Éxodo del triángulo norte centroamericano

Carlos Javier Jarquín

Nicaragua, Honduras, y El Salvador. deslumbran belleza y riqueza natural; en flora, fauna, clima y geografía. Es exorbitante grima que sus dirigentes políticos no trabajan para el igualitario y plural progreso de la ciudadanía en general. Las abundantes circunstancias precarias que viven miles y miles de nicaragüenses, hondureños y salvadoreños, tristemente los han obligado a buscar oportunidades de empleo en otros países. Lamentablemente son pocos los que tienen suerte para lograr dicha oportunidad.

Es angustiante el éxodo del triángulo norte centroamericano. En la “caravana” de migrantes que salió el pasado 13 de octubre 2018 de San Pedro Sula con intención de llegar a Estados Unidos, la mayoría son hondureños pero también viajan, nicaragüenses, salvadoreños y guatemaltecos, la crisis sociopolítica de Nicaragua y Honduras, exige al pueblo tomar pésimas decisiones, el viaje que han emprendido es un viaje de excesivos riesgos y notablemente tienen pocas probabilidades que tengan éxitos.

Lo más triste es el gigante sufrimiento que los niños y mujeres están viviendo en ese viaje de muchísimo peligro e incoherente, ¡cuanta nostalgia para los viajeros!, y que pena para los presidentes que permiten que sus conciudadanos abandonen su tierra natal. Lo que ha sucedido en estos países es que los gobiernos del pasado y presentes, han cultivado y cultivan pensamientos sombrío. Por ejemplo: la oportunidad de empleo es absolutamente ausente, la delincuencia es lo que brilla con firme exactitud, y la corrupción política se desborda en total exclusividad. Sus mandatarios han hecho inversiones ilógicas, por esas decisiones hoy el pueblo vive en múltiple y viviente desgracia y cada día exageradamente suma la carestía.

¿Qué sentido tiene que en estos países tengan ejércitos? Los miles de dólares que invierten para que el ejército respire, es un beneficio para pocos y desperdicio para muchos, si los presidentes del presente fueran menos ordinarios y más inteligentes, deberían invertir para el bienestar del pueblo y la economía mejoraría por montón y así menos ciudadanos decidieran irse al extranjero.

Señores “presidentes”: inviertan en deporte, educación, arte y turismo. Los niños y adolescentes de hoy, mañana se los agradecerán, nunca es tarde para construir un mundo mejor donde los derechos y deberes sean igualitarios, donde las oportunidades de empleo, salud y educación sea sin restricción, una población con sublime educación, hay pocas posibilidades que desarrolle la corrupción. En un país donde los líderes se bañan en plena mediocridad, fijamente el pueblo se ahogara en pobreza e ignorancia. Casi en todo el mudo los líderes políticos especialmente en Latinoamérica están contagiados e identificados y calificados por leales protervos.

“Organismos no gubernamentales estiman que anualmente unos 100 mil hondureños viajan ilegalmente a Estados Unidos vía México, en un tortuoso camino que suele acabar en deportaciones o incluso la muerte… Para 2007, el Foro Nacional para las Migraciones en Honduras (Fonamih) estimó que ese año dejaron el país unos cien mil hondureños es decir, 274 por día, 11 por hora”.

En la semana pasada Nicolás Maduro en un acto político en la capital venezolana en su discurso dijo: “Yo veo con dolor lo que está sucediendo en Centroamérica. Miles, dicen que ya van más de ocho mil hombres y mujeres centroamericanos que han iniciado una gran marcha hacia los Estados Unidos llevando su dolor, su miseria, su pobreza, su necesidad” (…) Maduro es el menos indicado para hablar sobre el éxodo de la población centroamericana, mejor debería dedicarse e inspirarse a solucionar los problemas de sus paisanos.

Y continuó diciendo: “Le hago un llamado al presidente Donald Trump a que abra las fronteras de los Estados Unidos y respete a los migrantes centroamericanos (…) abra las puertas y en vez de estar gastando miles de millones en misiles, en bombas para la guerra invierta ese dinero en darle solidaridad cristiana, en darle apoyo a los pueblos centroamericanos…”. Unos 4,067 inmigrantes hondureños de los que han salido en caravana hacia Estados Unidos desde el pasado 13 de octubre han “retornado” a su país “voluntariamente”, informó el (domingo 28) una fuente oficial en Tegucigalpa.

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