El descubrimiento de una inscripción en griego en la base de una columna bajo la Gran Mezquita de Homs confirma la ubicación del histórico Templo del Sol romano.

Hallazgo en Homs reabre debate sobre antiguo santuario solar

El descubrimiento de una inscripción en griego en la base de una columna bajo la Gran Mezquita de Homs confirma la ubicación del histórico Templo del Sol romano.

Excélsior 

Durante las labores de restauración en la ciudad siria de Homs, un equipo de expertos halló una inscripción grabada.

 

El texto, escrito en griego, contiene fórmulas y símbolos relacionados con el ámbito militar y de mando. Este hallazgo, verificado por la Universidad de Sharjah en los Emiratos Árabes Unidos, reactiva un debate científico de décadas sobre la ubicación precisa del santuario dedicado al culto solar.

 

La pieza tiene una base de un metro por un metro de superficie, mientras que la sección tallada ocupa aproximadamente 75 centímetros en la parte frontal. El texto se dispone en líneas horizontales con un diseño simétrico de carácter ceremonial.

 

Un estudio liderado por el profesor Maamoun Saleh Abdulkarim revela que la Gran Mezquita se construyó sobre varias capas de ocupación religiosa. El edificio, que data del siglo XII, fue levantado sobre una antigua iglesia dedicada a San Juan Bautista, la cual a su vez había reemplazado previamente a un templo pagano, según indica la investigación publicada en la revista especializada Shedet.

 

Estos hallazgos indican que la transformación religiosa en Emesa se llevó a cabo mediante un proceso de reinterpretación arquitectónica y la convivencia de distintas tradiciones.

 

Heliogábalo: retrato de poder y autoridad

El sitio arqueológico está estrechamente asociado con Heliogábalo, sumo sacerdote del dios solar local que llegó a ocupar el trono del Imperio romano en el siglo III d.C. Durante su reinado, el templo funcionó como el corazón político y espiritual de la región, un centro desde el cual se buscó extender el culto solar.

 

El análisis epigráfico aporta información valiosa sobre cómo se proyectaba la autoridad en aquella época, con metáforas que presentan al rey guerrero comparado con el viento y el leopardo. El texto también refleja irregularidades gramaticales provenientes del arameo, lengua predominante en la Siria romana, y respalda la hipótesis de que la columna formaba parte de la estructura original del santuario imperial.

 

Documentación y relevancia histórica

Aunque la inscripción fue detectada por primera vez en 2016 bajo la dirección de la arqueóloga Teriz Lyoun, jefa del Departamento de Excavaciones de Homs, la inestabilidad de la región retrasó su análisis completo. Los hallazgos actuales confirman que el sitio mantuvo su centralidad sagrada durante casi dos mil años.

 

La investigación concluye que Emesa constituye un testimonio único de la historia urbana de Oriente Medio. La sucesión de ocupaciones —templo, iglesia y mezquita— muestra la capacidad de adaptación de las élites locales y la preservación de la función religiosa del espacio, consolidando el valor histórico de la Gran Mezquita de Homs como un patrimonio que ha sobrevivido a múltiples transformaciones religiosas.

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