Filosofía artística de la cultura de las artes y gobierno

Por Bayardo Quinto Núñez

Bitácora de futuro

La Filosofía de la cultura de las artes, es una disciplina que nos conduce, orienta a comprender la filosofía práctica de la vida, no es para maltratarla, humillarla, abofetearle y etc., con cosas, momentos soeces sin valor, o para cometer adefesios de toda índole a sabiendas. Y. Sustancialmente habita notablemente en las preguntas, respuestas, explicaciones, que, intentan dar desembocando en la intencionalidad del autor en cada obra artística, de buena fe o mala fe en su caso.

Es por ello que, aunque la cultura sea irrestricta, no se debe hacer absoluto su castillo de futuro, en todo caso hay que tener mucho cuidado con una indicación presuntamente cultural, ya que, muchos ocupaban la cultura y sus matices para crear anarquía solapada en todos los ámbitos, entonces es ahí que, los especialistas deben jugar su papel para evitar que no se use a la cultura y sus conjuntos para cosas indebidas, porque después son los lamentos y quienes sufren las consecuencias son los pueblos-sociedades- y se daña el desarrollo cultural de las artes, incluso, la desprestigian. De tal suerte, no hay que usar su bandera para cobijarse haciendo subterfugios contra las sociedades y sus gobernantes.

Bueno. Entiéndase obra-dentro de la cultura-no solamente a un libro, una pieza musical, también un pohema, cuento, minicuento constituye una obra, pues descodificándole en su fondo, trasfondo e infra fondo e incluso aún mas allá, quizá se puede llegar a lugares inimaginables, claro eso depende del estudio, análisis, hermenéutica cultural que se haga del pohema, cuento, minicuento, opiniones, ensayos, música, pintura.

No obstante, una obra artística cualesquiera que sea, no es necesario lleve una concatenación temática, es decir, que después de cada pohema, cuento, minicuento, música, pintura y etc., el siguiente tiene que ser la continuidad, pues. no es condición “sine qua non” sea así. ¿Saben porque? ¡sencillo! aún muchos (as) no han sabido comprender que, una de estas obras es una realidad avizorada por el autor, o imaginada en su caso que, significa tal vez pueda llegar a ser una realidad, o ya lo es en otro (s) continentes, sitios del orbe una realidad, esto quiere decir que, desde ese pohema, cuento, minicuento, etc., se desprenden muchísimas cosas cuando se logra descodificar e interpretar el derivado de los símbolos y aplicarlos a la realidad, esa es la belleza cuando se sabe introducir en la obra, tanto el artista como el auditorio receptor. Ahí permanecen muchas cosas interesantes en bien o en mal.

Entonces. Como consecuencia y en consecuencia, a mis obras pictóricas, no les ponga título porque considero que al lector, analista, crítico, observador, y etc., de la pintura, les estoy imponiendo mi criterio como pintor, es mejor que echen a volar la imaginación y se formen su propio criterio personal desde la obra misma. Empero, a mi escritura-libros, columnas si les pongo títulos-. Estimo, que esto es libertad cultural, de las artes sin fronteras. Aunque, el criterio de los colegas pintores y/o artistas que toman la decisión de ponerles título, en ese sentido respeto, y a la cultura y al arte venga de dónde venga. Todo esto es igual en la política que practican los gobernantes, ya que la misma es un arte para saber conducir a sus pueblos por la ruta idónea.

De tal suerte. Para mí, obra es obra, y lo que puede ser para muchos feo, para otros es bonito y para muchos lo bonito es feo. Hay que estar claro que, todo lo que es arte siempre será arte que deleita, respetando el gusto unipersonal, y afinidad, ese es mi criterio personal, de tal suerte, el arte no debería ser descalificativo, debería ser inclusivo, pero hay que tener cuidado con ese jardín que a diario regamos y nos da más vida, como es la cultura y sus matices, no hay que ser aprovechados, es mucho mejor fomentarla por el bien de todos, eso sería espléndido, maravilloso, pues así como tratamos de hacer todo lo mejor en nuestras obras artísticas, así necesita la cultura que se le respete esa es la noble idea.

Asimismo, hay que estar más que claro que, no existe licencia que alguien tenga en el mundo como se debe diseñar, hacer una obra, cualquiera que esta sea en: pintura, escritura, teatro, música, y etc…, es el autor quien la diseña con sus usos mentales, ideas e imaginación y gusto personal, usando técnicas diversas que no tienen fronteras dentro de la cultura. Pero sin ser aprovechado, en el sentido de usar la cultura para crear anarquía social, porque la cultura es para disfrutarla no para sufrir. Todo es cuestión de gusto, afinidad, por la diversidad de ideas y pensamientos que existen en el mundo.

Empero, hay que estar clarísimo que, las personas inmersas en este mundo, nunca lograremos pensar en la misma latitud o dimensión, debido que, es condición de condiciones habrá disparidad y hasta adefesios encontrados, es en ese instante, donde debería penetrar la comprensión y no ser iracundos o metamorfosearse como un díscolo, claro el ser humano por antonomasia, no somos iguales, ni tenemos gustos idénticos. Entonces, es congruente, rememorar siempre que, existe la diversidad de pensamientos e ideas, en todos los sentidos de la universalidad, sino no fuese mundo. Pero. Vengan, y de quienes vengan las artes se respetan.

En consecuencia, la esencia de todo esto es, lo que pare la cultura de las artes, y es publicada, (o) ya no es del autor. Lo que el lector, observador, crítico discurra será su propia esencia. La del autor está insertada y siempre será única. Por eso, me gusta la interpretación de fluidez y jocoso. Unidas ambas palabras, es la misma distancia, con realidades distintas, y sustancia distinta, y con interpretaciones distintas, esa es la belleza de la cultura de las artes, y del “arte de la política” para saber gobernar y conducir a los pueblos. Es una realidad de realidades, a contrario sensu, los pueblos y gobernantes irían al fracaso.

Por tanto: La opinión, comentario, análisis o críticas diversas, es del mundo, porque ese es su criterio, no del autor de las obras, ya que, desde las entrañas del creador fluyen todos esos universos artísticos, ahí también se incluye el arte de saber gobernar sin sátira, debe ser en paz y con cordura, no siendo pedante, ni prepotente, mucho menos burlesco, o burla escondida, eso crea descontentos, odios ganados. Es mucho mejor, metamorfosearlos y que nazca la nova cultura, para saber gobernar en todo: cultura de las artes, política y etc., ahí va la nova canción del nuevo sistema de futuro para todos los sentidos y/o direcciones. Según parece, aún no se ha comprendido que el mundo y sus antojos es cultura pura.

*Acerca de Bayardo Quinto Núñez, abogado y notario público, escritor, pintor, músico, columnista, oriundo del país Nicaragua, colaborador de, en 11 Periódicos y Diarios del mundo, ha publicado 17 libros y tiene ahora 10 libros inéditos, entre otros que continúa escribiendo-elaborando-. (correo: tac_tictac@yahoo.com) (tel. 505-88739938)*

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