Por Fiorella Gutiérrez
No podemos caer en una muerte emocional. Debemos asumir que estamos en una pandemia y es cierto, no estamos armados para esta guerra. Es bien conocido que nuestro sistema de salud es carente y que, aun así, existe gente irresponsable e indiferente que hace reuniones en casa con amigos, familiares, nada más y nada menos con cajas de cerveza. Encima, sumado a todo esto, la corrupción en la política. Empero, los que estamos resistiendo, los que aún no nos hemos despedido de esta vida, tenemos que empezar a dar el ejemplo de optimismo, lucha, supervivencia, adaptación, responsabilidad. ¡Cuidarnos!
Tenemos que asumir y adaptarnos. Ahora, estamos luchando en la vida y por nuestras vidas. No podemos decaer ni quedarnos en el intento, tenemos que lograrlo y no nos vamos a detener, vamos a asimilar esta detestable tragedia y los que estamos con vida, hagamos una gran cadena de pensar en una manera distinta frente al caos.
Todos sabemos que será un gran reto, porque no es fácil mantenernos de pie cuando nuestros hermanos están cayendo, sin embargo, detrás de nosotros hay jóvenes, niños, bebés que en un futuro cercano serán los nuevos rostros adultos de nuestro Perú. Dejemos a nuestras herencias lo mejor de nosotros, el ejemplo de lucha de la población, que jamás nos dimos por vencidos, que el virus se llevó a nuestros hermanos peruanos, empero, jamás perdimos nuestro espíritu de lucha y que hasta nuestros últimos suspiros dimos y no nos quedamos inmovilizados.
Es por ello, la importancia de adaptarnos, de cuidarnos y cuidar a nuestros familiares, prácticamente esa responsabilidad recae en todos nosotros.
Estamos en un punto de nuestras vidas, en el que debemos decidir o vive el virus o vivimos nosotros. Por ello, tres términos que jamás debemos eliminar de nuestro panorama es: adaptación, responsabilidad, reinventar. Ahora no hay lugar para los pesimistas, esto no implica que nos alejemos de la realidad, al contrario, somos conscientes de todas las desgracias que está causando la pandemia y por ello con más razón nos aferramos a la vida y a la lucha de supervivencia.
Además, afrontemos que actualmente la salud mental de muchas personas está decayendo en estrés, ansiedad, depresión, etc. El pesimismo no va ayudar absolutamente en nada, al contrario, te va a sumergir al mundo de los “muertos en vida”. Impulsemos nuestros nuevos trabajos, nuestros sueños, nuestra fe y esperanza en nuestras familias. No nos olvidemos que aún estamos vivos y no muertos.
Fiorella Linda Gutiérrez Lupinta
Terapeuta de lenguaje, escritora, columnista y artista
You may also like
-
“Chawaro” y el PAN, ambición y pragmatismo puros a la caza de San Pedro Cholula
-
IPSOS Education Monitor 2026: Redes sociales, salud mental y una confianza en el futuro que no puede darse por sentada
-
Elementos de Vialidad municipal denuncian malos tratos, incumplimiento de contratos y corrupción
-
Lluvias de octubre 2025 en Huauchinango: 11 muertos, un niño desaparecido…y todo sigue igual
-
IA acelera la demanda de energía para centros de datos