Jorge Barrientos
Puebla, Pue. Una disputa legal entre integrantes de la familia Palacios, presuntos propietarios del edificio marcado con el número 503 en el Centro Histórico de Puebla, mantiene en incertidumbre a cerca de 60 familias que habitan el inmueble, quienes denunciaron cobros excesivos de renta, falta de mantenimiento y amenazas de desalojo.
Los habitantes señalaron que el conflicto entre los herederos del dueño original, ya fallecido, ha derivado en múltiples afectaciones para quienes desde hace años ocupan departamentos y locales en el lugar.
Entre los casos expuestos se encuentra el de Lucía Carmen Perea Contreras, mujer con discapacidad que vive sola y asegura llevar más de 20 años residiendo en el inmueble, pagando puntualmente su renta de manera bimestral.
De acuerdo con los inquilinos, la propiedad permanece intestada y enfrenta un litigio familiar desde hace varios años, situación que también habría generado adeudos millonarios por concepto de agua potable ante SOAPAP, impuesto predial y pagos pendientes con la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Los afectados acusaron que, debido a la disputa entre hijos y una nuera del antiguo propietario, distintas personas acuden a cobrar rentas sin brindar servicios básicos adecuados ni realizar mejoras necesarias en el edificio.
Asimismo, denunciaron que varios de los recibos entregados por los pagos son elaborados a mano, sin comprobantes fiscales ni claridad sobre el destino de los recursos recaudados.
Los vecinos también rechazaron la intromisión de agrupaciones de comerciantes en el conflicto, al considerar que se trata de un problema estrictamente patrimonial y legal entre los integrantes de la familia dueña del inmueble, pero que ha terminado por afectar directamente a decenas de familias.
Ante esta situación, solicitaron la intervención de las autoridades municipales y estatales para revisar las condiciones del edificio, garantizar certeza jurídica a los arrendatarios y evitar posibles desalojos injustificados.