Enfrentarse a la BUAP…otro error del precandidato Gabriel Biestro y Francisco Romero Serrano

Roberto Desachy Severino

Si el presidente del Congreso local, Gabriel Biestro Medinilla no tiene mayor aspiración política que la de concluir su gestión en ese cargo, entonces, quizá, no debería preocuparse demasiado por la guerra que –a su nombre – inició el titular de la Auditoría Superior del Estado (ASE), Francisco Romero Serrano, contra la BUAP.

Francisco Romero Serrano

Porque la denuncia pública lanzada el martes de la semana pasada por los 43 directores de las unidades académicas de la BUAP contra Biestro Medinilla, Romero Serrano y la ASE confirma lo señalado en este mismo espacio el 15 de diciembre, cuando advertimos la campaña de golpeteo político del nuevo auditor superior del Congreso local contra la universidad: Gobernador Barbosa: No hay persecución contra Alfonso Esparza ni Claudia Rivera

El problema para el coordinador de la mayoría morenista en la Legislatura local es que sí aspira a contender por la presidencia municipal de Puebla en el 2021 y, por lo mismo, sus ataques hacia una institución respetada y sólida, como la Máxima Casa de Estudios del sureste del país, no le beneficiará a él, tampoco a su partido y, mucho menos, al supuesto objetivo de mantener el control de dicho poder en la elección concurrente del año entrante: La ASE usurpa funciones al auditar a la BUAP, afirman directores académicos

Como se mencionó claramente en este mismo espacio el pasado 8 de diciembre, el problema no radica en que Romero Serrano con la ASE investigue las finanzas de la BUAP y, si encuentra anomalías, proceda conforme a la ley, sino que su proceder violentó el respeto que merecen dicha institución y las decenas de miles de personas que la conforman: Gabriel Biestro ataca a la BUAP

Gabriel Biestro

CONSEJEROS UNIVERSITARIOS CIERRAN FILAS CON ALFONSO ESPARZA

Gabriel Biestro se enfrenta a un personaje, Alfonso Esparza y a una institución, la BUAP, que lo superan claramente, como quedó demostrado el pasado jueves 9 de enero, cuando se enteró de pronunciamiento en su contra del Consejo Universitario y apenas pudo balbucear un mensaje incoherente en su débil defensa: Califica Gabriel Biestro como “chantaje” declaraciones del rector de la Buap

Al atacar al rector, Biestro Medinilla –quizás no lo sabe por su cada vez más evidente inexperiencia política – pero lo único que consiguió fue ratificar que, efectivamente, él y su mayoría en el Congreso local llevan la intentona de atacar la autonomía de la BUAP, como lo denunciaron los consejeros el jueves 9: En defensa de su autonomía, el Consejo Universitario rechaza cualquier intromisión en la vida interna de la BUAP

En contraste, Esparza Ortiz logró nuevamente que el consejo universitario cerrará filas alrededor suyo y que exhibiera públicamente las maniobras de Francisco Romero Serrano y Biestro Medinilla: En defensa de su autonomía, el Consejo Universitario rechaza cualquier intromisión en la vida interna de la BUAP

Alfonso Esparza Ortiz

La duda que queda en el aire es en qué bando “pelearán” los miembros del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades (ICSH) de la BUAP y, en general, el grupo político universitario de Francisco Vélez Pliego y cía, porque el ataque legislativo contra la institución proviene de la fracción parlamentaria de Morena encabezada por Biestro Medinilla y, es pertinente recordarlo, el hermano del histórico rector Alfonso Vélez es un declarado militante morenista.

VIOLACIONES LEGALES Y LOS MODITOS DE LOS AUDITORES

Como lo advertimos desde hace un mes en este espacio, la indignación de la comunidad universitaria hacia Biestro Medinilla y la ASE es enorme, no solamente por las violaciones legales en que pretenden incurrieron al intentar fiscalizar los recursos federales y propios de la BUAP, pese a carecer de facultades jurídicas para ello.

También por los moditos prepotentes y gansteriles con que se presentaron sus representantes, ya que a la hora de identificarse y notificar sobre la intención de auditoría a la universidad violentaron los procesos legales. Biestro Medinilla y Romero Serrano deberían asumir que, como representantes del poder legislativo, ellos deben ser los primeros en cumplir con sus propias atribuciones legales y en respetar las formas.

El viernes pasado, pese a las faltas de ortografía con que envió su mensaje y que exhiben la pésima manera en que el Congreso local y la propia ASE manejan su relación con los medios de comunicación, el propio Romero Serrano dio muestras de sensibilidad y lucidez al reconocer la importancia de la autonomía universitaria y mostrarse dispuesto a escuchar a los representantes de la BUAP.

Ahora, esperemos que el auditor del estado comience a ejercer sus funciones sin sesgos partidistas ni filias o fobias, como dijo que lo haría cuando asumió el cargo: Desde el Vídeo: Francisco Romero Serrano descarta sesgo partidista como Auditor Superior del Congreso local

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