Burdamente selectiva y sesgada “equidad de género” en el Congreso local

Debate

Por Roberto Desachy Severino

Al frente de la mayoría de Morena en el Congreso local, Gabriel Biestro Medinilla ha reproducido cada vez más vicios de las legislaturas pasadas, cuando el PRI –la mayor parte tiempo – y después del PAN –y/o el morenovallismo- hicieron lo que quisieron con dicho poder.

Y uno de los permanentes vicios de los políticos en México y Puebla es la aplicación del principio juarista de “A Los Amigos Justicia y Gracia…A los Enemigos Justicia a Secas”. Que aplican a rajatabla Biestro Medinilla y sus diputados, como quedó demostrado la semana pasada, cuando a un mismo “agravio” aplicaron sentencia diferente.

En la histórica sesión legislativa para quitar el fuero a los políticos y funcionarios en el estado, el morenista Arturo Rosas Cuevas se comportó peor que como cargador en la Central de Abastos y le dijo “hija de la chingada” a su correligionaria Tonantzin Fernández Díaz, que ni se inmutó, tampoco contestó y se quedó callada, mientras los demás diputados se carcajeaban: Avala Congreso de Puebla eliminación del fuero a la clase política

Tonantzin Fernández

Ni Biestro Medinilla y mucho menos el INE o la SCJN reprendieron al “fino” Rosas Cuevas, que forma parte del rebaño del presidente de la Junta de Coordinación Política en el Congreso local y, por lo mismo, parece que tiene licencia para soltar improperios cada vez que se le antoje: Diputado insulta a su compañera de legislatura…y todos se ríen

Biestro Medinilla

ÁRBITRO VENDIDO EN LA LEGISLATURA DE PUEBLA

Ahhh, pero cuando el hoy odiado Héctor Alonso Granados llamó “niñita” a Nora Escamilla, otra de las diputadas favoritas de Biestro Medinilla, a él sí le fue como en feria, casi lo fusilan, porque lo expulsaron de la incipiente fracción parlamentaria del partido Movimiento Ciudadano y hasta el Instituto Electoral del Estado (IEEP) lo mandó a “tutela preventiva”:  Emite el Instituto Electoral del Estado de Puebla tutela preventiva al diputado Héctor Eduardo Alonso Granados, para frenar un posible caso de violencia política contra las mujeres

Héctor Alonso Granados

Tan machista y misógino fue Alonso Granados como Arturo Rosas Cuevas al agraviar verbal y políticamente a sus compañeras de Legislatura. Entonces, ¿por qué a uno casi lo desafueran y al otro le festejan a carcajadas sus patanerias?, ¿a qué se debe la aplicación de criterios tan desiguales ante una misma falta?.

Arturo Rosas Cuevas

A que en la Legislatura de Puebla hay un árbitro vendido que aplica una “justicia” selectiva. Así lo hacían los priístas y panistas cuando tenían la mayoría en el Congreso local y Biestro Medinilla y cía reproducen el mismo doble rasero.

CLAROSCUROS EN LA PROPUESTA MORENISTA DE REFORMA ELECTORAL

Uno de los aspectos discutibles, pero positivos, de la propuesta de reforma electoral morenista en el Congreso local que hoy se discute es el intento de desaparecer el engendro morenovallista incluido en el artículo 58 ter del actual Código de la materia, que establecía que los partidos podían hacer coaliciones “flexibles o parciales” en las contiendas por los ayuntamientos si postulaban a un mismo candidato al gobierno estatal.

Esta cosa creada por el PAN y Moreno Valle (q.e.p.d) permitió que –en los comicios locales del 2018- Martha Erika Alonso (q.e.p.d) fuera postulada por todos los institutos políticos de la coalición morenovallista, pero –al mismo tiempo- que el ex mandatario se fregara a los candidatos a alcaldes que no fueran de su gusto, como Eduardo Rivera Pérez, en Puebla capital.

Así, el “gran elector” en turno podía decidir a qué aspirantes a presidentes municipales apoyaba y a cuáles se jodía al dejarles sin el respaldo de la coalición, como –empero – hizo Rafael Moreno Valle en el 2018 con las corrientes panistas que le cuestionaban o que no le dejaron imponer candidaturas, como ocurrió en Puebla capital, San Andrés Cholula, etc.

Otro aspecto interesante del proyecto de reforma electoral presentado por Biestro Medinilla es la desaparición del llamado “Gran Perdedor”, que en la actual implica que será diputado el contendiente que, pese a perder, haya obtenido la mayor cantidad de votos, como ocurrió con el panista Oswaldo Jiménez, quien –hay que decirlo- se ha convertido en un dolor de hue..,sos para la fracción morenista y, también, para la misma Mónica Rodríguez: Pide Oswaldo Jiménez se investigue al titular de la ASE por adjudicación directa de contratos

NO REDUCE RECURSOS A LOS PARTIDOS, TAMPOCO LAS DIPUTACIONES PLURINOMINALES Y DA MÁS PODER A LAS DIRIGENCIAS

De desaparecer la figura de “Gran Perdedor” en el código comicial que regirá el proceso concurrente del 2021, todas las diputaciones plurinominales serán ocupadas por los candidatos de las listas elaboradas por las dirigencias de los partidos, que –con ello- tendrán más poder político.

La reforma morenista –hay que decirlo- no reduce los recursos públicos a los partidos, tampoco las diputaciones o regidurías plurinominales y, como se mencionó arriba, al desaparecer el concepto de “Gran Perdedor” le otorga a las burocracias de los partidos la decisión TOTAL de decidir quiénes serán legisladores de representación proporcional.

Otro cuestionamiento al proyecto de Biestro Medinilla es que no facilita ni promueve la participación de ciudadanos independientes en las elecciones, porque dejó prácticamente los mismos requisitos y restricciones para quienes desean postularse sin tener que cargar con un partido.

De cualquier manera, lo mejor que Biestro Medinilla, Mónica Rodríguez, Rocío García Olmedo y demás diputados podrían hacer con el proyecto de modificaciones a la ley electoral de la entidad es convocar a los diversos actores sociales, políticos y económicos a que conozcan la iniciativa y formulen sus propias propuestas, observaciones y peticiones.

 

Iniciativa Código Electoral 3.1

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