¿Podrías correr más rápido que un súpervolcán?

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Por supuesto que la manera más segura de lidiar con un volcán que está por hacer erupción es alejarte lo más posible de éste. Una buena distancia puede prevenir la causa de muerte más común relacionada con los volcanes: ser atrapado y sofocado por un torrente de cenizas, rocas y gas súper caliente que son expulsados a una velocidad de aproximadamente 480 km/h.

Estos flujos piroclásticos son los verdaderos asesinos en los volcanes, no la lava. Un flujo piroclástico es el culpable de destruir Pompeya en 1902 cuando el monte Pelée liberó un flujo piroclástico que mato a 29 mil personas.

No le recomendaría a nadie tratar de correr para escapar de una erupción volcánica, pero hay algunos de nosotros que lo lograrían, dijo Greg Valentine, vulcanólogo de la Universidad de Búfalo.

Al analizar las rocas atrapadas en las cenizas volcánicas, Valentine y sus colegas descubrieron que el flujo letal de cenizas se desplaza a una velocidad en la calle de entre 16 y 72 km/h. Aunque sería difícil mantener esas velocidades a pie, en un automóvil es bastante posible.

Los resultados, publicados en el diario Nature Communications, muestran como una erupción violenta puede producir flujos de movimiento muy lento aunque siguen siendo capaces de devastar grandes áreas, siguen siendo lentos, concentrados y densos.

Los vulcanólogos tratan de tener en cuenta estos riesgo al planear para desastres futuros. Pero es difícil saber que sucederá cuando un súpervolcán del tamaño de Yellowstone explote. La ultima súpererupción en la Tierra fue hace 74 mil años en Toba, Indonesia. Analizar los restos rocosos de las súpererupciones pasada puede revelar cómo y cuándo podrían suceder en el futuro.

Cuando un súpervolcán explotó en Arizona hace 18.8 millones de años, las cenizas se esparcieron por más de 160 km. Ésta capa llama, llamada la Toba de Peach Springs, tiene más de 140 metros de grosor en el área cercana al volcán y 4 metros en las orillas.

Con el análisis de la toba en Arizona los investigadores pudieron crear un modelo de que tan rápido y grueso era el flujo de cenizas cuando viajaba. Resulto que sólo un denso y lento flujo piroclástico sería capaz de absorber las rocas de la superficie y llevarlas consigo.

Lo que indica que en caso de una súper erupción es probable que las personas cerca del área de peligro tengan unas cuantas horas para evacuar una vez iniciado el desastre.

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