
Leopold y Loeb, los superdotados que quisieron cometer el crimen perfecto y cayeron por unos anteojos
Los dos jóvenes tenían fortuna, inteligencia y un futuro promisorio, pero creyeron que, por su superioridad respecto del resto de la sociedad, podían asesinar sin sufrir las consecuencias

Leopold y Loeb, los superdotados que quisieron cometer el crimen perfecto y cayeron por unos anteojos