Estudiantes BUAP representarán a México en Silicon Valley

staff/BMR

Con su proyecto Cplantae, tecnología a base de plantas acuáticas y lombrices para la limpieza de aguas residuales.

Esta iniciativa, de Enactus BUAP, se busca replicar y generar fuentes de empleo en poblaciones de escasos recursos.

Plantas acuáticas y lombrices son los principales sistemas biológicos utilizados por CPlantae, una empresa especializada en el saneamiento de aguas residuales de manera eficaz y accesible, a través de humedales artificiales. Con este proyecto estudiantes de la BUAP representarán a México en Enactus World Cup, en Silicon Valley, en San José California, Estados Unidos, del 16 al 18 de septiembre próximo.

Rodolfo Aníbal Pérez Ojeda, de la Licenciatura en Comercio Internacional; Zaira Ivette López Núñez, en Dirección Financiera; María Alejandra Flores Cerón, en Administración de Empresas; Daniela Carolina Barragán Mejía, de Administración Turística; y José Luis Ortiz Robles, en Ingeniería Ambiental, conforman el equipo de Enactus BUAP.

La creación de CPlantae surgió a partir de una plática fortuita con don Germán Hernández, habitante de Xicohtzinco, Tlaxcala, cuando José Luis Ortiz Robles se enteró que las plantas acuáticas descontaminan el agua, por lo cual indagó en el fundamento de esta tecnología y su uso en Europa, Canadá y Estados Unidos, bajo el nombre de humedales artificiales. En 2012, en colaboración con amigos y compañeros, José Luis fundó esta empresa ambiental para limpiar aguas residuales, de la cual es director General.

En comparación con las plantas de tratamiento industrial de aguas residuales, este sistema es barato, eficiente, ecológico, estético y de fácil operación, ya que utiliza plantas acuáticas y lombrices. No usa grandes cantidades de electricidad, químicos ni motores; solo requiere servicios de jardinería, revisión de válvulas, tubos y conexiones.

Con este proyecto, los estudiantes de la BUAP ganaron el primer lugar de la Competencia Nacional Enactus 2019; y en 2015 primer lugar en la categoría de Emprendimiento Social, del Segundo Concurso de Innovación Estudiantil, organizado por la Dirección de Innovación y Transferencia de Conocimiento (DITCo). El premio de este certamen se utilizó en perfeccionar un tercer prototipo en Africam Safari. A partir de entonces, José Luis y sus socios comenzaron a comercializar esta tecnología.

Una empresa en ascenso

Dicha compañía se dio de alta en 2014, pero se disolvió en 2018 para cambiar a CPlantae Saneamiento de Agua, una sociedad de responsabilidad limitada de capital variable.

Actualmente ofrece seis productos. Los tres principales son filtro Wormpod, con lombrices que consumen la materia orgánica; Humedales Artificiales que utilizan diferentes tipos de plantas; y Tecnología Atla, sistema por patentarse que combina plantas acuáticas y lombrices para crear un filtro más sofisticado y eficiente en el saneamiento de aguas residuales en cantidades mayores. Además, se comercializa un sistema de purificación de agua de lluvia denominado Sky.

A la fecha esta tecnología se aplica en residencias, desarrollos ecoturísticos, fábricas alimenticias, en el sector restaurantero, hoteles y en procesadoras de carne, en los estados de Quintana Roo, Chiapas, Querétaro, Estado de México, Ciudad de México, Puebla, Tlaxcala, Jalisco, Oaxaca, Baja California, Veracruz, Morelos y Colima.

Retorno al origen

De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), en México solo el 40 por ciento de las aguas residuales (provenientes de hogares e industria) recibe algún tipo de tratamiento. Además, el 80 por ciento de los cultivos en el país se riega con agua contaminada, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

CPlantae se incubó como respuesta a este problema ambiental. Sin embargo, hasta el año pasado se enfocó en vender su tecnología a clientes con un alto poder adquisitivo, puesto que esta tecnología tiene un precio entre 60 y 70 mil pesos.

“La razón por la que inició CPlantae fue para llevar esta solución a la gente de escasos recursos, obligadas a regar sus cultivos con aguas negras. De alguna forma nos alejamos de ese objetivo inicial, porque como empresa la prioridad fue generar un flujo de efectivo”, expuso Ortiz Robles.

Ahora, esta iniciativa cobijada bajo el grupo de Enactus BUAP pretende replicar este sistema y generar fuentes de empleo para personas de escasos recursos. Fue así que se diseñó un prototipo prefabricado que no rebasa los 10 mil pesos.

“Nosotros somos el staff de Cplantae, trabajamos la parte social y en los últimos meses se donó e instaló un filtro a una familia en Xicohtzinco, Tlaxcala. De manera paralela, se explicó el funcionamiento de estas ecotecnologías para así transferir este conocimiento al resto de la comunidad”, explicaron los universitarios.

Los jóvenes coincidieron en modificar la mentalidad de hacer actividades comerciales: “Se necesitan modelos de negocios que impacten en la sociedad; que no se preocupen en crear números, sino proyectos enfocados a mejorar la calidad de vida de las personas. Eso es lo que hay que rescatar”.

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