Bitácora de futuro
Escritor Bayardo Quinto Núñez
Bayquinú
Los mitos cualesquiera que estos sean es un arte escénico, crea la ilusión imaginaria para atacar, desafiar toda lógica, sentidos, y transforma la percepción de la realidad basándose en lo furtivo, astucia, destreza para enrumbarse hacia lo psicológico aplicado a las realidades verdaderas. Ese es el tesoro de los mitos..
“ La historia nos ilustra así: Niu-Kua, era una diosa dentro de la Mitología China, la encargada de la multiplicación de las personas, gracias a ella las personas podían tener hijos, pero no era la única diosa. Existía un dios llamado Gong-Gong, él era el dios del agua, el odiaba al dios del fuego llamado Zhu-Rung, ambos estaban en guerra, debido a esto existían muchas inundaciones y muchos fuegos incontrolables, esto ocasionó que el número de personas disminuyera considerablemente, algo que a Niu-Kua no le gustaba.
Durante la última batalla de la guerra, Zhu-Rung utilizò su poder para derrotar a Gong-Gong, arrojándole una gran bola de fuego que evaporizó el agua que protegía a Gong-Gong. Pero, Gong-Gong no aceptó ser derrotado y una vez que se recuperó atacó de nuevo a Zhu-Rung e hizo que este se estrellara contra el dios encargado de sostener el cielo. Debido a esto el cielo comenzó a derrumbarse. Niu-Kua al ver esto rápidamente utilizó a una gigantesca tortuga para sostener el cielo. Obligó a ambos dioses a terminar su guerra y juntos a ellos crea las condiciones necesarias para que todo estuviera en calma y las personas pudieran vivir en paz.
Por otra parte, cuando la tierra se creó esta tenía 10 soles, cada uno iluminaba a la tierra durante un determinado tiempo. Los diez soles eran hijos del emperador del cielo llamado Di Jun y de su esposa Xi He, estos habían ordenado a sus hijos que alumbraran la tierra durante solo un determinado tiempo y al finalizar podían ir a relajarse al valle del cielo. Después de muchos años los 10 soles comenzaron aburrirse de pasar por lo mismo todos los días, hasta ese momento siempre habían cumplido con las instrucciones de su padre y siempre eran puntuales, pero había llegado el día en el que ya estaban cansados de la misma rutina. Queriendo divertirse un rato todos los soles subieron al cielo y comenzaron a correr, esto ocasionó que la tierra se calentara debido a los 10 dioses, al ver esto Di Jun ordenó a sus hijos para que regresaran al valle, pero los soles no le hicieron caso. Di Jun ordenó llamar a un arquero y le expresó que obligara a los soles a bajar, el arquero sin pensarlo comenzó a lanzar flechas y uno por uno fueron cayendo, hasta que sólo uno quedó, ese sería el encargado de iluminar la tierra mientras los otros ya no regresarían jamás.
Y, en cuanto a la eterna juventud. La cultura china antigua también creía en un dios llamado Cheu-Sing, este era el dios de la vida, él era el encargado de cuidar por la vida de todas las personas e incluso decidía cuando tenían que morir. Al igual que muchas otras culturas, los chinos ofrecían sacrificios y regalos a los dioses para que estos ofrecieran sus poderes para ayudar en la vida de aquellas personas que lo necesitaran, en el caso del dios de la vida, las personas ofrecían regalos para que este les concediera la juventud eterna, esto lo hacía eliminando la fecha de su muerte para que pudieran continuar su vida.
Debido a que eran muchas las personas que realizaban ofrendas, Cheu-Sing solo ofrecía la eterna juventud aquellos que él calificaba como dignos de su regalo o aquellos que habían mostrado la mayor fidelidad. Con el tiempo este dios fue olvidado, al igual que su regalo de la eterna juventud.
Según la cultura china, durante mucho tiempo el cielo y la tierra eran uno solo, todo permanecía unido, en el centro de todo esto se encontraba un ser llamado Pan-ku, este después de 1,800 años despertó y al verse envuelto por el cielo y la tierra decidió separarlos. Se levantó y empujó el cielo hacia arriba. Durante miles de años el siguió creciendo y al hacerlo separaba más el cielo y la tierra, cada vez que sucedía esto también el cielo y la tierra crecían, hasta que tomaron el tamaño que tienen hoy en día. Después de que Pan-ku murió, el cielo y la tierra ya se encontraban demasiado separados como para volver a estar juntos, por esta razón no volvieron a unirse. Con los restos de Pan-ku se crearon el sol y la luna, las montañas, el viento, los ríos, las praderas, la fauna y todo lo que se encuentra en el cielo y tierra”.
Así lo cuenta la leyenda de los mitos de la china, por eso los mitos son mera ficción y no realidad, empero, eso es lo maravilloso de los mitos. Incluso, en muchos casos como que dicen cosas ciertas de lo que puede o sucederá en el futuro.
Micro Autobiografía: Bayardo Quinto Núñez (Bayquinú) ha publicado veintiséis (26) Libros: Ensayos; Opiniones diversas; Pohemas; Cuentos; Relatos; Minicuentos; Novelas Cortas; y tiene varios libros escritos inéditos, y otros que va escribiendo, los cuales en su momento si hay oportunidad saldrán a la luz pública, Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales; Abogado y Notario Público; Instructor Deportivo en Baloncesto, Escritor; Pintor; estudio Siempre Música, Artesano del Calzado, y/o Zapatero Alistador, y tras su ardua experiencia en medios escritos de gran trayectoria en Nicaragua, como ¡El Nuevo Diario y Diario La Prensa, Columnista Internacional, y Nicaragüense.
You may also like
-
Trenes Interoceánico, Maya y refinería Dos Bocas…entre la pesada carga del obradorato
-
Parvej Husen Talukder: Poesía en código
-
Entre desnudos ante menores de edad y falta de pago, los fallidos festejos POPULARES de Huauchinango y Xicotepec
-
Filippa Giordano “La Diva de la Ópera Pop” que conquistó México
-
Será la primera vez que la OCDE realice la Mesa de Economía Circular en una ciudad latinoamericana: Ibagué