Francisco Javier Martínez Castillo preside misa del IV Domingo de Cuaresma en la Catedral de Puebla

Jorge Barrientos

El obispo auxiliar de Puebla, Francisco Javier Martínez Castillo, presidió la Santa Misa correspondiente al IV Domingo de Cuaresma, conocido también como Domingo Laetare, una celebración que representa un momento de alegría y esperanza dentro del periodo de preparación previo a la Semana Santa.

La eucaristía se llevó a cabo en la Catedral de Puebla, donde decenas de fieles católicos se congregaron para participar en la celebración dominical.

Durante la misa, se recordó que el término Laetare proviene del latín y significa “Alégrate”, una expresión tomada del inicio del canto de entrada de esta jornada litúrgica que invita a los creyentes a alegrarse por la cercanía de la Pascua, aun cuando continúa el tiempo de penitencia de la Cuaresma.

Por esta razón, en este domingo los sacerdotes utilizan vestiduras litúrgicas de color rosa, que simbolizan la alegría, la esperanza y una pausa dentro del carácter penitencial de la Cuaresma, cuyo color habitual es el morado. El rosa representa así un recordatorio de que la celebración de la Resurrección de Cristo se encuentra cada vez más cercana.

En el marco de esta celebración también se realizó el regreso de la imagen de San José, la cual peregrinó desde la tarde del sábado a la Catedral como parte de los festejos previos a su festividad.

Tras la misa, la imagen fue trasladada nuevamente a su parroquia ubicada en la calle 2 Norte, considerada la primera parroquia de la Arquidiócesis de Puebla, donde continuarán las actividades religiosas.

Estas celebraciones forman parte de los festejos que la Iglesia católica realiza rumbo al 19 de marzo, día en que se conmemora a San José, reconocido en la tradición cristiana como patrono de la Iglesia universal, de los trabajadores y modelo de padre y protector de la Sagrada Familia

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