Se puede vivir bien con EPOC

Raquel Pankowsky

Rossi A. G. 

· La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) afecta a 251 millones de personas en el mundo; de ellas, alrededor del 10% son mexicanas.

· La principal causa de EPOC es el humo del tabaco, pero hay otros factores de riesgo como exposición al humo dentro del hogar.

· Las exacerbaciones son principal motivo de hospitalización, discapacidad y muerte en quienes viven con EPOC. Para reducir estos eventos de crisis y mejorar la calidad de vida de los pacientes, las Guías GOLD 2019 recomiendan el uso de terapia inhalada que combina tiotropio + olodaterol.

· En el marco del Día Mundial de la EPOC, la actriz Raquel Pankowsky se suma a la campaña de concientización para prevenirla y controlarla.

Con más de cinco décadas en los escenarios, la reconocida actriz Raquel Pankowsky, lo mismo sabe hacer reír que llorar. Muestra de ello es que no sólo logró cautivar al público con su inolvidable parodia de la ex primera dama de México Marta Sahagún, sino también con su actual personaje de María en la divertida comedia “Solteras, maduras y desesperadas”.

Si bien Raquel es muy reconocida por su extraordinario trabajo pocos saben que, desde hace más de 20 años, vive con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), la cual la ha obligado a reinventarse y a tomar una participación activa para sensibilizar a la gente respecto a la importancia de prevenirla y controlarla. Y es que, al igual que muchos mexicanos que la sufren, principalmente a causa de la exposición al humo del tabaco (fumadores activos y pasivos) y a la contaminación del aire en interiores y exteriores (utilizar calefacción o cocinar con leña, entre otros), para la actriz ha sido todo un reto aprender a vivir con ella.

“Gracias a que sigo el tratamiento indicado por mi médico, el cual consiste en un medicamento de rescate y un broncodilatador dual de Boehringer Ingelheim, hoy puedo decir que soy autosuficiente y estoy viva para contar mi historia. Sin embargo, conozco a algunos colegas cuya situación es distinta. Además de que se enfrentan a una fatiga crónica que les impide realizar sus actividades cotidianas, tienen poca o nula calidad de vida, están deprimidos y en completo aislamiento social”, expuso durante el marco del Día Mundial de la EPOC a conmemorarse el próximo 21 de noviembre.

Indicó que vivir con este padecimiento también fomentó su faceta creativa, por lo que hace unos años escribió la obra “Humo, amo y cosas peores”, monólogo que narra cómo vivió su adicción al tabaco y cómo logró separarse de él. “Cuando era niña todos los actores fumaban; se veían muy elegantes con un cigarrillo en su boca. Con esa imagen empecé a fumar a los 11 años, cuando mis papás me pedían que prendiera los suyos en la estufa. Siempre sentí atracción por él, y luego se convirtió en un compañero que llenó mis vacíos emocionales”.

La realidad es que nadie le advirtió sobre el daño que este hábito podría causarle, ni de las consecuencias físicas, económicas y sociales que afrontaría a futuro. “Un día, trabajando, me empecé a sentir mal; tenía dificultades para respirar y una tos incontrolable. Entonces, fue cuando acudí con un neumólogo y, después de varios estudios, recibí el diagnóstico de EPOC”.

La actriz narró cómo varias veces pidió ayuda, pero se enfrentó a la falta de sensibilidad de algunos médicos que no supieron entender lo que sufre un adicto para saber cómo tratarlo. “La adicción al tabaco es tan fuerte que a los fumadores nadie nos entiende. Fue hasta que, con intervenciones para dejar de fumar y la fortaleza de hacerlo, que decidí terminar mi relación con él, como cuando uno se despide de un amor o de un amante”.

A diferencia de otras personas, Raquel Pankowsky comentó que con disciplina y apego, tanto a sus medicamentos como a la terapia respiratoria, se ha enfrentado a la enfermedad manteniéndose activa y haciendo lo que más le gusta, que es la actuación. Desde entonces, ha tomado como bandera su experiencia para motivar a otros a evitar el desarrollo de la EPOC, la cual engloba dos condiciones: bronquitis crónica y enfisema pulmonar y que, según el Dr. Gabriel Escobedo Arenas, Neumólogo del Centro Médico La Raza, del IMSS, es un trastorno respiratorio frecuente cuyos síntomas son tos con flemas, dificultad para respirar, sibilancias, opresión en el pecho, fatiga y, en casos extremos, pérdida de peso.

No obstante, el experto indicó que, si se detecta a tiempo en el primer nivel de atención con una espirometría, estudio que mide la cantidad de aire en los pulmones, es prevenible y tratable. “Lo primero, dijo, es abandonar el hábito de fumar para que se le ofrezca al paciente broncodilatadores inhalados como el tiotropio, el primer anticolinérgico de acción prolongada que ha sido, por más de una década, el medicamento de mayor eficacia, tolerabilidad y seguridad en el tratamiento de la EPOC”.

Sostuvo que, a pesar de ello, hay quienes continúan con síntomas persistentes, por lo que tienen mayor riesgo de sufrir exacerbaciones (crisis), episodios de inestabilidad que aumentan la progresión de la enfermedad y complican su pronóstico. “Son varias las razones por las que ocurren, entre ellas que el paciente no esté siendo tratado con el medicamento adecuado, que no esté usando bien su dispositivo inhalador o que haya abandono terapéutico. En cualquiera de los casos, el desenlace es el mismo: ausentismo laboral, mayor número de urgencias médicas, hospitalizaciones y muerte prematura”.

Tan sólo en 2017 la EPOC estuvo dentro de las 10 primeras causas de defunción en mexicanos mayores de 50 años de edad, mientras que estudios de costos en instituciones públicas de salud señalan que por cada ingreso hospitalario por exacerbación, los gastos por paciente fluctúan entre los $140,000 y los $400,000 pesos anuales, sin considerar la remuneración de un cuidador y otros recursos asociados. Por eso, desde el momento en que el afectado presenta una o más hospitalizaciones por su causa, es necesario que el médico inicie, o en su caso modifique, el esquema terapéutico utilizando la combinación de dos broncodilatadores: un LAMA + un LABA en lugar de monoterapia, tal como indica la recién actualización de las Guías GOLD 2019.

A propósito de ello, el Dr. Ricardo Lemus Rangel, neumólogo de adultos del CMN La Raza, sostuvo que para comodidad de los profesionales de la salud y de pacientes como Raquel Pankowsky, desde el año pasado Boehringer Ingelheim lanzó un innovador broncodilatador dual, de acción rápida y prolongada, que combina los beneficios del tiotropio (LAMA) y del olodaterol, un agonista beta2 andrenérgico (LABA).

Diferentes ensayos han demostrado que la combinación de dosis fijas de tiotropio + olodaterol aporta más beneficios sobre la función pulmonar y calidad de vida que ambos medicamentos por separado[vi], además de que ofrece mayor eficacia que la combinación de un corticoesteroide inhalado (ICS) + un LABA, por lo que es el único de su categoría designado GOLD estándar en el tratamiento primario o de mantenimiento de la EPOC. “Este broncodilatador dual reduce la dificultad para respirar y el uso de medicación de rescate, lo que hace posible que los afectados puedan caminar, trabajar, bailar e, incluso, hacer ejercicio, haciéndolos funcionales e independientes”.

Si bien se pude retrasar la evolución de la EPOC con una intervención terapéutica oportuna y adecuada, el experto coincidió en que la falta de adherencia es el principal motivo de fracaso. Por ejemplo, 6 de cada 10 pacientes no usan de forma apropiada los inhaladores prescritos[vii], lo que aumenta el riesgo de complicaciones. En este sentido, explicó que la combinación de tiotropio + olodaterol tiene la ventaja de ser administrada a través de un dispositivo inhalador de fácil uso (Respimat) que produce una nube de pequeñas partículas para que, con un solo disparo, la sustancia activa llegue directo al sitio de acción.

Por último, Raquel Pankowsky agradeció a los expertos y a Boehringer Ingelheim la oportunidad de compartir su testimonio y adelantó que en 2019 será embajadora de una campaña digital para elevar el conocimiento de la EPOC y promover una mejor atención para los pacientes. “Ninguna persona con EPOC tiene porqué sufrir la enfermedad en soledad. Quiero decirles que yo soy prueba de que es posible aprender a vivir bien con ella. Mantenerse activo, seguir el tratamiento médico y tener una actitud positiva son la clave”.

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