La codiciada capital de Puebla

Mundo Rural

Hipólito Contreras

Con más de tres millones de habitantes que pagan impuestos, con mucha industria y comercio, con unas 200 universidades privadas, con un presupuesto anual superior a los 7 mil millones de pesos, la Ciudad de Puebla es el plato fuerte de los partidos políticos y sus candidatos en la elección del 6 de junio próximo.

No es que los partidos y sus dirigentes tengan en mente realizar grandes transformaciones en la capital para hacer la ciudad más segura, más cuidada y más bella del país y del mundo, sino aprovechar lo que ofrece en materia económica, y lo que ofrece son cientos de millones de pesos en impuestos y miles de millones de pesos en presupuesto, esto es lo que les llama la atención.

Los equipos de gobierno del municipio de Puebla, se hacen millonarios durante los tres años de gobierno, cobran o reciben muy buenos sueldos y prestaciones, si un funcionario de primer nivel entra con un patrimonio digamos de 500 mil pesos, sale con siete o 10 millones de pesos al final de los tres años, sale millonario.

Un político con mucha experiencia me decía que lo que buscan los partidos, dirigentes y políticos es poder y dinero, no buscan hacer buenos gobiernos, no buscan elevar el nivel de vida de la población, no buscan en este caso hacer de Puebla la mejor ciudad y el mejor municipio del país, eso no les interesa, lo que persiguen es hacer capital, resolver sus problemas personales, asegurar su futuro.

Un buen equipo de gobierno para el municipio de Puebla haría más o menos esto: diseñar y aplicar una moderna política municipal para hacer de esta ciudad y su zona rural la mejor del país y de mundo.

Por sectores, en materia de transporte, desarrollar infraestructura para fomentar el uso de la bicicleta como medio de transporte, que la gente pueda ir a donde quiera en bici, sin el riesgo de accidentes, carriles exclusivos y protegidos, la economía de miles de familias se protegería, habría un gran beneficio al medio ambiente al reducirse la emisión de bióxido de carbono por los casi dos millones de automotores que hoy circulan.

Reordenar el transporte urbano, continuar el modelo de RUTA pero manejado y operado por los mismos transportistas, no a los monopolios, introducción de unidades eléctricas no contaminantes. Transporte eléctrico en el Centro Histórico, fuera transporte de gasolina.

Seguridad. Diseñar una política que contemple no sólo tener cuerpos de seguridad capacitados, adiestrados y equipados, capaces de enfrentar cualquier situación, sino organizar un equipo de seguridad auxiliar en cada colonia, cada unidad habitacional, fraccionamiento y comunidad del municipio.

Rehabilitación y rescate del Centro Histórico. Participación de las escuelas y facultades de arquitectura y afines a inmuebles históricos públicas y privadas para rescatar cada uno de los edificios del primer cuadro de la ciudad, no se trata sólo de pintar fachadas sino de rescatar los monumentos que ahora se están cayendo por falta de mantenimiento, no se trata de quitar y colocar lajas en cada administración, sino de rescatar la zona monumental, patrimonio de la humanidad.

Este rescate le daría la ciudad de Puebla la admiración y reconocimiento de organismos internacionales como la UNESCO.

Rescate de la zona agrícola del municipio de Puebla. Esto implica nada menos que impedir el crecimiento irregular de la ciudad y proteger lo poco que queda de tierras agrícolas, unas diez mil hectáreas, o quizás menos. El municipio de Puebla podría producir muchos alimentos, se protegerían las comunidades, las familias campesinas, las lenguas, costumbres y tradiciones. Se protegería las pocas zonas de bosque quedan y que son pulmones verdes para la ciudad, barreras contra los contaminantes, generadores de oxígeno, agua y especies animales.

Reordenamiento comercial. Programa para reordenar el comercio, ponerlo donde hacer falta y con todas las normas, no más comercio ambulante por los problemas que genera.

Recolección nocturna de basura, obligatoria la separación de residuos desde los hogares, empresas, escuelas, producción de energía eléctrica en los rellenos sanitarios.

Producción de energía solar. Avanzar en al desarrollo de infraestructura para que más hogares, empresas y escuelas cuenten con energía solar, más calles y avenidas alumbradas con energía solar, esto representaría un importante ahorro y protección al medio ambiente.

Más áreas verdes en el municipio. Que cada colonia, unidad habitacional o fraccionamiento cuente con un área verde, en donde además se siembren plantas comestibles, hortalizas, impulso a la agricultura urbana.

Impulso al deporte. Instalación de más áreas deportivas en el municipio para que niños, jóvenes y adultos practiquen deportes.

Desayunadores gratuitos en escuelas. Esto con el fin de que todos los niños y jóvenes desayunen y coman bien antes de iniciar sus clases, esto le permitirá un mejor aprovechamiento escolar.

Prevención y atención de enfermedades. Por un lado instalar más clínicas bien equipadas y con suficiente personal capacitado para atender a la población, por otro trabajar con las familias para prevenir enfermedades mediante acciones preventivas y fáciles de aplicar, destacando que es mejor prevenir que curar.

Bolsa de trabajo para los jóvenes. Proteger y apoyar a los jóvenes que requieren empleo, capacitar para el trabajo, impulsar la capacitación en oficios, firma de convenios con empresas para contratar a jóvenes previamente capacitados. Impulso a proyectos productivos, apoyo a jóvenes emprendedores.

Rescate de la presa de Valsequillo y los ríos Atoyac, Sam Francisco y Alseseca. Proyecto fundamental para la ciudad, participación de los tres niveles de gobierno para lograr que estos cuerpos de agua vuelvan a la vida y sean aprovechados en el sector turístico con la presencia de miles de visitantes nacionales e internacionales.

Todo esto y mucho más puede hacer un buen gobierno municipal, y entonces sí, Puebla sería el mejor municipio de México y el mundo. Los 7 mil 500 millones de pesos promedio de presupuesto anual, bien manejados alcanza para esto y más.

Para lograr esto debe haber una nueva visión de gobierno, que quienes gobiernen vengan a servir, no a servirse, vengan a transformar las cosas, a beneficiar a todos, deben vivir en la medianía. Gobernar es servir, no significa hacerse millonarios.

 

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