Ante la violencia y desapariciones, el miedo también se combate de la mano de Dios: Arzobispo de Puebla

Jorge Barrientos

En medio del temor por la violencia, inseguridad, las extorsiones y las desapariciones de personas, el arzobispo de Puebla, monseñor Víctor Sánchez Espinosa, destacó que el miedo ha acompañado al ser humano a lo largo de la historia, pero llamó a no permitir que éste se convierta en un obstáculo para enfrentar las dificultades de la sociedad.

Durante la misa dominical celebrada en la Catedral de Puebla, el prelado reflexionó sobre el pasaje del Evangelio en el que Jesús camina sobre el mar y Pedro, al sentir miedo, comienza a hundirse y clama: “Sálvame, Señor”. Jesús inmediatamente le tiende la mano y lo auxilia.

Una vez que ambos suben a la barca, el viento se calma y los discípulos reconocen: “Verdaderamente tú eres el Hijo de Dios”.

Monseñor Sánchez Espinosa explicó que este relato presenta al miedo como una experiencia profundamente humana. Señaló que las personas han enfrentado históricamente temores ante lo desconocido, lo inmenso y aquello que puede representar una amenaza para su vida.

“Una persona siempre tiene sus miedos, sus dudas, a lo desconocido, a lo inmenso, a lo que puede dañarlo”, expresó.

Sin embargo, señaló que los temores de la sociedad actual tienen también un rostro concreto, particularmente ante el clima de violencia e inseguridad que se vive.

“Ahora tenemos miedos también a la violencia, a la inseguridad que estamos viviendo”, afirmó.

Al referirse al simbolismo del mar en el pasaje bíblico, el arzobispo explicó que su fuerza y profundidad representan aquello que puede poner en riesgo a la persona humana. En este sentido, destacó que Jesús caminando sobre las aguas representa que aquello que provoca miedo y puede dañar al ser humano no tiene la última palabra.

El mensaje del Evangelio, señaló, es también un mensaje de esperanza: la presencia de Dios permite enfrentar aquello que genera temor y reconocer la propia fragilidad.

El arzobispo de Puebla insistió en que actualmente existen miedos relacionados con problemas que afectan directamente a las familias y comunidades, entre ellos la violencia, las extorsiones y las desapariciones.

En particular, hizo referencia a las madres buscadoras, quienes mantienen la búsqueda de sus seres queridos desaparecidos.

“Yo insisto mucho en las madres buscadoras que buscan a sus seres queridos desaparecidos. Esos son nuestros miedos ahora”, señaló.

Ante este escenario, llamó a no enfrentar las dificultades únicamente desde la arrogancia o la autosuficiencia, sino a reconocer la necesidad de Dios para superar las adversidades.

Advirtió que cuando la persona pretende enfrentar el mal sin Dios puede terminar consumida por su propia arrogancia, mientras que la fe permite reconocer las propias limitaciones y encontrar fortaleza para seguir adelante.

“De la mano de Dios sabremos salir adelante”, sostuvo.

Oración por el diaconado permanente

La celebración eucarística de este domingo también se realizó en el marco de la fiesta de san Lorenzo, diácono y mártir, por lo que la Arquidiócesis de Puebla lleva a cabo la Semana de Oración por el Diaconado Permanente.

Por este motivo, estuvieron presentes en la Catedral de Puebla los diáconos permanentes de la Arquidiócesis, así como los aspirantes a este ministerio y los dos sacerdotes encargados de su formación.

Durante la celebración se destacó la importancia del servicio de los diáconos permanentes dentro de la Iglesia y se pidió por quienes actualmente ejercen este ministerio, así como por los hombres que se encuentran en proceso de formación.

En su mensaje, Víctor Sánchez Espinosa vinculó la reflexión religiosa con la realidad que enfrenta actualmente la sociedad, al señalar que, frente a los miedos provocados por la violencia, la inseguridad y las desapariciones, la fe puede convertirse en una fuente de fortaleza y esperanza para seguir adelante.

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