La contingencia ambiental alcanzó a Puebla

Mundo Rural

Hipólito Contreras

Puebla era una ciudad pequeña hace 50 años, para ser la capital de un estado era pequeña en ese tiempo, quizás unos 200 mil habitantes al llegar 1970.

El territorio de la Ciudad de Puebla abarcaba sólo el Centro Histórico, los viejos barrios, y unas cuantas colonias periféricas, todo lo demás eran campos de cultivo.

Todavía en los 80 y parte de los 90 más de mil hectáreas eran sembradas en lo que hoy es Angelópolis, esto ya era territorio de San Andrés Cholula, ahí se sembraba maíz, alfalfa, había establos lecheros.

Pero vino el explosivo crecimiento demográfico, vinieron las migraciones internas y externas, la ciudad se fue llenando de gente al grado que de esos 200 0 250 mil habitantes al inicio de 1970, hoy se habla de cerca de los 4 millones de almas, la población creció casi veinte veces más. El crecimiento fue enorme, no hubo planeación de ningún tipo, la ciudad creció como quiso, en completo desorden, de unos 50 mil autos hace 50 años hoy hay cerca de un millón.

Si eso no fuera suficiente la ciudad sigue creciendo, ya se unió a 14 municipios, pronto lo hará con Atlixco, Tepeaca y San Martín Texmelucan que están a más de 30 kilómetros de distancia. La ciudad crece a ritmo acelerado y no tiene fin. La mega ciudad podría tener 8 millones de habitantes o más en los próximos 20 años, será inhabitable.

El modelo económico creó todo esto, ha estimulado el crecimiento porque genera miles de millones de pesos, se da manga ancha al sector privado para que siga los desarrollos habitacionales, comerciales e industriales, se están arrasando los pocos bosques que quedan con todo y sus especies de animales, aves, etc. El modelo está arrasando con todo, contaminando ríos, mantos freáticos, aguas superficiales, lagunas, presas, etc.

El resultado de ese crecimiento absurdo ahí está, la naturaleza sólo pasa la factura de lo que le hacen. Ahí está la contingencia ambiental que nunca había tenido Puebla capital, pero tanto fue el cántaro al pozo hasta que se quedó adentro.

Y los peor es que la sociedad y su gobierno ven el problema y nada hacen, sólo algunas medidas de poco kilataje como no hacer ejercicio al aire libre, no exponerse al calor, etc.,

No se hace lo que se tiene que hacer, el modelo no quiere soluciones de fondo porque no le conviene, sólo aplica mejorales, aspirinas.

Lo que hay que hacer es parar ya el crecimiento de la mega ciudad, no más construcciones, no más comercio, no más industria, no más autos, reforestar por todos lados, sembrar millones de árboles, dejar de contaminar ríos y barrancas, sanear las presas, impedir más asentamientos humanos, sustituir gradualmente el parque vehicular, estimular el transporte eléctrico, no más chatarra recorriendo la ciudad, no más industrias contaminantes, tratamiento real a toda el agua residual de la ciudad y la zona metropolitana, legislar para que así sea, nada de sanciones económicas a los que contaminan, clausuras totales hasta que corrijan sus sistemas, uso masivo de la bicicleta con la infraestructura correspondiente.

Esas si son medidas reales que combaten de raíz la contaminación ambiental, un buen gobierno y una buena sociedad las aplican.

Mientas siga este modelo económico empresarial nada de esos se podrá hacer, hay que cambiar el modelo para que lo demás cambie.

Si nada se hace esta ciudad en sólo 10 años más será inhabitable, con más violencia a la actual, con más homicidios y feminicidios, una ciudad perdida que nadie va a querer visitar.

Hoy la gente mayor añora la ciudad pequeña y tranquila de los años 50 , 60 y parte de los 70, cuando se podía recorrerla caminando y a la hora que fuera.-

Hoy se ha creado un monstruo de ciudad, pero sus creadores (gobierno y sociedad) no están conformes aún y la siguen extendiendo por todo lados. “Cría cuervos y te sacarán los ojos”, dice el dicho popular.

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