La prohibición del herbicida glifosato afecta a los productores de bajos ingresos del país, afirma empresario

Hipólito Contreras

La utilización del herbicida glifosato es una herramienta para garantizar la productividad y calidad de los cultivos, dos factores clave para el bienestar de los productores agrícolas, su prohibición por parte de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales perjudica a los productores del país, sobre todo a los de autoconsumo ya que se trata de un insumo básico que combate las malezas sin dañar al medio ambiente.

En México, el glifosato se usa principalmente en los cultivos de maíz en casi un 60 por ciento, la medida afecta principalmente a los productores de los estados más pobres del país que tienen agricultura de temporal y un menor rendimiento por hectárea, el uso de glifosato es factor clave que les garantiza la producción de sus cultivos.

Luis Eduardo González, vocero de la Unión de Fabricantes y Formuladores de Agroquímicos afirmó que México es maíz, es consumo de maíz, “si le pegamos en esta parte a una herramienta importante vamos a afectar los costos, la producción y la productividad y esto, creemos, puede ser un tema que vale la pena que las autoridades conozcan”.

Advirtió que hay que tener mucho cuidado en la toma de decisiones que pueden afectar en especial al sector más desprotegido, los pequeños productores en referencia a la prohibición repentina que hizo la SEMARNAT para importar el glifosato.

En la actualidad el país importa 17 millones de toneladas de maíz y una afectación derivada de la prohibición del uso del glifosato podría llevarnos a importar hasta 25 millones de toneladas. En términos de gasto por hectárea, la ausencia de glifosato en la producción agrícola se incrementaría hasta en 300 por ciento.

Indicó que el glifosato es de baja toxicidad como lo acredita la banda verde en su etiquetado, el nivel más bajo de acuerdo a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, COFEPRIS órgano regulador del sector salud en México.

Expuso dos de los aspectos más relevantes para comprender los posibles riesgos en el uso del glifosato: primero, que diversos organismos internacionales como la Agencia Europea de Productos Químicos, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria y la Agencia de Protección Ambiental, EPA, de Estados Unidos, no encontraron evidencia científica y comprobable que el glifosato genere cáncer.

Mostró la baja toxicidad del glifosato, mucho menor que productos de uso tan cotidiano como el barniz de uñas, la aspirina, la sosa cáustica y la cafeína, productos que tienen mayores concentraciones de partículas por millón. Lo relevante, insistió, es que se debe manejar el uso adecuado en la aplicación del glifosato para evitar posibles daños a la salud de los productores agrícolas que lo utilizan.
Comentó que concuerdan con el diagnóstico del Presidente López Obrador en el sentido de que el glifosato “no se pude quitar de golpe porque se caería la producción de alimentos y tendríamos que importar comestibles que se cultivan con esta importante herramienta”.

La SEMARNAT, señaló, prohibió la importación de glifosato por motivos de salud, pero por otro lado aplaza la entrada en vigor de la NOM 044 que permite la importación de vehículos de carga que utilizan el diésel como combustible y cuyos efectos en la calidad del aire generan una contaminación responsable de 11 mil muertes durante este año solo en la capital del país.

Explicó que en el mundo existen más de ocho mil especies de maleza, de las cuales el 40 por ciento de las más dañinas se encuentran en México. En ese sentido, enfatizó que la erradicación de maleza en los cultivos es fundamental para que los productores agrícolas puedan tener el rendimiento de los cultivos porque retiene la humedad en los suelos.

Destacó que el glifosato es el medio más eficaz para combatir la maleza sin causar daños al medio ambiente, no solo porque sustituyó el método tradicional de tumba, roza y quema, sino porque es amigable con el medio ambiente por una serie de características que incluye la conservación del suelo, que no es volátil, ni residual, ni se filtra a los mantos freáticos.

Afirmó que los beneficios del glifosato han ayudado a millones de agricultores en todo el mundo, sobre todo a los más pequeños y en México ha contribuido a producir alimentos en forma sustentable para beneficio de familias del campo.

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