“Comencé a boxear porque fui golpeada”, relata Gabriela Sánchez

Hipólito Contreras

Convocado por el Organismo de Mujeres del PRI, se realizó el evento Programa de Capacitación, Promoción y Desarrollo del Liderazgo Político de las Mujeres en el que un grupo de mujeres de diversas profesiones y actividades expusieron sus experiencias, obstáculos y desafíos para lograr sus objetivos.

En la primera parte del evento estuvieron Gabriela Sánchez Saavedra, boxeadora, Sandra Carrera Altamirano, científica ganadora del premio nacional, Ana Lidia Martínez, investigadora del Instituto de Geofísica, y. Majo, María José Rodríguez, piloto de carreras.

Destacó que en México sólo hay 10 mujeres piloto, en algunas compito con hombres de diferentes edades, “una vez que nos ponemos el casco todas somos iguales, no importa si es hombre o mujer, si eres rico o no, en la autopistas todos vamos por el primer lugar”.

Comentó que en México hay pocas mujeres, cuando dije a mis padres que quería ser piloto me dijeron que no por ser una carrera peligrosa, que es deporte de hombres, hoy son los que más me apoyan, ellos son mi principal motor

Ana Lidia Martínez, vulcanóloga, afirmó que en la geofísica cada día hay más mujeres, hemos trabajado mucho en el Popo, hemos logrado incidir, el cambio de políticas sobre la ceniza, estudiamos varios tipos de erupciones, estamos monitoreando las erupciones.

Sandi Carrera estudia electrónica, “ayudó a las personas que sufren alguna discapacidad, apoyo a las personas con Parkinson para las que diseñe un dispositivo, desde los 16 años trabajo en robótica y electrónica, mediante las tecnologías se pueden atender enfermedades y discapacidades”.

También sufro discriminación en algunos casos, comentó, hay que ir rompiendo estereotipos, demostrar que nosotras podemos, hay que apoyar al sector salud.

Gabriela Sánchez, boxeadora, comentó que su situación es diferente, “comencé en el box porque pasé situaciones feas, en secundaria unas chicas me golpearon, en otra ocasión iba caminando hacia la escuela, iba en una calle oscura, venía un tipo, pensé que lo conocía, seguía caminando, él se me pegó y me empezó a manosear, no sabía qué hacer, en el bachiller unas chicas me golpearon, entonces le dije a mi papá que la llevara aprender un deporte de contacto, quiero sentirme segura”.

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