Poemas del poemario Noche Álgida de Fabio Mendoza Obando

Por Carlos Javier Jarquín

La vida es un misterio inexplicable, sabemos cuando y donde nacemos pero no sabemos cuando y donde será nuestro último respiro, despedir físicamente de este mundo a un ser querido siempre ha sido y siempre será un dolor incomparable del cual nadie en esta vida se salva, por ley de la naturaleza cada uno de nosotros en el momento inesperado viajaremos al mundo desconocido, pero los artistas, poetas, científicos, empresarios y todos los que trabajan constantemente por construir un legado ellos nunca mueren.

La madrugada del viernes 06 de mayo a las tres de la madrugada del año 2022 el reconocido escritor, poeta, activista político, periodista, locutor, y columnista internacional nicaragüense radicado en Costa Rica Fabio Mendoza Obando (Q.E.P.D), falleció a causa de bronconeumonía, en el hospital San Juan de Dios de San José de Costa Rica. Fabio (nació el 11 de mayo de 1971 en El Rama, Región Autónoma Atlántico Sur RAAS). Con su partida repentina Nicaragua y el mundo ha perdido a un gran humanista, a un gran defensor de los derechos humanos, desde el exilio luchó constantemente por la democracia en Nicaragua, él luchó por ver a una Nicaragua libre de dictadura…

Es sorprendente como la existencia del ser humano se apaga en el instante menos esperado, la tarde del domingo 17 de abril coincidí con Fabio Mendoza en un restaurante en el centro de San José, ese día le entregué un poemario que la escritora y poeta Hedda Ibarra le había enviado conmigo, probablemente ese libro fue el último que él, leyó porque el 20 de abril por la noche me llamó y me dijo que ya lo había leído, también me comentó que le haría una reseña.

Esa tarde hablamos de muchos temas pero especialmente de lo literario, me comentó muy emocionado que se sentía honrado de haber sido invitado a participar en la antología Canto Planetario, me dijo que se sentía muy emocionado porque este año publicaría su primer poemario Huellas perpetuas de un inmigrante que a finales del 2020 tuve el placer de prologar, el epílogo lo escribió la escritora, poeta y periodista colombiana radicada en Estados Unidos Hedda Ibarra, la corrección y edición la realizó el escritor costarricense Jonathan Santana Valverde, el artista de la portada es de la autoría del pintor nicaragüense Jonathan Blandón, este poemario Fabio, lo iba a publicar con la editorial mexicana Ayame Editorial.

Fabio físicamente partió de este mundo terrenal pero su legado inicia a ser parte de la historia de los hombres y mujeres que le dieron contenido a la historia universal, poeta, la historia honrará tu legado literario. El mejor homenaje que le podemos hacer a este excelente ser humano es leer y compartir sus poemas y artículos que se encuentran publicados en la web de distintos periódicos como por ejemplo: La Prensa de Nicaragua, Diario Extra, Semanario Universidad de Costa Rica, Periódico El Sol de Colombia, El Sol de Las Américas de República Dominicana y Panamá Poético de Panamá.

Fabio Mendoza fue uno de los poetas representantes por Nicaragua que participó en la Antología del Bicentenario de Centroamérica (Ayame Editorial, México 2021), la tarde del sábado 23 de octubre del 2021, realizamos la presentación vía zoom capítulo Nicaragua, en este enlace puede escuchar la intervención de Fabio: https://youtu.be/lJapYuK2x2I

Fabio Mendoza dejó inédito como entre 6 a 10 libros entre poesía, relatos, crónicas, prosa y artículos de opinión. Entre esos libros hay un poemario titulado Noche Álgida, el 01 de septiembre del 2021 él publicó varios poemas extraídos de dicho libro, con respeto, admiración y a manera de homenaje hoy se los reproducimos, también dejo el enlace de esa publicación que salió en el Periódico El Sol de las Américas de República Dominicana:
https://elsoldelasamericas.com/2021/09/01/poemas-extraidos-del-libro-noche-algida-de-fabio-mendoza-obando/

Instante fugaz

Llegó
como la noche de abril
y su mirada quedó
en mí
haciéndome compañía,
como enredadera en el concreto
de una pared.
De ella no supe más
solo el momento fugaz
de una silueta
que no se dejó ver.

Renacer en medio de la noche

Pasó un trozo de la noche a tu paso y envolvió tu ser,
tiernamente
tus ojos cerrados
en el hervidero de lo imposible
dejando una estela de
lívidos sueños
que no te permitieron despertar
por un tiempo
mientras estabas caminando en la discreta
degradación de la oscuridad.
Cuanto tiempo
de silenciosos alfabetos
pegados en el silencio
han conjugado el inicio de tus años,
la vida misma diseñada para vivirla
llegó como un intento
y fue fallido ese día de júbilo.
No contabas
que todo se detendría
porque somos participes del mundo
y el regreso estaba iluminado por la luz de la lámpara
en la mesita de noche.
Hoy que le preguntas al corazón
de lo que fue,
del escape de los pétalos rotos
del pasado
y esa semilla que germinó
mirando atardeceres.
Volviste
para quedarte
después de fatídicos desvelos
después de indigna agonía
después que se disipara la mirada
en el cautiverio de los días.
Renaciste para vivir
festejando la ceremonia de la vida
el halago de los anhelos perdidos
sentada en el amanecer de los sueños.
Estas en mí

Estas en mí
desde aquella primera vez que te conocí.
Estas en mí eternizada y
te paseas en mis sueños nocturnos
y descubro el aroma de tu piel
en una leve melodía del silencio.
Pasan los días
y la mirada de tus ojos
me atrapan cada despertar
y te quedas en la memoria
hasta encontrarnos juntos
en el paraíso de ensueños.
Quiero habitar en la serenidad infinita de tu
sonrisa,
conquistar la dulzura de tu corazón
y tomar tu mano
sin que se agote el tiempo.
¿Por qué es tan corta la noche?

El poeta entre luces y sombras
Camina el poeta
por calles y caminos
busca entre abrojos
de luces y sombras
respuestas
que quedaron enmarcadas
en las fauces del pasado.
Camina el poeta
por medio
de la ciudad,
se sienta en el parque, en la grama
sin despegar la mirada
en la telaraña de lo incierto.
Y el poeta andariego por definición,
escribe versos en su hábitat
y los deja desperdigados
en la intemperie del viento
y el frío.
La vida de un poeta
cuando
se aferra al dolor
más poemas
inmortales escribe
para la posteridad.
Mientras tanto va a pasos lentos dejando
poemas al silencio
y sigue sin detenerse
rompiendo noches trémulas,
quitando a los días
el gris.

Haberte conocido

Haberte conocido es
descubrir la insignia de la poesía, un álgido hecho viviente.
Tu voz llegó al silencio de mi alma
como una lánguida luz
emergiendo de desconocidos umbrales.
Llegaste súbitamente
en ausencia de mí y de ti,
mientras las huellas de mis pasos
las erosionaba el viento
y tú a la deriva entre el destello de miradas apagadas.
Tu llegada me lo dijo la luna en la noche
y el cortejo de versos distantes de esperanzas y recuerdos
cuando el alma de la aurora
deslumbraba la sonrisa de tus labios.
Haberte conocido
es un himno a los equinoccios
de mis días descoloridos
y tus ojos encendieron mis atardeceres
que esquivos,
se alejaban como metáforas enmudecidas.
Haberte conocido
fue una ceremonia al escape
para quedarte en los retazos de mi pecho
cual arrebato de un vendaval
de cómplices intenciones
alumbrando mis noches azules.
Te has quedado
en la estación de mi tren
brillante
como átomo del iris
en exaltada atmosfera
en mis ojos inquietos.
Quédate de una vez,
no demores
que se detenga el tiempo,
hazlo a prisa.
Habita en mi libertad incondicional.
Soy el refugio en la búsqueda
de tus deseos
sin volver a ver atrás, antes que llegue el amanecer
y mis labios dejen
el susurro que has querido escuchar.
Lee mis ojos
y escribe el poema del mañana.

El poeta

Cuando el poeta recita
sus versos
se deshacen las vigilias
injuriosas de la aurora
protestan los flores del jardín
sumerge musas en un
manantial que bebe la noche,
se desgarran sensaciones frígidas
y el esplendor de la luna
absorbe la silueta de dos cuerpos.
Ella escucha
interminablemente
la poesía diluida en sus labios
estrella
emergiendo clandestinamente
en la hondura de un secreto.
La noche se volvió azul
el viento flagela complicidad
y el poeta
descubre que no existen los azares.
En ella
despierta las gestas
silenciosas del amor
dormidas
en la cúspide de su universo.

Carlos Javier Jarquín es escritor y poeta nicaragüense radicado en Costa Rica. [email protected]

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