Entre abogados te veas

Héctor A. Gil Müller

En México el 12 de julio se celebra a los abogados y abogadas en México. Aunque muchos pensarían que el día de estos profesionistas sería el 1 de noviembre, día de todos los santos, no lo es. En el mundo entero el día internacional del abogado es el 3 de febrero, sabio el destino y las coincidencias que también aquel día se celebra en Mozambique a los “héroes” y en Santo Tomé y Príncipe a los “mártires”.

El 12 de julio, pero de 1553 Fray Bartolomé de Frías y Albornoz dictó la primera cátedra de derecho en la Real y Pontificia Universidad de México, hoy la UNAM. En 1960 y como un reconocimiento a los profesionistas del derecho se instituyó la fecha como el día del abogado en México

El profesionista del derecho debe ver los diversos acontecimientos desde la mirada de la justicia. La equidad, la igualdad, el estado de derecho y la norma que cumple lo dispuesto en el cielo, con sus valores y principios del derecho, y la respuesta en la tierra, la práctica que saberse resuelto el conflicto.

En la Facultad de Jurisprudencia de mi natal Saltillo, el lema que se graba en los corazones de quienes deciden formarse como juristas es: “ubi jus ibi societas”; habiendo derecho, hay sociedad. Nada más cierto para la construcción de una sociedad que un andamiaje de normas que puedan regular los naturales apetitos, dirimir las controversias y anteceder a las acciones y reacciones. Los límites no son privativos de la libertad, al contrario, ellos dan velocidad y seguridad. Los límites marcados en las calles nos permiten manejar con la certeza de respetar al otro, pero también con la protección de sentirnos protegidos. La noción íntima del derecho es hacer mejor a las sociedades.

El derecho nace de las peticiones formadas o informadas de la sociedad que lo cobija. El derecho manifiesta su capacidad transformadora y alimenta la autonomía. La madurez implica la capacidad de autorregularse.

De mucho han sido capaces los abogados, en EUA existe una organización que año tras años premia a las más bizarras y absurdas sentencias que se dictan. Los premios Stella, se originan por Stella Liebeck una mujer que sufrió quemaduras por consumir un café caliente de McDonalds y tras un largo litigio, según la historia oficial del caso, recibió la cantidad de 640,000 dólares como reparación del daño físico y moral que sufrió por no haber sido advertida que el café caliente del restaurante estaba caliente. Desde entonces han engalanado las páginas de los Stella Awards sentencias diversas que muestran que el límite del jurista es el caso.

En México 23 presidentes han sido abogados, siendo esta, después de la milicia, la principal formación de los presidentes de la República. En Estados Unidos de América de 46 presidentes 26 han sido abogados, la abogacía no solo ha sido contemplativa, sino que ha buscado incidir en el proceso político.

Las sociedades construyen el derecho, su ánimo y expectativas lo hacen, bravo por aquellos que han entregado su profesión al derecho y buscan, mediante su ejercicio profesional. Quienes somos juristas elegimos una profesión que rebasa tiempos y lugares. Por ello con cierta comicidad, pero con sapiencia escribió Ambrose Bierce: “la muerte no es el final, queda el litigio sobre la propiedad”.

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