Jorge Torres Nilo brinda inesperado apoyo a Bernardo Gradilla, futbolista mexicano con cáncer en Nicaragua

ESPN

Con un costal de sueños, el portero mexicano Bernardo Gradilla se incorporó en junio pasado al Cacique Diriangén de la Primera División de Nicaragua, pero nunca imaginó que su vida daría un inesperado giro al serle detectado cáncer de testículo, cosa que lo hizo derrumbarse. Pasaron algunos días para que recibiera una luz de esperanza para la cura de su enfermedad, encontró también a muchos ‘ángeles’ en su sinuoso andar; uno de ellos, Jorge Torres Nilo, lateral izquierdo de los Tigres de la UANL, quien le ha tendido la mano desinteresadamente.

En entrevista concedida a ESPN Digital, Gradilla, de 25 años, relata cómo recibió la noticia de su enfermedad y cómo la ha enfrentado con un gran valor y sobre todo, con mucha fe.

TORRES NILO SE SUMA A LA CAUSA

–¿Qué tanto apoyo económico y moral has recibido estando allá?

“El señor Aníbal Montenegro (Presidente de Coras de Nayarit, mi último equipo en México) me apoyó con el dinero que recabó en un partido que hizo Coras Tepic para ayudarme, me dieron el dinero y sí fue ‘bastantito’. Me dijo que iba a hacer otras actividades para juntar más dinero y enviarme. La verdad ha estado muy atento, es alguien que siempre me ha querido mucho y le estoy muy agradecido… Hablé con él, le dije que no sabía cómo agradecerle y su respuesta fue: ‘Agradeceme recuperándote’. Es una muy buena persona”.

Asimismo, contó que más personas se han sumado al apoyo para los pagos que requiere su tratamiento: “Mi sueldo en el Cacique Diriangén está vigente, lo he recibido mensualmente, como siempre; ellos han estado al pendiente en todo”.

Se dijo sorprendido al señalar: “Otra persona que me escribió y que no me esperaba, pero por nada del mundo, fue Jorge Torres Nilo. Cuando publiqué mi situación en Instagram, me comenzó a seguir y me escribió un mensaje deseándome lo mejor. Dijo que iba a estar orando por mí, que confiara en Dios, que él hará un cambio muy bueno en mi vida”.

“También se sumó a la causa y me apoyó con algo de dinero; me hizo un deposito económico. (Estoy) Muy agradecido con él; sin siquiera conocerme, sin siquiera haber cruzado una palabra en algún momento con él, me apoyó y ha estado muy al pendiente de mi salud”.

“Yo no me lo esperaba, ni me pasaba por la mente que una persona como él me iba a escribir; yo al ‘cab…’ lo admiro. Primero, como jugador es buenísimo, y luego, como persona que ahora sé y lo sigo más, tiene su testimonio de Dios; no lo he leído, pero me dicen que también es muy bonito”.

Pero para su fortuna, la ayuda no ha parado: “El sábado pasado, el Diriangén y Real Estelí se enfrentaron en el Clásico de Nicaragua; ‘Clásico por la vida’, se llamó, y donaron toda la taquilla, la entrada de cerveza, todo, para mi tratamiento… Fue muy bonito, asistieron jugadores históricos de otros clubes, se marcó un penal y me llamaron para que yo lo tirara. Han hecho cosas que me hacen creer en la gente y personas que no me conocen se han sumado, aunque sea 10 pesos”.

“Walter Ferretti también me donó una taquilla completa; a pesar de ser rivales directos muy fuertes, han marcado diferencia en ese aspecto… la mayoría de los equipos en Nicaragua, ya sea por redes sociales o por mensaje, me han demostrado su apoyo”.

EL PADECIMIENTO NO SE LA HA PUESTO FÁCIL

Por otra parte, acerca de los síntomas de su padecimiento, explicó: “Tiene bastantes efectos, que van desde náuseas, vómitos, diarreas. Las defensas y las plaquetas, bajan, pero me vacunaron para que se estabilizara todo… El cabello ya se me comenzó a caer, desde una semana atrás; se cae como si fuera una peluca, prácticamente como si estuviera sobrepuesto. Ya me lo corté”.

“Las plaquetas me bajaron y después me subieron, están en mi nivel, pero tengo un poco bajas las defensas todavía. De ahí en más, no tengo ningún otro problema”, indicó.

“DESEO SALIR TRIUNFANTE”

El portero responde, vía telefónica, desde Nicaragua: “Ahorita estoy en el hospital, acabo de entrar a mi segundo ciclo de quimioterapia, de tres que voy a llevar… Cada ciclo es toda la semana; de lunes a viernes me ponen medicamento, vía intravenosa y he evolucionado bien”.

“Hoy estoy muy bien, me siento fuerte, estoy tranquilo. Estoy muy motivado y quiero salir de esto como debe ser. Triunfante por obra de Dios también”.

Bernardo reconoció que cuando le dieron la noticia de su padecimiento fue un golpe muy duro para él, sobre todo al encontrarse lejos de su familia, a la cual le costó mucho asimilarlo.

Sin embargo, volvió a nacer cuando el médico le dijo que el tipo de cáncer que tenía era 90 por ciento curable: “Soy joven, soy deportista, tengo buen cuerpo para este medicamento, no tengo sobrepeso”.

“Me operaron el 25 de noviembre pasado, me extirparon el tumor en un testículo, pero desde antes, desde los primeros chequeos que me hice con el urólogo, le dije al doctor que me hiciera el favor de decirme la verdad, que no me maquillara nada, que me dijera lo que era. Me dijo que posiblemente era un tumor cancerígeno y yo lo asimile. Con mi fe, dije: ‘Esto va a salir bien, no va a tener nada malo’. Gracias a Dios me tocó un cáncer que no es tan agresivo”.

Recordó que, tras la operación, todavía jugó la Semifinal de Liga con el Diriangén y unos días después, la Final de Copa: “En 15 días yo ya había regresado a jugar. Terminamos la temporada, viene el receso de diciembre y no podía tener los resultados del análisis del tumor. Llegando enero, lo primero que hacen es buscar los resultados, voy con el urólogo y me dice que es cancerígeno. Ahí se me derrumbó todo el mundo, no podía creerlo”.

Explicó el nacido en Guadalajara, Jalisco, que al presentarse a la cita con el oncólogo, este “me dice el tipo de cáncer que tengo y me dice que es 90 por ciento curable. Ahí ya todo cambió, el mundo volvió a ser lo que antes era. Lo mejor fue que se detectó a tiempo, me operaron a tiempo y no tardó mucho en tratarse el problema”.

Sobre por qué no fue tratado en México, explicó: “Primero que nada, porque ya sabes que todo mundo necesita seguro allá y yo no estoy asegurado. Otra, porque los medicamentos están muy escasos allá ahorita. El presidente de Coras de Nayarit, mi último equipo en Segunda División, don Aníbal Montenegro, me ofreció irme para allá y tratarme en el Centro de Cancerología de Nayarit, pero yo tenía todos mis estudios acá, tenía mis tomografías, etcétera”.

“Yo ya tenía mi cita acá, en el hospital; ya tenía que iniciar con tratamiento urgente y no había manera de mandarle todo al señor Aníbal, por eso me quedé acá”.

Señaló, además, que el médico que lo está tratando, es un reconocido especialista oncólogo en aquella nación, de nombre Dagoberto Cisneros

“El hospital es particular, yo me coordino con el doctor; le digo que día voy a llevar la ‘quimio’, él me dice que ‘tal día’ y que sólo llegue y reserve en el hospital. Se hace el protocolo de pago y listo. A mí me traen el medicamento hasta la habitación y ya las enfermeras y el médico hacen todo el procedimiento. La verdad estoy atendido al cien por ciento y confío mucho en mi médico”.

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