Universidades en AL comprometidas con la realidad son la excepción: Schmelkes

Staff/Rossi

  • La Vicerrectora de la IBERO comenta el contenido de la revista DIDAC Número 77, dedicado a la ‘Formación y acción social: educar desde el compromiso social’

Las universidades en América Latina que están en verdad comprometidas con su realidad, que tienen un de trabajo de responsabilidad social y que asumen la formación de sus estudiantes para este compromiso, todavía son la excepción, señaló la Mtra. Sylvia Schmelkes del Valle, vicerrectora académica de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.

Así lo dijo al comentar el contenido de la revista DIDAC Número 77 (publicada por la Dirección de Desarrollo y Acompañamiento Educativo de la IBERO, a través del Programa de Desarrollo e Innovación Docente), dedicado al tema Formación y acción social: educar desde el compromiso social, una edición que da cuenta de que, aunque todavía los casos de universidades comprometidas con la realidad son excepcionales, cada vez son más y están haciendo cosas similares y con orientaciones comunes.

El ‘aprendizaje servicio’ (‘aprendizaje más servicio’ o ‘aprendizaje y servicio solidario’) es el hilo conductor de los 14 artículos que versan sobre la formación social en las universidades y sobre el papel del servicio entre los más necesitados en este proceso, que aparecen en DIDAC Número 77, ejemplar por demás oportuno para la IBERO, universidad jesuita de la Ciudad de México, que está por iniciar la implementación de sus nuevos planes de estudio de licenciatura, llamados Planes Manresa, donde uno de los sellos distintivos es la trayectoria de formación social.

Fábrica de innovaciones

Schmelkes mencionó que la primera parte de este número de la revista se denomina Fábrica de innovaciones, y contiene siete artículos que relatan otras tantas experiencias universitarias de aprendizaje y servicio (o de aprendizaje más servicio), de los que la Vicerrectora dio un breve resumen.

1. ‘Investigación educativa socialmente relevante: una experiencia en la Sierra Sur de Oaxaca’, de Édgar Pérez Ríos, del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados; y Erica Yuliana Cárdenas Vera, de la Facultad de Estudios Superiores Aragón, habla de una experiencia de investigación educativa socialmente relevante en la Sierra Sur de Oaxaca, que se realiza desde una perspectiva decolonial, etnográfica, consultada con las comunidades, participativa, que busca frenar la interrupción de la transmisión del conocimiento comunitario que las escuelas no han incluido desde hace años, para lo cual abre un diálogo intergeneracional de jóvenes con abuelos de las comunidades, y de esta forma se recupera la historia de la comunidad.

2. En ‘Artes escénicas, universidad y sociedad: Marejadas Comunidad de Espectadores’, Mónica Sandra Ferreyra, de la Universidad Nacional de General Sarmiento (Buenos Aires, Argentina), relata cómo logró que la clase de artes escénicas entre estudiantes que no iban al teatro, en una carrera de artes escénicas, despertara un proyecto teatral comunitario, de grandes aprendizajes para los docentes, estudiantes y la comunidad. Este proyecto fue llevado a cabo en comunidades de bajos niveles socioeconómicos.

3. En ‘Misky Wayra: experiencia interdisciplinaria de estudiantes universitarios y egresados para educar niños en el espacio público en la ciudad de Lima, Perú’, Carlos Enrique Huarcaya Pasache y Andrea del Pilar Diestra de la Cruz, de la Pontificia Universidad Católica del Perú, narran una experiencia interdisciplinar en una zona urbana marginal, que tiene la finalidad de educar a niños(as) en los parques y en las calles, desde una perspectiva que incluye la ternura, el arte y la ciudadanía.

La idea es que las y los niños propongan soluciones a las problemáticas que viven día con día, pero desde su mirada. Por medio de la educación no formal, que atraviesa por la reflexión y la crítica, esta es una propuesta pedagógica alternativa, desde la perspectiva de justicia social y con una mirada intercultural e infantil.

4. En ‘Programa Enactus CUValles: aprendizaje situado para la formación integral de estudiantes universitarios’ Cristina Díaz Pérez, María Bibiana González Ramírez y Juan Manuel González Villa, de la Universidad de Guadalajara, relatan este programa de aprendizaje situado en el Centro Universitario de los Valles, donde estudiantes de todas las carreras participan en proyectos de emprendimiento social, innovando para beneficiar a otros(as) en situación de dificultad económica.

También participan en Enactus, programa internacional que consiste en formar grupos de alumnas(os), guiados por profesores(as), que después de hacer un diagnóstico de las comunidades realizan actividades emprendedoras sustentables (como crear una red de apicultores y fabricar papel con bagazo de caña) que impactan la calidad de vida de personas en condiciones de vulnerabilidad. Estas actividades se desarrollan con la metodología del design thinking y hacen intervenir el análisis de los objetivos de desarrollo sustentable. Este programa es una actividad extracurricular, donde el estudiantado desarrolla habilidades blandas, como la capacidad de trabajar en equipo.

5. ‘Ensamblando saberes y experiencias entre la Facultad de Medicina y la comunidad de Los Menucos’, narrado por Daniela Beatriz Bassi Moreno, Lorena Jorge Lazzaris y Mónica Beatriz Reyna Layún, de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional del Comahue (Argentina), es un proyecto interdisciplinario de salud y educación en la Patagonia.

En este proyecto de medicina comunitaria, intercultural y colectivo las y los estudiantes capacitan a trabajadores de la salud de las localidades, en: educación sexual, acceso a agua segura, atención a mascotas, protección contra vectores de enfermedades, tabaquismo, sobrepeso y obesidad, y hábitos alimenticios; y se atiende también a pacientes desde la primera infancia. El alumnado aprende a observar y a escuchar a aquellos con quienes está trabajando, porque no se busca imponer ni llevar saberes, sino ensamblar saberes comunitarios con saberes científicos; por lo que la universidad alcanza a ser apropiada por las comunidades.

6. ‘Aprendizaje Más Servicio (ApS) e interculturalidad: estrategia extensionista’, escrito por Pablo Antonio Capobianco Medrano, Mónica Silvana Hervith Gerac, Gabriela Menta Pozzi y María Elena Sapienza Fromigue, de la Universidad Nacional de la Plata (Argentina), relata un proyecto de la Facultad de Odontología aplicado a mejorar la salud oral de comunidades en vulnerabilidad, y que persigue compartir conocimientos y lograr aprendizajes conjuntos sobre la salud bucal.

La Facultad cuenta con un hospital escuela que tiene proyectos de extensión en los que participan 22 profesores, donde la metodología es la de aprendizaje más servicio, con un enfoque intercultural y en la que el trabajo se lleva a cabo como parte de la asignatura de endodoncia. Es una actividad de responsabilidad social universitaria alternativa que persigue acercarse al conocimiento cultural de otros pueblos y educar interdisciplinariamente a la comunidad.

7. En ‘Trabajando unidos: aprendizajes en un contexto real’ Litta Valentina Soto Villagrán, de la Sede Talca de la Universidad Autónoma de Chile (que ha definido la responsabilidad social como una competencia genérica), habla de un proyecto interdisciplinario de aprendizaje más servicio que busca innovar socialmente como una forma de desarrollar la responsabilidad social universitaria. Se trata de aplicar habilidades y conocimientos en soluciones a problemáticas sociales reales, y hacerlo, plantea oportunidades de aprendizaje significativo.

En este caso también se utiliza el design thinking para desarrollar soluciones. La experiencia incluye momentos de reflexión y ha desarrollado una extraordinaria rúbrica, para evaluar el trabajo que se está realizando, el impacto sobre la comunidad y el impacto sobre las y los estudiantes. Asimismo, se hace una encuesta de percepción en la comunidad, para evaluar la satisfacción con su trabajo.

La educación al microscopio

En la segunda sección de DIDAC Número 77, llamada La educación al microscopio, se presentan tres trabajos, de los cuales la Maestra Sylvia Schmelkes del Valle dio cuenta.

1. En ‘La iniciativa Servicio Voluntario Europeo (SVE) en el programa Erasmus: el Aprendizaje Más Servicio (ApS) y la innovación social como estrategias’ José Hernández-Ascanio y Jaime Aja-Valle, de la Universidad de Córdoba (España), se enfocan en analizar las dificultades que ha encontrado esta iniciativa en su desarrollo, y plantean buscar soluciones a las mismas. Una dificultad analizada es la inadecuada selección de las organizaciones de la sociedad civil o no gubernamentales con las que trabajan los estudiantes, pues muchas de ellas no realizan trabajo auténtico y utilizan el programa para conseguir recursos.

El artículo señala las características que deben tener las organizaciones no gubernamentales con las que las universidades se asocian y en las que trabajan las y los estudiantes. Entre otras cosas, dice, deben partir de un diagnóstico de las necesidades comunitarias, deben en su acción responder a necesidades y demandas sociales, deben involucrar a diversos actores, mostrar apertura a otras experiencias y proyección de lo que hacen.

2. ‘Políticas públicas de acción afirmativa en la educación superior en Brasil: una experiencia sobre la cuota racial en la Universidad Federal de la Integración Latinoamericana’ es el único artículo de este número de DIDAC que no tiene que ver con aprendizaje en servicio en la universidad, pues es un análisis de la heterovalidación de la autoadscripción racial en las universidades de Brasil, donde hay un programa de cuotas raciales para entrar a la educación superior con ciertos beneficios.

En este artículo de Ana Paula Nunes y Ana Paula Oliveira Silva Fernández, de la Universidad Federal de la Integración Latinoamericana, se relata este programa de acción afirmativa por cuotas raciales en Brasil, y la experiencia de esta universidad en la constatación fenotípica de la autoadscripción, porque se habían dado casos de personas que, para aprovechar estos beneficios que provee el Estado, se autoadscribían como afrodescendientes, pero que en los hechos no lo eran.

3. ‘Aspectos que permiten la educación para la paz’ es un “bello ensayo” de José Antonio Santiago Lastra, José Luis Sulvarán López y Luz Helena Horita Pérez, de la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), que vincula el desarrollo sustentable, los conocimientos tradicionales y la interculturalidad con la educación para la paz. Sostiene que lo que se busca es actuar contra la violencia que significa el despojo del territorio y de los recursos de las comunidades tradicionales. El deterioro ambiental es considerado como una forma de violencia, por lo que la paz se refiere también a la relación con la naturaleza, con los demás y con uno mismo.

El trabajo hacia la paz consiste en proyectos antropológicos junto con la reconstrucción del tejido social de las comunidades, así como en la transformación del conflicto, que es inevitable, pero que puede ser negociado a través del diálogo entre colectividades. “Me pareció a mí un hermoso planteamiento utópico, en el que las universidades como la UNICH, que están ubicadas justamente en estas zonas a las que se refiere el artículo, pueden, y si estamos de acuerdo con los autores, deben, ayudar a construir”, dijo Schmelkes.

Dossier

La tercera sección, permanente en DIDAC, es Dossier, y en el Número 77 cuenta con dos artículos.

1. En ‘Enseñar y aprender en contextos de exclusión’, de la propia Sylvia Schmelkes del Valle, la Vicerrectora Académica de la IBERO aborda, desde la perspectiva del aprendizaje servicio y de la interculturalidad, la manera como considera debe ocurrir el servicio social que se desarrolla con población excluida en materia educativa.

2. En ‘La discusión sobre el rol de la universidad’ Baltazar Ojea, de la Unión de Responsabilidad Social Universitaria Latinoamericana, discute el rol social de la universidad desde el desarrollo conceptual a partir de François Vallaeys de la responsabilidad social universitaria. Concibe a esta última como la gestión articulada de los impactos universitarios, defiende la hipótesis de que todas las funciones universitarias contienen a todas las funciones, y que la gestión universitaria así concebida conduce a la articulación del impacto social.

¿Qué se está haciendo en la Ibero?

¿Qué se está haciendo en la Ibero? es la última sección de la revista, “y ella le da, para nosotros, todo el sentido a este número; nos explica su utilidad”, destacó la Vicerrectora de la Universidad.

1. En ‘Dirección de Formación y Acción Social: dos momentos’ Juan Eduardo García Hernández cuenta dos momentos recientes del Servicio Social en la IBERO. El primero, de 2015 al 2018, cuando se consolida el modelo de Servicio Social en la Universidad como un trabajo con organizaciones de la sociedad civil en torno a siete temáticas y con tres modalidades: semestral, de verano e intensiva. Y, cuando se afianza la filosofía basada en la justicia social y ambiental en los propósitos formativos y de impacto social.

2. Y en ‘Trayectoria de Formación y Acción Social Universitaria (FASU): nuevo modelo de formación social de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México’ María José Minakata Quiroga presenta lo que se va a iniciar en la IBERO con los Planes Manresa, y que conduce a un replanteamiento de ese primer modelo consolidado de Servicio Social que relata Juan Eduardo García.

En síntesis, el Número 77 de DIDAC da cuenta de un viraje “en la manera de conceptualizar y de operar el papel de las universidades en nuestras sociedades desiguales e injustas. La verdad es que les recomiendo mucho su lectura, felicito a la editora y también felicito sinceramente a todos los autores, muchas gracias”, concluyó la Mtra. Schmelkes.

Cabe añadir que la Editora de la revista DIDAC es la Dra. Araceli Martínez Arroyo, académica del Programa de Desarrollo e Innovación Docente de la IBERO, quien en este Número 77 publicó la editorial intitulada ‘Formación y acción social. Educar para el compromiso social’.

En la presentación del número también participaron la Mtra. María José Minakata, de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México; y la Dra. Daniela Gargantini, de la Universidad Católica de Córdoba (Argentina).

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