Para el mundo de ayer y el mundo de hoy

Bitácora de futuro
Escritor Bayardo Quinto Núñez
Bayquinú

Soy Bayardo Quinto Núñez, ahora con 70 años de edad en este año 2026. Doy gracias a Dios, a la Ciencia Médica, mi familia, amigos y manos amigas, estoy aún conversando con ustedes logrando ser: Escritor, Pintor, Músico, Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales, Instructor Deportivo Con Especialidad En Baloncesto, Artesano Del Calzado y/o Zapatero Alistador, Nicaragüense, y oriundo de la ciudad Masaya.

En una ocasión una persona me preguntó con sorna e ironía ¿y desde cuando escribes?, le respondí: “en el año 1961 inicié a escribir y leer desde cuando estuve en Kinder y/o preescolar. Y, que la calaca aún no tiene presencia en mi vida y que no es momento para despedirme de mis Letras o Artes que he venido ejecutando, y que, en especial, han sido mi máximo refugio para reencontrarme en la vida y en mi mente columnas, piezas, líneas, sonidos, ritmos y de todo, que se han acomodado en la cueva de mi alma, esto me ha permitido ir hurgando nuevos momentos idos, presentes y de futuro”.

Conforme el tiempo en el año 1976 escribía mis incipientes pohemas y relatos, en trozos de papel o cuadernos de 100 páginas, muchos de estos escritos se me han confundido o mejor dicho, me los han distraído por manos raras. Mis obras literarias publicadas a la fecha, modestamente, son 26 libros, que, marcan un territorio, derrotero, plácidamente por este mundo, con esos micro mundos diseñados con mi lápiz, tintero y papel. Acerca de mis obras reunidas es un legado de futuro, encarnando al hombre, la sociedad y Estado dentro de todos los tiempos como patrimonio para las futuras generaciones, dirigidos a la conquista de su libertad, la paz, desarrollo y tranquilidad e igual todos los temas publicados en los periódicos nacionales que existieron en Nicaragua: Diario La Prensa. Y el periódico Nuevo Diario, y ahora en diversos diarios y periódicos del mundo.

Reconozco, con mucha alegría, que en los tiempos que llevo inmiscuido en mis artes, mi vida como escritor, lector, opinionista, pintor, músico ha sido un hermoso sueño, acomodado, porque he conseguido ir conservando mi existencia, y me ha proporcionado capítulos certeros en mis páginas de mi vida, y otorgado más y más vida.

Mis dos primeros libros fueron publicados en los años 1997 y 1998: Los pasos del tiempo: sin rostro… y Tierra y los diversos artículos de opinión que me publicaron los extintos periódicos de Nicaragua El Nuevo Diario, para el cual colaboré como escritor de opiniones 18 años, y para el Diario La Prensa 25 años, y ahora los periódicos y diarios del orbe, son columnas, temáticas que constituyen un aporte al pensamiento crítico constructivo, la construcción del Estado, sociedad, humanismo, desigualdad social imperante en todos los tiempos, que van en busca de crear alternativas sobre las crisis actuales y de futuro, y se encarnan en la preclusión del siglo XX y del horizonte del siglo XXI, con todo y sus dificultades y logros desde una perspectiva filosófica, sociológica, humanista, cultural y democrática como posibilidad de cambio social para todos…

Desde que inicié a escribir, no he abandonado en publicar mis Pohemas, relatos y/o, Minicuentos, Novela Corta, Ensayos varios. En esos géneros abordo relatos de la vida real, otros combinados con mi propia imaginación, y adornos letrísticos que les hago, en donde todo lo enmarco en una crítica social a la sociedades protervas, poniendo como espejo esas realidades o imaginaciones.

Esta etapa de mi vida no se apresura, en todo caso, siento una inmensa pasión, porque soy del criterio que, en el mundo actual y de futuro, de algo será útil porque “la palabra escrita habla y piensa y deja resultados que discurrir”, este es un pensamiento mío.

Y, me he convencido, que no puedo ahora poner resistencia en dejar de hacer mis artes, es un mundo nuevo cada día, quizá cuando esté muerto o ya no pueda usar el lápiz, tintero y papel, pincel, mis dedos para la música, y mente, siento el sentido creativo de continuar ejerciéndolo amén que la calaca haga presencia o quede imposibilitado, pues no creo y si llega ya cumplí con mis lectores, amigos y demás personas. Empero, considero que todas mis obras, después de muerto, ellas mismas continuarán hablando, haciendo su tarea cultural, se acordarán de mí, desde lo ya escrito, hecho por las letras, artes a la luz de los tiempos nunca quedan desfasadas, más bien cobran vigencia.

En consecuencia, para mí es un reto cuando despierto por la mañana, y me pregunto: ¿qué ideas me dará este día, está nueva página de la vida? Siempre resulta algo, por lo menos en mi persona. Aunque vivo algunos momentos de angustia, como todo ser humano, por razones de la vida misma, eso pasa, no se detiene para quedarse.

Ahora bien, la lectura, la cotidianidad, los diálogos, la vida, el estado de necesidad en todos los ámbitos, me provocan, me empujan como un vehículo a escribir, y hacer mis Artes. Es algo prodigioso, retroalimenta mi desarrollo y creatividad, y percibir nuevos momentos, estadios de escrituras e inventar mis originales escritos, así he ido ideando mi propio camino y originalidad con mi propia voz de artista, con señales de perspectiva de futuro. También he logrado comprender, conforme se ejecuta la escritura, las Artes, se va superando, donde uno va forjándose como su propio maestro.

Asimismo, soy del criterio que la escritura —Cultura de las Artes— sea columna pohética, ensayística, teatrista, música, y etc., siempre lleva impregnado grados de filosofía, psicología, metáforas, ultraísmos, interiorismo, exteriorismo, simbolismo, y demás, a lo cual denomino se ha creado un ensayo, género y/o movimiento literario mezclado “Libertad en Vanguardia Modernista en todas las Artes”.

Igualmente sostengo que la “inspiración” en los escritores, artistas es inexistente, porque no se espera que baje la inspiración para proceder a escribir o hacer artes, pero es certero que la concentración es la que prevalece en esas labores, la cual lo mantiene a uno atrapado en la búsqueda de soluciones para esos queridos personajes a los que uno les ha dado vida, a objetos inanimados haciendo uso de una figura denominada prosopopeya, en ese otro mundo imaginario, aparentemente utópico, pero real desde la mente del artista, que quizá llegue a ser posible, empero, es otro mundo.

Lo que he incursionado en mis Artes ha sido mi refugio, caverna, mi sueño y vigilia; ello conserva mi existencia, donde dejo modesta y sencillamente mis pasos, mis derroteros por este mundo, lo cual marca un mapa a seguir, estimando que he creado un “Mundo Literario, Artístico”, es igual con la pintura y mis otras artes, hay caminos. Es por eso que, dentro de la Cultura de las Artes no existe nada feo, debido a la diversidad de ideas y pensamientos, lo que a usted no le gusta a otros les gustó, y así sucesivamente existen compartido los gustos, es por ello la existencia del Arte Grotesco y el Bello. Todo es bello dentro de la cultura de las Artes. Nada debe ser descalificativo, pues todo tiene su propio valor.

Micro Autobiografía: Bayardo Quinto Núñez (Bayquinú) ha publicado veintiséis (26) Libros: Ensayos; Opiniones diversas; Pohemas; Cuentos; Relatos; Minicuentos; Novelas Cortas; y tiene varios libros escritos inéditos, y otros que va escribiendo, los cuales en su momento si hay oportunidad saldrán a la luz pública, Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales; Abogado y Notario Público; Instructor Deportivo en Baloncesto, Escritor; Pintor; estudio Siempre Música, Artesano del Calzado, y/o Zapatero alistador, y tras su ardua experiencia en medios escritos de gran trayectoria en Nicaragua, como ¡El Nuevo Diario y Diario La Prensa, Columnista Internacional, y Nicaragüense.

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