MEDIO TIEMPO
Keylor Navas fue la gran figura del partido de ida de la Final entre Cruz Azul y Pumas, el arquero tico brilló y negó a La Máquina, en un partido en el que Universidad jugó a no perder, a irse sin daño y a no verse obligado a tener que remontar. Un 0-0 que dejó una sensación de frustración y amargura, porque lo que se esperaba que fuera un duelo de norte a sur, se convirtió en un ejercicio del que quiso y no pudo (Cruz Azul) y del que nunca quiso (Pumas).
La apuesta de Universidad es clara: confía demasiado en la atmósfera de CU para ganar el título, ahí sí tendrá que cambiar y no ser tan rácano, aunque es una postura válida que se reforzó ante Cruz Azul después del daño que sufrió en los juegos de ida anteriores frente América y Pachuca.
Sorprendió Pumas con su once, Efraín Juárez le dio entrada a Santiago Trigos en lugar del Coco Carrasquilla, porque las piernas del panameño ya empiezan a acusar el esfuerzo de la Liguilla y se buscó dosificarlo.
Mientras, Huiqui mantuvo el mismo equipo que lo trajo hasta la Final, un cuadro que tenía la encomienda de dar un golpe serio, por ello, fue cuasi de inmediato a buscarle la cara a Keylor Navas. Primero, Ebere tuvo un remate que el tico desvió prodigioso, luego fue un cañonazo de Paradela y después otro tiro raso de Palavecino. Los celestes no especularon, se lanzaron con todo, mientras Pumas aguantaba el chaparrón en la figura de su portero.
Y -para no variar- empezaron los detalles arbitrales: en una acción en la que Nathan levantó mucho la pierna sobre Paradela, pero ni falta señaló el silbante, Ismael Rosario López Peñuelas.
El plan de Pumas fue de contención, muy juntitos todos en bloque medio y bajo, que Roberto, Juninho, Jordan y Antuna fueran los primeros en ensuciar el camino para evitar las conexiones de los peloteros de La Máquina, porque ante la falta de un ‘9’ de referencia, los cementeros apelaron al juego de asociación entre Charly, Paradela, Palavecino y Rotondi para tratar de romper al bloque universitario.
El VAR salva a los universitarios
Casi lo logra La Máquina cuando Angulo cometió una falta en el área sobre Charly Rodríguez, pero el VAR salvó al defensa universitario, porque el silbante no dudó en señalar al manchón, el capitán celeste estaba en fuera de fuego y desde la cabina se anuló el penal. Sudaron frío los aficionados felinos y el banquillo azul y oro. Casi media hora y solo había un equipo que buscaba y proponía.
Tras ese susto Pumas tuvo un respiro y una posesión larguísima, pero inerte, porque no se acercaron al último tercio, un poco de hielo para bajar las revoluciones celestes. Objetivo cumplido, porque al descanso Cruz Azul no había logrado reflejar en la pizarra su posesión y sus mejores intenciones. Lo único que pudo tener el cuadro felino fue un centro de Jordan que se ahogó por la raya final y una arrancada de Juninho que no prosperó.
Cruz Azul se fue al vestidor con un cierto sentimiento de amargura porque Keylor les negó la felicidad del gol; Universidad se iba al descanso con una sonrisa pícara, tenía un cuarto de la tarea hecha.
Querer y no querer
Los celestes no variaron ni un ápice, aunque Pumas pareció dar un paso al frente, apenas lo hizo dejó un hueco en el que Paradela asistió a Charly y éste puso la pelota en el palo. Otra vez un sentimiento de alivio en los universitarios.
El guion se mantenía porque Keylor salvó otro tiro de Palavecino, si no fuera por el tico esta película tendría otros héroes. Carrasquilla entró por Juninho, la meta tener un poco más de balón o un pase en el espacio, casi funciona a la hora de partido cuando Antuna llegó por derecha, pero Mier salió presto al corte.
Huiqui mandó al Toro, media hora para tener esa referencia, porque el charrúa da una sensación diferente aunque no esté al cien por ciento. Nada había hecho Pumas y sí fue el que tuvo la más clara con un tiro de Morales que estremeció el travesaño.
El plan candado de Universidad salió perfecto, se fue sin daño, apuesta al factor campo para conseguir el título, pero el domingo no le vale ser calculador, ahí su gente espera que sea valiente, solo eso le dará la octava.
Nada se le puede reprochar a Cruz Azul, lo buscó, pero se topó con Keylor, el domingo va a CU a ganar, el camino a la décima pasa por ganar en un campo donde no supo perder en todo el año que fue inquilino, a ver si el domingo no sale campeón indeseado. Moneda al aire, matar o morir, gloria y purgatorio el domingo en el Olímpico Universitario.