Centros educativos en México enfrentan rezagos tecnológicos que ponen en riesgo la calidad del aprendizaje

Staff/RG

  • En 2023, el 81.2 % de la población de 6 años o más usaban internet, lo que representa un aproximado de 97 millones de personas de acuerdo con el INEGI y el IFT.

La transformación digital ya no es una promesa para el sector educativo, es una condición indispensable para garantizar la continuidad académica, la seguridad de la información y la formación de estudiantes con competencias digitales. De acuerdo con Panduit, líder mundial en soluciones de conectividad e infraestructura eléctrica y de redes de alta calidad, en México los centros educativos enfrentan exigencias cada vez más complejas en temas de velocidad, escalabilidad, sostenibilidad y continuidad operativa, que requieren no solo dispositivos, sino infraestructuras robustas y escalables para soportar el uso intensivo de tecnologías digitales en procesos de enseñanza y aprendizaje.

Brecha digital: un desafío estructural para el sector educativo

En México persisten brechas relevantes en infraestructura tecnológica dentro de escuelas públicas y privadas. Según la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2023, alrededor del 18.8 % de la población aún no accede a internet, lo que representa una limitación crítica para las actividades educativas que requieren conectividad constante y de calidad, sobre todo en modalidades híbridas o mixtas para la educación.

“La conversación suele centrarse en quién tiene o no conexión a internet, pero pocas veces se habla de la calidad y resiliencia de esa conectividad dentro de las instituciones. Si una escuela no cuenta con una infraestructura capaz de soportar alta demanda, múltiples dispositivos y plataformas educativas simultáneas, la brecha no se cierra, simplemente se traslada al interior del campus”, explica Juan Pablo Borray, Business Development Manager for Latin America, Panduit.

Y es que, en 2023, el 81.2 % de la población de 6 años o más usaban internet, lo que representa un aproximado de 97 millones de personas. En este sentido, el grupo de edad con mayor tiempo promedio de conexión a internet fue el de 18 a 24 años, con 5.9 horas diarias. Le siguieron las personas de 25 a 34 años, con 5.6 horas al día, y el segmento de 12 a 17 años, con 4.7 horas diarias.

Además, entre 2020 y 2023, el grupo de 25 a 34 años registró un aumento de 0.3 horas en su promedio diario de uso de internet, lo que refleja una tendencia creciente en el consumo digital dentro de este sector poblacional, según la encuesta del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en colaboración con el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).

Infraestructura: el cimiento de la transformación educativa

Juan Pablo señala que el desafío no radica únicamente en contar con dispositivos, sino en la robustez de la infraestructura que los soporta.

“Muchas instituciones educativas han invertido en computadoras, pizarras digitales o plataformas en la nube, pero si la red no está diseñada para soportar alta densidad de usuarios, videoconferencias simultáneas y transferencia intensiva de datos, la experiencia se degrada y la inversión pierde valor”, afirma.

En este contexto, la infraestructura física —cableado estructurado, racks, centros de datos escolares y soluciones de fibra óptica— cobra un papel estratégico. Como las soluciones de cableado Categoría 6A y sus racks de fibra óptica M3 y M4, diseñados para soportar aplicaciones de alta demanda, entornos Wi-Fi de alta densidad y futuras migraciones tecnológicas. Estas plataformas permiten escalar capacidades sin necesidad de reemplazar completamente la infraestructura existente, al reducir costos a largo plazo y garantizar un desempeño óptimo en entornos educativos.

Además, ante el creciente número de ciberataques dirigidos al sector educativo a nivel global, fortalecer la infraestructura también implica garantizar orden, trazabilidad y correcta segmentación de redes dentro de los campus. Una red bien estructurada facilita la implementación de protocolos de seguridad, monitoreo y respaldo de información académica y administrativa.

“Es por eso que, la digitalización define la competitividad y la inclusión social. Invertir en infraestructura tecnológica educativa no es un gasto operativo, es una apuesta estratégica por el desarrollo del país. La conversación ya no gira en torno a si las escuelas deben transformarse digitalmente, sino a qué tan preparadas están para hacerlo de manera sostenible y segura”, finaliza Borray.

Panduit, líder mundial en soluciones de infraestructura eléctrica y de redes, prospera gracias al ingenio y al espíritu emprendedor. Nos enfocamos en resolver problemas y alcanzar el éxito a través de nuestros portafolios integrales, ayudando a las organizaciones a transitar las transformaciones digital, energética y laboral para lograr un crecimiento sostenible.

Las necesidades de los clientes están en el centro de nuestra estrategia, garantizando que nuestras inversiones en I+D generen descubrimientos continuos en productos para la continuidad operativa. Nuestro compromiso inquebrantable con el éxito de nuestros clientes asegura soluciones excepcionales y soporte ininterrumpido en todo el mundo. Con una dedicación a la innovación, una amplia presencia global y una profunda experiencia en la industria, ofrecemos hoy las soluciones del mañana. Panduit está creando las conexiones que importan. Para obtener más información, visite www.panduit.com.

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