Volar sin instrumentos

Héctor A. Gil Müller

Hace 14 años la BBC de Londres transmitió una de las grabaciones más impactantes registradas en la historia de la aviación; Jim O´neill, un piloto de 65 años de edad y 18 años de experiencia en vuelo, a los 40 minutos del viaje entre Glasgow y Essex en Inglaterra, sobre su aeronave Cessna, sufrió un derrame cerebral parcial que le hizo perder completamente su capacidad visual, se encontraba a 5,500 pies de altura.

Él mismo relataría que primero no pudo ver los números en su tablero, pero a los pocos minutos la ceguera era total. Inesperadamente se encontraba volando a ciegas cuando lanzó una llamada de MayDay pidiendo auxilio. A bordo de un avión de la Fuerza Aérea del Reino Unido salió de emergencia el teniente coronel llamado Paul Gerrard dispuesto a escoltarlo.

O´neill le decía por la radio que no podía ver nada, el teniente Gerrard lo tranquilizaba. Tras su octavo intento de aterrizaje logró llegar a salvo a la pista y descender el avión. Las últimas frases de la grabación expresan: -Lo siento señor no puedo ver nada. –No te preocupes, la pista está justo ahí. –Ahora lo tengo. Exclamó O,neill cuando su aeronave tocó la pista. –Gracias por guiarme señor.

Recientemente el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, el más grande del país, enfrentó una nueva y pública crisis.

Gracias a la pericia de los pilotos se evitó la colisión entre una nave que aterrizaba y otra que se encontraba en pista. Unos días después presentó su renuncia el Director de Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano.

La Federación Internacional de Asociaciones de Pilotos de Línea Aérea (IFALPA) emitió un boletín de seguridad el 4 de mayo, 3 días antes de este incidente, alertando sobre problemas en el diseño actual del espacio aéreo entre el AICM y el nuevo aeropuerto Felipe Ángeles.

Liderar es un ejercicio de pasión, de energía y de visión, pero conducir a ciegas es peligroso, sin apoyo sobre lo que no podemos ver es insensato, O´neill lo logró gracias a la guía que le daba un experimentado piloto en condiciones similares. Gerrard no estaba desde tierra, también estaba en aire conociendo los vientos y la altura exacta que tenía la pequeña aeronave. En la ciencia y la técnica están los saberes de otros aciertos y también de otros errores. Ver sobre hombros de gigantes refleja la humildad y también la astucia por aprovechar lo que otros han vivido, el tiempo es el mejor de los maestros, pero siempre mata a todos sus alumnos, depender de nuestra experiencia propia es un lujo para quienes no tenemos tiempo, es ingenuo quien desaprovecha la experiencia de otros para prever su error.

Menospreciar los avisos es negar la propia humanidad, justificar ese menosprecio a cambio de la virtud es alejarnos de la certeza innecesariamente. Los problemas se pueden y deben combatir desde la ciencia, de otra forma es solo un quijote contra molinos.

Aprovechemos el conocimiento para advertir situaciones críticas y combatir los malestares del país. El conocimiento de otros nos da herramientas para ver, instrumentos para ver cuando nuestros propios ojos no lo permiten.

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