Staff/RG
En la perspectiva global, el optimismo en los mercados repuntó en los últimos días ante señales de un posible acuerdo para finalizar el conflicto en Irán. Sin embargo, al cierre de esta edición, los inversionistas esperaban la respuesta iraní a la propuesta de EE. UU. para reabrir el estrecho y continuar negociando un pacto más duradero. En este contexto, el Brent cayó un poco más de 6% la semana pasada, ubicándose nuevamente alrededor de US$100 por barril, mientras que las acciones mostraron un comportamiento mixto, con algunos índices, como el del S&P 500 y el MSCI global, alcanzando máximos históricos. Por su parte, los indicadores del dólar perdieron fuerza frente a diversas canastas de divisas, borrando prácticamente sus ganancias desde el inicio del conflicto. En general, el entorno de riesgo fue más positivo.
En un entorno geopolítico incierto, donde resulta complejo anticipar la evolución, duración e impacto de los eventos, destaca el surgimiento y auge de los mercados predictivos. Estos se inspiran en las apuestas tradicionales para una multitud de juegos de azar. No obstante, han generado innovaciones muy interesantes. Sobresale que el abanico de posibilidades es prácticamente ilimitado ya que abren una vía mediante la cual se puede capitalizar la predicción correcta de temas muy diversos.
Esto incluye eventos políticos y económicos e inclusive algunos que son totalmente especulativos. Sin embargo, sus señales deben interpretarse con cautela ya que pueden verse afectadas por episodios de volatilidad y cambios abruptos en el sentimiento de los participantes. En el caso del conflicto en Irán, uno de los grandes temas que han determinado el sentimiento de los mercados financieros, la probabilidad en el mercado de apuestas de que el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz se normalice por completo antes de fin de mes se ubica en 28%; la posibilidad de que el presidente de EE. UU., Donald Trump, levante el bloqueo hacia finales de mayo y junio es de 41% y 73%, respectivamente.
Asimismo, la probabilidad de un acuerdo de paz hacia finales de junio es de 53%, elevándose a cerca de 75% para antes de que concluya el año. Consideramos que estos indicadores pueden aportar señales complementarias para entender escenarios de riesgo y la percepción de los participantes ante eventos con posibles implicaciones financieras, aunque su interpretación debe realizarse con mesura.
En la agenda internacional, en EE. UU., el reporte de empleo de abril mostró la creación de 115 mil plazas, con la tasa de desempleo estable en 4.3%. La productividad laboral avanzó 0.8% t/t, superando expectativas. Sin embargo, se observó un incremento en despidos y un ligero repunte en solicitudes de seguro de desempleo. En general, el ritmo de creación de nuevos puestos sigue siendo algo moderado, pero los inversionistas consideran que el mercado laboral sigue siendo sólido y resiliente. Esta semana, la atención se centrará en la inflación de abril, para la cual anticipamos un avance de 0.5% m/m, impulsada principalmente por el alza en gasolina –que ha superado los US$5 por galón– en un contexto de choque de oferta asociado al conflicto en Irán.
De materializarse este escenario, la inflación anual aumentaría a 3.6% desde 3.3% previo. Otros indicadores relevantes incluyen ventas de casas existentes, ventas al menudeo, producción industrial de abril y el Empire Manufacturing de mayo.
La temporada de reportes corporativos está bastante avanzada, con cerca de 90% de las empresas del S&P 500 ya habiendo publicado resultados. En los próximos días reportarán 9 compañías adicionales. Hasta ahora, las utilidades por acción acumulan un crecimiento de 25.3% a/a, superando las expectativas del mercado. En cuanto a la política monetaria destacan las decisiones de Perú y Rumania, así como la publicación de las minutas de la última decisión de Canadá –donde la tasa se mantuvo en 2.25%– y diversos discursos de miembros de la Reserva Federal.
En otras regiones, se conocerán el PIB del 1T26 y la producción industrial de marzo en la Eurozona y Reino Unido, así como indicadores de actividad de abril en China. En Brasil se publicarán las ventas minoristas de marzo y la inflación de abril. Entre los eventos relevantes destaca la reunión entre los presidentes de China y EE. UU. en Pekín, donde los temas más sobresalientes que probablemente se abordarán serán las relaciones comerciales, temas tecnológicos, tierras raras, la guerra en Medio Oriente y Taiwán.
Si bien los mercados no anticipan noticias significativas, no se descarta una extensión de la tregua comercial de octubre pasado. Asimismo, el secretario del Tesoro de EE. UU. visitará Japón, mientras que el Senado retomará actividades para avanzar en el proceso para elegir al nuevo presidente de la Reserva Federal. Finalmente, la Agencia Internacional de Energía y la OPEP publicarán sus reportes mensuales del mercado petrolero.
En la agenda nacional, en línea con nuestras expectativas y las del mercado, el Banco de México recortó la tasa de referencia en 25pb para ubicarla en 6.50% y cambió su guía futura, sugiriendo que este podría ser el último ajuste del ciclo. En línea con ello, mantenemos la visión de que la tasa de interés se mantendrá sin cambios el resto de 2026 y durante 2027. La agenda económica será limitada, destacando la producción industrial de marzo, para la cual pronosticamos una caída de 0.5% m/m. Adicionalmente, se publicarán las negociaciones salariales de abril y daremos a conocer el Indicador Banorte de Precios de la Vivienda (INBAPREVI) del mismo mes.