Jerarquía católica se quedó inmóvil, pasmada ante el Covid: Juan Carlos Hernández Meijueiro

Debate

Por Roberto Desachy Severino

Como todas las demás instituciones y órdenes de gobierno en el mundo, la iglesia católica, la jerarquía religiosa se quedó inmóvil, pasmada ante el Covid19 y, hasta el momento, sigue sin reaccionar, señaló Juan Carlos Hernández Meijueiro, psicólogo social, misionero y experto en la historia y el actuar de la iglesia católica.

Juan Carlos Hernández Meijueiro

Colaborador habitual de History Channel en programas sobre la religión católica y/o la biblia, Hernández Meijueiro es catequista misionero egresado de la Universidad Pontificia Urbaniana de Castelgandolfo, Roma y entrevistarle es un gusto, sobre todo porque sabe de lo que habla. Cuestionado acerca del papel de la jerarquía vaticana y mundial durante la actual crisis sanitaria, explicó que careció de liderazgo.

Incluso, recordó que –de manera aislada- hubo sacerdotes y monjas que culparon al diablo de la pandemia, mientras otro pidió no usar cubreboca, ya que era “falta de fe” pensar que uno se podía contagiar de Coronavirus. En general, la iglesia no tuvo liderazgo a nivel de jerarquía, obispados, etc.

El catolicismo quedó y sigue en shock ante el Covid19, “tienen decenas de sacerdotes muertos, como el resto de nosotros, de la sociedad, estaban estupefactos, sin saber qué iba a pasar mañana”: En Puebla, 28 comunidades se quedaron sin sacerdotes por la pandemia: Víctor Sánchez.

Monseñor Víctor Sánchez Espinosa

PRELADOS ANTIVACUNA DE LA VIRUELA Y LOS QUE CULPARON A LOS JUDÍOS DE LA PESTE

El vaticano, la Conferencia Episcopal Mexicana (CEM), los arzobispados, todos se vieron rebasados por la pandemia, pero lo mismo sucedió con las demás instituciones y niveles de gobierno, debido a que “a todos se nos estaba muriendo gente”, aseveró Hernández Meijueiro, maestrante en Salud Pública y Sida por la Universidad de Emory, Atlanta.

También se le preguntó qué papel desempeñó el vaticano en pandemias anteriores y recordó a los curas antivacuna de la viruela: “Cuando salió la vacuna contra la viruela hubo absurdos, como los de hoy, pero que la gente se los cree. Como el antídoto era ruso, se pensaba que si te la ponías ibas a hablar ese idioma y algunas personas no se vacunaron”.

En esta ocasión se han dicho absurdos, como que el Covid19 es del diablo, son cosas que se repiten y resuenan las pandemias del pasado, cuando se ha echado la culpa a pseudo causas. Inclusive, en el siglo VI, cuando brotó la peste bubónica llevada por las ratas, la iglesia católica acusó y persiguió a los comerciantes judíos, que vendían telas y las mandaban a Roma, Constantinopla, etc.

Y las ratas venían en las telas. También se le llamó peste negra y volvió a brotar 800 años después, siglo XIV, cuando la gente no vivía más de 10 días después de contraerla, se acumulaban los cuerpos y la iglesia prohibió incinerarlos, puesto que apenas aceptó la incineración en el siglo XX, destacó el académico.

Era pecado incinerar a tus muertos, entonces se acumulaban los cadáveres y llegaban más ratas. En dos años murieron millones de personas en Europa por la peste negra. En ese tiempo, la reacción de la jerarquía católica fue culpar al agua, a los árboles, la naturaleza por el placer que brindan bañarse, el sexo, etc y se decía que por eso “Dios nos había mandado una plaga”, recordó Hernández Meijueiro.

LA IGLESIA DE BASE, SOLIDARIA COMO LA SOCIEDAD

Sin embargo, en la pandemia Covid19 se puede señalar que el vaticano, la jerarquía católica ha desempeñado un papel menos cuestionable que en crisis sanitarias anteriores, debido a que no salió a culpar al diablo, al placer, a la naturaleza ni al ser humano, como sí hizo en épocas pasadas, subrayó el experto, quien en 1992 fue consultor de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) durante una conferencia en Washington sobre Salud Adolescente.

En la charla se destacó que algunas iglesias o congregaciones pequeñas –no el vaticano, ni la CEM o las respectivas diócesis – sí han actuado contra la pandemia y sus secuelas, debido a que monjas, curas y sus feligreses se han organizado para apoyar con víveres, medicinas, etc a la gente afectada y/o a personas obras.

Al respecto, Hernández Meijueiro subrayó que la iglesia social de base siempre se organiza a partir de tragedias, mientras los obispos quedan impávidos, como sucedió en 1985, pero la gente, la iglesia no la podemos sacar de la comunidad, la iglesia de base reacciona como la gente de base; es decir, saca una olla de frijoles, una torta, porque su actuación es solidaria.

PÁRROCOS, MONSEÑORES, OBISPOS Y ARZOBISPOS NADARON DE MUERTITO DURANTE EL COVID19

Ante la falta de liderazgos y más allá de las esporádicas declaraciones apocalípticas y absurdas de algunos representantes de la iglesia católica, “los párrocos, monseñores, obispos y arzobispos nadaron de muertito durante la pandemia”, se dejaron llevar también esperando una medicina o vacuna, no dieron una interpretación oficial de que el diablo o Dios estaban castigando a los feligreses, señaló el académico:Fallece víctima de Coronavirus otro sacerdote en Puebla

No obstante, admitió que el vaticano, la jerarquía eclesiástica cuenta con la infraestructura y los recursos suficientes para ejercer un liderazgo social, pedir a la ONU, la OMS que haya equidad en la repartición de las vacunas y que los países ricos y poderosos apoyen a las naciones menos favorecidas.

Inclusive, Hernández Meijueiro reconoció que la curia romana, el vaticano tienen el dinero suficiente para comprar sueros anticovid y donarlos a los países pobres. También es cierto que la misma iglesia católica posee la infraestructura necesaria para ayudar a la repartición de vacunas, cubrebocas, gel y toda clase de apoyos, porque es una institución con presencia física en todas partes del mundo.

En ese sentido, atribuyó la inactividad del papa Francisco I y demás jerarquía frente la pandemia a que “siguen en shock” y a que, tal vez, no se les haya ocurrido la posibilidad de desempeñar un papel real de apoyo al mundo en pro de la salud durante la contingencia, especialmente a favor de las naciones que todavía no reciben vacunas, como algunas de África, Centroamérica, etc.

Francisco I

Sin embargo, la inacción de la iglesia ante la crisis sanitaria puede deberse, simplemente, a que la curia romana sigue impactada por el Covid19 y, simplemente, a nadie de los altos representantes del catolicismo mundial se le ha ocurrido la necesidad de actuar, repartir o comprar vacunas, exigir ante la ONU y OMS una distribución justa de las medicinas o implementar algún programa de apoyo en los países más pobres y afectados, concluyó.

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