicas, puesto que en diabetes e hipertensión tan solo los casos de diagnósticos previos señalan de una epidemia muy grande, a lo que hay que agregar los casos no diagnosticados.

La ENSANUT es una encuesta muy amplia, que comprende múltiples y variados temas relacionados con los integrantes del hogar, su salud y nutrición. Entre algunos de los temas específicos que pueden mencionarse están el consumo de alimentos de niños, adolescentes y adultos, prevalencias y distribución de enfermedades agudas y crónico degenerativas (diabetes, hipertensión, dislipidemias), población con problemas de desnutrición, sobrepeso y obesidad, desarrollo infantil temprano, prácticas de alimentación infantil, derechohabiencia y uso de servicios de salud (ambulatorio y hospitalario), vacunación en menores de 5 años, actividad física, así como consumo de tabaco y alcohol en adolescentes y adultos.

También identifica cobertura, calidad, accesibilidad y utilización de programas de salud y nutrición, gastos personales y familiares para salud, así como factores ambientales, socioeconómicos y culturales determinantes del proceso salud-enfermedad.

PRINCIPALES RESULTADOS

La encuesta contempla 33.4 millones de hogares en el país, y con ello sus integrantes, teniendo que el 7.7% pertenecen al grupo de 0 a 4 años, 8.8% al grupo de 5 a 9 años, 18.1% al grupo de 10 a 19 años y 65.4% al grupo de 20 y más años de edad.

SALUD

Ocho de cada 10 personas en el país declaran tener derecho a servicio médico (102.3 millones). La cobertura más baja es para la población joven (20 a 29 años).

El porcentaje de población de 20 años y más con diagnóstico médico previo de diabetes se incrementó de 9.2% en 2012 a 10.3% en 2018.

La población de 20 años o más de edad con diagnóstico médico previo de hipertensión pasó de 16.6% en 2012 a 18.4% en 2018. Conforme se incrementa la edad, crece el porcentaje de población con diagnóstico previo de hipertensión, principalmente a partir de los 50 años.

De la población de 20 años y más, se tiene que aquella que se ha realizado una de medición de colesterol y triglicéridos y reportó salir con un diagnóstico como alto es el 19.5%, en el 2012 esta proporción fue de 13 por ciento.

En 2018, la población de 10 a 19 años que ha consumido alcohol es de 21.7%. Por su parte, el grupo de población de 20 y más años de edad que ha consumido alcohol es de 63.8 por ciento.

En 2018, se declara que 43.6% de los niños de 10 a 14 cumplen con la recomendación de permanecer dos o menos horas diarias frente al televisor, dato que en 2012 era de 33 por ciento.

NUTRICIÓN

En 2018, el 44.5% de los hogares se identificaron con seguridad alimentaria. En localidades urbanas la proporción fue de 48.9% y en localidades rurales de 30.3 por ciento.

De los alimentos recomendables para consumo cotidiano, los más reportados correspondieron a agua y lácteos. Los de más bajo consumo fueron las verduras y el huevo.

De los alimentos no recomendables para consumo cotidiano, los más consumidos fueron las bebidas no lácteas endulzadas, botanas, dulces y postres. Los menos reportados fueron las carnes procesadas.

Entre 2012 y 2018, la prevalencia de sobrepeso y obesidad ascendió de 34.4 a 35.6% en la población de 5 a 11 años.

Para la población de 12 a 19 años la prevalencia de sobrepeso y obesidad aumentó de 34.9 a 38.4%; el mayor crecimiento se dio en las mujeres al pasar 35.8 a 41.1% de 2012 a 2018.

A nivel nacional, en 2018, el porcentaje de adultos de 20 años y más con sobrepeso y obesidad es de 75.2% (39.1% sobrepeso y 36.1% obesidad), porcentaje que en 2012 fue de 71.3 por ciento.

Los resultados completos de la ENSANUT 2018 pueden ser consultados en: www.inegi.org.mx/programas/ensanut/2018/

En este levantamiento, se representan 33.4 millones de hogares y con ello, 9.7 millones de personas de 0 a 4 años de edad, 11.1 millones de 5 a 9 años, 22.8 millones de 10 a 19 y 82.7 millones para la población adulta de 20 y más años de edad.

Además de todos los elementos de la protección social, la cobertura en salud y particularmente el acceso a la atención médica son aspectos cruciales para el bienestar de la población.

Los datos estadísticos sobre derechohabiencia proporcionados por ENSANUT 2018 sirven para conocer el contexto del derecho a la salud de los distintos grupos de población y su relación con la dinámica demográfica.

Los resultados muestran que 8 de cada 10 personas en el país declaran tener derecho a servicio médico (102.3 millones). Asimismo, se observa que la cobertura más baja es para la población de 20 a 29 años de edad.

Uso de servicios de salud

En ENSANUT, se exploraron diferentes aspectos relacionados con el proceso de búsqueda, utilización y satisfacción con los servicios de salud.

Los datos del levantamiento 2018 arrojan que son las mujeres quienes tienen la tasa más alta de uso de servicios de salud, tanto ambulatorios como hospitalarios.

Por grupos de edad, las mayores tasas se dan al inicio y al término de la vida, en los grupos de 0 a 4 años y de 80 y más años de edad.

Cabe mencionar que los principales motivos de consulta médica siguen siendo las Enfermedades y síntomas respiratorios agudos; que para el grupo de 0 a 4 años representa el 61% de las consultas.

Los datos sobre uso de servicios de salud captan información del lugar o institución a la que acude cada uno de los integrantes del hogar para atender sus problemas de salud, independientemente de que tenga afiliación a alguna o algunas instituciones de salud.

Conforme los datos de la ENSANUT 2018, se tiene que el porcentaje de la población que se atiende en los servicios públicos (IMSS, ISSSTE, SS, etc.) fue del 56.6%, dato que en ENSANUT 2012, fue de 61.1 por ciento.1

Enfermedades diarreicas en población de 0 a 4 años

Entre las prioridades de atención hacia la población infantil en México se encuentra disminuir la mortalidad infantil. Como parte de esta atención, es importante el monitoreo de la incidencia y los cuidados de las enfermedades diarreicas agudas.

En la ENSANUT 2018, al indagar por los niños y niñas de 0 a 4 años que en las dos semanas previas al levantamiento presentaron este problema, se identificó que el 11.8% de la población en este rango de edad presentó diarrea, situación que es ligeramente más alta para los niños que para las niñas.

Es importante señalar que en el 52% de los casos de niños(as) con diarrea se reportó haber administrado suero, porcentaje mayor al registrado en el 2012 (40 por ciento).

Enfermedades respiratorias en población de 0 a 4 años

La prevalencia de enfermedades respiratorias como gripe, catarro, anginas, bronquitis, dolor de oídos por los que se preguntó en la ENSANUT, es una situación frecuente en la población de niñas y niños de 0 a 4 años de edad, puesto que se identifica que 32 de cada cien presentó en las dos semanas previas al levantamiento de información alguno de estos problemas, situación que no es muy diferencial por sexo, ya que el dato es muy similar para niñas y niños de esa edad.

Diabetes en adultos

La diabetes se ha convertido en uno de los principales problemas de salud en México, siendo una de las cinco enfermedades con mayor impacto económico para el sistema de salud. Por lo tanto, es importante contar con datos sobre la prevalencia de la diabetes y sus efectos en la salud de la población.

El levantamiento de 2018 expone que 8.6 millones de personas adultas en México informaron haber recibido el diagnóstico por un médico de diabetes, siendo mayor la incidencia en las mujeres que en los hombres.

Asimismo, considerando la distribución por entidad federativa, las cinco entidades con porcentaje más alto de diagnóstico de diabetes son: Campeche, Tamaulipas, CDMX, Nuevo León y Coahuila.

La diabetes es, además, el motivo más frecuente de incapacidad prematura, ceguera y amputaciones de extremidades no causadas por traumatismos. Comparando los datos de ENSANUT 2012 y 2018, se observa que la visión disminuida es la complicación mayormente reportada por los diabéticos en México.

Hipertensión en adultos

La hipertensión arterial (HTA) es una enfermedad que rara vez causa síntomas y es producida por factores de riesgo como una dieta poco saludable, inactividad física y otros factores metabólicos como la obesidad, diabetes y dislipidemias, siendo esto último, la presencia de elevación anormal de concentración de grasas en la sangre.2

Los datos de ENSANUT 2018 indican que 15.2 millones de personas tienen diagnóstico médico de hipertensión. El 18.4% de la población de 20 y más años de edad tiene hipertensión, siendo en las mujeres mayor el porcentaje (20.9%) que en los hombres (15.3%).

La mayor incidencia de diagnóstico de hipertensión se encuentra en los grupos de edad a partir de los 60 años de edad.

Por entidad federativa, como se puede apreciar en el mapa siguiente, los estados de la República con los porcentajes más altos de hipertensión son: Campeche, Sonora, Veracruz, Chihuahua, Coahuila.

Consumo de alcohol

El consumo de alcohol está asociado con mayor riesgo de accidentes, violencia física, conductas sexuales riesgosas, cáncer de mama, y provoca pérdida de productividad, problemas familiares y deterioro cognoscitivo en edades avanzadas, entre otros.3

Población de 10 a 19 años

La prevalencia de consumo de alcohol se definió como consumo de una bebida alcohólica de forma diaria, semanal u ocasional en el último año. Entre los años 2000 y 2012 no se observa un cambio estadísticamente significativo en el porcentaje total población en este grupo de edad que consumen alcohol (24.8% en 2000; 25% en 2012);4 sin embargo, en 2018, se destaca que este dato disminuye, siendo que 22 de cada cien reportan consumir alcohol actualmente.

Por entidad federativa, se resalta que en este levantamiento 2018, los cinco estados con porcentajes más altos son: Puebla, Colima, CDMX, Morelos, San Luis Potosí.

Población de 20 años y más

El consumo de alcohol entre los adultos de 20 años y más de edad, para el 2018, aumentó en casi 10 puntos porcentuales en relación con el dato de 2012. Comportamiento que también se observó de manera significativa entre 2006 y 2012 (34.1% en 2006 y 53.9% en 2012).

A nivel nacional, el porcentaje de población de 20 años y más que consume alcohol de forma diaria y semanal es del 16.4%. Las entidades federativas que presentan un mayor consumo de alcohol diario y semanalmente entre la población de 20 y más años de edad son: Chihuahua, Zacatecas, Coahuila, Yucatán, Colima.

Consumo de tabaco

En México, el consumo de tabaco ocasiona más de 60 000 muertes al año. Además, impacta negativamente la economía familiar e implica pérdida de productividad laboral, mortalidad prematura y elevados costos para el sector salud.6

• Población de 10 a 19 años

La prevalencia de consumo de tabaco entre la población de 10 a 19 años de edad se definió como aquel individuo que había fumado 100 cigarros o más en su vida. El porcentaje de personas de 10 a 19 años que consume tabaco es de 5.1 por ciento, y las entidades federativas que sobresalen con los valores más altos son: Guanajuato, CDMX, Aguascalientes, Hidalgo, Sonora.

El porcentaje de consumo de tabaco, entre la población de 20 años y más, es de 11.4 por ciento. Aguascalientes, Coahuila, Tlaxcala, Sonora, Nuevo León, son las entidades federativas que más destacan por su consumo.

De los adultos de 20 años y más que consumen tabaco, el promedio de cigarros al día es de 7.1, y resulta más elevado en hombres que en mujeres en el ámbito urbano (7.6 contra 6.7); sin embargo, en el ámbito rural el consumo promedio de cigarros consumidos diariamente es casi igual en hombres y en mujeres.

Actividad física

Los cambios tecnológicos han propiciado que las personas tengan un estilo de vida más sedentario con episodios breves y ocasionales de actividad moderada o vigorosa durante el día. Las actividades laborales, el transporte y el tiempo libre se han convertido en tareas de muy baja

demanda energética. Actualmente, diversos estudios han reportado que las actividades sedentarias tienen una influencia directa en el metabolismo, la salud ósea y cardiovascular; señalando que mientras más prolongado sea el tiempo destinado a éstas, mayor será el riesgo de alteraciones metabólicas.7

• En población de 10 a 19 años

Un indicador de sedentarismo es el tiempo frente al televisor, lo recomendable es dos o menos horas diarias; en 2018, se declara que 43.6% de las personas de 10 a 14 cumplen con la recomendación, dato que en 2012 fue de 33 por ciento.

• Población de 20 años y más

Con el fin de implementar políticas públicas para reducir la inactividad física en México, es necesario comprender y caracterizar de la forma más precisa posible este problema, y generar recomendaciones de fomento de la actividad física y reducción del sedentarismo enfocadas a la población mexicana.

Seguridad alimentaria

La inseguridad alimentaria se define como la disponibilidad limitada o incierta de alimentos nutricionalmente adecuados e inocuos; o la capacidad limitada e incierta de adquirir alimentos adecuados en formas socialmente aceptables.8

En 2018, el 44.5% de los hogares en México se identificaron con seguridad alimentaria. En contraparte, el 22.6% presenta inseguridad alimentaria moderada y severa, el 32.9% restante inseguridad leve; esta situación cambia pro tamaño de localidad, identificando que en aquello hogares en localidades rurales se presenta en mayor proporción al inseguridad moderada y alta, 28.9% contra un 20.6% de localidades urbanas.

Lactancia materna

Las prácticas de alimentación infantil (PAI), compuestas por la lactancia materna (LM) y la alimentación complementaria (AC) influyen en la supervivencia y la salud del niño y de sus madres, por lo que su inadecuación representa un serio problema de salud pública. La lactancia materna, tal como lo recomienda la OMS, se relaciona con una mayor supervivencia infantil, así como con una menor morbilidad del niño y de su madre.9

Los resultados de 2018 muestran que la práctica de la lactancia materna ha aumentado en todas sus variantes.

Asimismo, se puede observar que la práctica de la lactancia materna está más extendida en las localidades rurales que en las urbanas. Destaca la lactancia materna adecuada, predominante exclusiva, que es muy superior en localidades rurales, destacamos el caso de la lactancia exclusiva en la cual se identifica una diferencia de 12 puntos porcentuales superior en localidades rurales.
Consumo de alimentos Recomendables y No Recomendables

El conjunto de alimentos y platillos que se consumen cada día, y constituye la alimentación, se define como dieta. Una dieta completa, equilibrada, inocua, suficiente, variada y adecuada será una dieta compatible con un adecuado estado de nutrición y de salud.10

Según los resultados de la ENSANUT 2018, el porcentaje de población que consume alimentos Recomendables, que refieren a los grupos de alimentos a los que se les atribuyen beneficios a la salud; así como la prevención de sobrepeso, obesidad y enfermedades crónicas, como lo son el beber agua, comer verduras, frutas, carne, leguminosas y huevo, varía entre grupos de edad de interés, identificando que las verduras es el alimento menos consumido en las edades de 1 a 4, de 5 a 11 años y de 12 a 19 años, asimismo para este último grupo de adolescentes llama la atención su más bajo consumo de frutas, lácteos y huevo en relación con los otros grupos de edad; respecto a los adultos de 20 años y más se destaca su mayor porcentaje en el consumo de carne, leguminosas y verduras.

Respecto a los alimentos No recomendables, que refiere a aquellos alimentos que se consideran no aconsejables para su consumo cotidiano, ya que se les atribuyen riesgos para el desarrollo de sobrepeso, obesidad y enfermedades crónicas; se identifica para todos los grupos de edad un porcentaje alto de porcentaje de población que consume bebidas no lácteas endulzadas, seguido de botanas, dulces y postres, esto principalmente para los grupos de edad de 1 a 4 y de 5 a 11 años, destacando también en el grupo de alimentos de cereales dulces y de bebidas lácteas endulzadas.
Sobrepeso y obesidad

El sobrepeso y la obesidad favorecen la aparición de enfermedades crónico degenerativas como diabetes, enfermedades cardiovasculares, renales, etc., con repercusiones graves que afectan la calidad y la esperanza de vida.11

La obesidad infantil es uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI. Los niños obesos y con sobrepeso tienden a seguir siendo obesos en la edad adulta y tienen más probabilidades de padecer a edades más tempranas enfermedades no transmisibles como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares.12

Los datos de ENSANUT 2018 indican que la prevalencia de sobrepeso en niños menores de 5 años es de 8.2%, así como que el 22.2% de la población de 0 a 4 años se identifica también con riesgo de sobrepeso.

Para los niños de 0 a 4 años, por tipo de localidad no se observan diferencias importantes entre la proporción de riesgo de sobrepeso y obesidad.

En relación con los niños de 5 a 11 años, ha aumentado la prevalencia de niños que alcanzan el grado de obesidad, pasando de 14.6% en 2012 a representar el 17.5% en 2018, lo que hace que la proporción de niños en esta edad con sobrepeso y obesidad sea del 35.6% en el país.

En este grupo de edad, sí se observan diferencia entre las localidades rural y urbana, siendo mayor la obesidad en localidades urbanas, llegando al 37.9 por ciento.

En la población de 12 a 19 años, también ha ido en aumento el porcentaje de sobrepeso y obesidad, destaca sobre todo el crecimiento en relación con el 2012, en la proporción de mujeres en esta edad con sobrepeso, que en suma con la obesidad, se llega al 41.1% de las adolescentes con esta situación problemática en el peso. En el caso de los hombres crece también el porcentaje en relación con el 2012, pero en menor proporción.

Por tamaño de localidad para el 2018, se identifican también diferencias, con mayor problema de sobrepeso y obesidad en las localidades de mayor tamaño de población.

Por entidad federativa, el problema de obesidad en adolescentes de 12 a 19 años de edad es significativo en entidades como Colima, Veracruz, Quintana Roo, Sonora, Tabasco, en donde se alcanzan porcentaje de 20 a 25%; con los porcentajes más bajos se encuentra Tlaxcala y Aguascalientes.

A nivel nacional, en 2018, el porcentaje de adultos de 20 años y más con sobrepeso y obesidad es de 75.2% (39.1% sobrepeso y 36.1% obesidad), porcentaje que en 2012 fue de 71.3 por ciento.

Por sexo, los datos muestran que se mantiene la alta proporción de sobrepeso y obesidad tanto en hombres como en mujeres, y ha aumentado ligeramente la obesidad en los varones.

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