¿Dónde están las niñas con trastorno del desarrollo del lenguaje TDL – TEL?

Universitat Oberta de Catalunya (UOC)

El desarrollo del lenguaje puede estar influido tanto por las características sexuales biológicas, genéticas y neurológicas como por el entorno social de los niños y niñas.

Un 7% de la población infantil tiene trastorno del desarrollo del lenguaje (TDL),  Estas dificultades además de afectar el desarrollo social y/o escolar de los menores, impactan en las actividades de su vida diaria.«Las dificultades del lenguaje que presentan, no son consecuencia de alguna otra afectación como una discapacidad intelectual o por la presencia de otros trastornos como podría ser el síndrome de Down, aunque aún no sabemos a ciencia cierta la causa del TDL, se han estudiado y definido los diferentes factores de riesgo relacionados» así lo indica Nadia Ahufinger Sanclemente, Profesora del máster de Dificultades del Aprendizaje y Trastornos del Lenguaje y del grado de Logopedia de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).

¿Hay más niños que niñas con trastorno del desarrollo del lenguaje?
La idea de que hay más niños que niñas con TDL se encuentra generalizada tanto en el ámbito de investigación como en el clínico. Los primeros grandes estudios de prevalencia del TDL en población infantil realizados en los años 70 mostraron un mayor número de niños diagnosticados con este trastorno que de niñas, de cada dos/cuatro niños diagnosticados con el trastorno, sólo habría una niña con TDL. A diferencia de estos primeros estudios, existen dos grandes estudios epidemiológicos más recientes que indican que la  del trastorno se encuentra en casi el mismo número de niños y niñas.

De acuerdo Ahufinger, para interpretar estos resultados contradictorios entre los primeros y los segundos estudios de prevalencia del TDL hay que tener en cuenta que la manera de referirse y conceptualizar el trastorno ha ido cambiado a lo largo de los años. Una de las dificultades con las que nos encontramos es que este trastorno ha recibido numerosas y diferentes etiquetas diagnósticas

. De hecho, en los tres primeros estudios de prevalencia, las terminologías utilizadas para referirse a esta población son diferentes: «retraso específico del lenguaje», «retraso del desarrollo del lenguaje» y «retraso del lenguaje» respectivamente, mientras que los dos últimos y más actuales se refieren a «trastorno específico del lenguaje» y «trastorno del desarrollo del lenguaje».

«Además, hay que tener presente que los criterios de los diagnósticos, los puntos de corte en la evaluación del lenguaje y las habilidades cognitivas con tests estandarizados para el diagnóstico utilizados para incluir a los participantes de los estudios con este trastorno, no han sido nunca suficientemente consensuados y homogeneizados» indica la profesora de la UOC. Este y otros aspectos como las diferencias entre los test estandarizados utilizados en cada estudio para evaluar los niños, pueden explicar las diferentes conclusiones sobre si hay más niños que niñas con TDL.

Pero, si los estudios más actuales muestran que la cantidad de niños y niñas con TDL son similares, ¿por qué la realidad cotidiana con la que se encuentran los y las logopedas y profesorado que evalúan y atienden a más niños que niñas con este trastorno?

¿Qué sabemos de las diferencias biológicas entre niños y niñas en relación al TDL?
Diferentes estudios han demostrado que el TDL puede pasar de una generación a otra. Es decir, se considera que la genética puede influir en la presencia del trastorno. «Una vertiente de la investigación se ha centrado en los factores biológicos del TDL ligados al sexo a partir de las agregaciones familiares. Se ha estudiado si hay más padres o hermanos de los menores con TDL con dificultades del lenguaje que no madres o hermanas» explica Ahufinger.

En un estudio de meta-análisis realizado por Whitehouse en el 2010, donde se incluyeron datos de 12 estudios de agregaciones familiares se mostró que en los estudios que habían evaluado las dificultades del lenguaje de los familiares con herramientas de evaluación directa como tests estandarizados, el predominio de familiares con dificultades del lenguaje del sexo masculino era más elevado que del sexo femenino. En cambio, cuando se habían evaluado los familiares con medidas indirectas como los cuestionarios, no había diferencias en relación al sexo.

Otras hipótesis biológicas en relación al sexo se relacionan con aspectos hormonales. «Algunos estudios realizados con población con desarrollo típico han demostrado que niveles de concentración elevados de testosterona fetal en el útero se correlacionan con un nivel bajo de vocabulario y con niveles bajos de crecimiento de lenguaje de los niños en edades tempranas. Como los bebés de sexo masculino están expuestos a niveles más elevados de testosterona en el útero que los bebés de sexo femenino, se podría considerar que aspectos biológicos relacionados con el sexo masculino tuvieran un papel causante del TDL. Hay que tener en cuenta, que este tipo de hipótesis no han sido probadas con población con TDL, por tanto, aún no tenemos conclusiones firmes» afirma la Logopeda.

¿Qué papel juega el género en el TDL?
El desarrollo del lenguaje no depende únicamente de factores biológicos y genéticos sino que puede estar altamente influido por el entorno social. Las oportunidades de los niños y niñas para desarrollarse estarán influidas por la clase social, el nivel socioeconómico, el origen cultural, el estilo de vida y los estereotipos de género, entre otros aspectos «Debemos ser conscientes de que todos estos aspectos se interrelacionan y hay que tenerlos en cuenta a la hora de valorar las dificultades que presenta cualquier niño o niña» incluye la profesora.

A lo que añade, un aspecto importante es la manera en que los niños y niñas exteriorizan su malestar ante sus dificultades de aprendizaje o del lenguaje. En este sentido, se ha observado que los niños con TDL tienen más probabilidades de tener problemas de conducta co-existentes con el trastorno del lenguaje que las niñas, lo que aumenta la posibilidad de que ellos atraigan más la atención de la familia y del profesorado que las niñas.

Según la Doctora Dorothy Bishop, profesora de la Universidad de Oxford y referente en la investigación del TDL (Suffering
in silence – Tes News), el alumnado con TDL desarrolla estrategias con las que esconde sus dificultades con el lenguaje oral por vergüenza o por miedo a expresarse y exponer sus dificultades, camuflando así el trastorno con características asociadas a la timidez.

Ella remarcaba que esta estrategia es particularmente común entre las niñas y apuntaba que los niños con TDL se identifican y se detectan más y de manera más rápida por qué tienden a «portarse mal» como resultado de percibir la escuela como un desafío.

Por otra parte, también es importante considerar que en nuestra sociedad las habilidades comunicativas se consideran habilidades «femeninas». En cambio, la fuerza, la acción y la impulsividad se consideran manifestaciones «masculinas». Estos estereotipos sexistas también pueden generar efectos negativos hacia los niños porque se les puede provocar déficits en la socialización hacia las habilidades comunicativas e incentivar la estimulación de otras habilidades más físicas aunque necesitarán más estimulación del lenguaje y la comunicación.

Vemos que los estereotipos de género están jugando un papel desigual en la detección de los niños y las niñas con TDL.

Por un lado muchas niñas no se están evaluando y diagnosticando porque tienen menos espacios y la manera de manifestar sus dificultades es diferente en comparación con los niños. Por otro lado, los niños siguen creciendo en entornos en que se les enseña que
las habilidades comunicativas no son uno de los aspectos más importantes en su desarrollo y socialización, lo que puede impactar directamente en el desarrollo de sus habilidades lingüísticas y relacionales «Con este conocimiento es importante que logopedas, maestros/as y otros/as profesionales del ámbito tomemos conciencia de la responsabilidad que tenemos a la hora de detectar y evaluar los niños y niñas con dificultades del lenguaje teniendo en cuenta una perspectiva que considere estas diferencias en la socialización
de unos y de otras» concluye la experta.

Rompiendo los estereotipos sexistas para una mejor investigación y atención de los niños y las niñas con TDL

El desarrollo del lenguaje puede estar influido tanto por las características sexuales biológicas, genéticas y neurológicas  como por el entorno social de los niños y niñas. Los niveles hormonales pueden estar influyendo en las capacidades comunicativas pero también los niños y niñas pueden utilizar el lenguaje de manera diferente dentro de sus grupos de iguales. Además, los adultos  proyectan unas expectativas y estereotipos que se encuentran muy arraigados en el sistema sexista en el que vivimos y que encasillan a los niños y las niñas en unos roles determinados. Para la Logopeda de la UOC, el análisis de todos estos aspectos, en conjunción con otros aspectos sociales de los individuos, es esencial para poder evaluar y diagnosticar a los niños y a las niñas con trastornos del desarrollo del lenguaje para poder proveer a todos y todas los recursos más ajustados a sus necesidades. Necesitamos enfoques más sistemáticos y mayor formación de los profesionales de la salud y la educación sobre el perfil de los síntomas del trastorno del lenguaje en ambos sexos y qué rol están jugando los estereotipos de género en estas diferencias.

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