Lo más raro que encontrarás en un casino (Además de algunos jugadores)

Maricela Allende

Porque no todo es ruleta, Blackjack, Poker y tragamonedas, también existen verdaderas rarezas dignas de atención en cada juego de casino, algunos de origen exótico pero otros de raigambre bien occidental y europea. Conozcamos algunos de ellos, que suelen encontrarse lejos de nuestras casas de juego más frecuentadas, pero que no por extraños (para nosotros) han dejado de apasionar a muchas personas.

“Pai gow”: Es considerada una variante “asiática” del Poker, y sumamente popular en en los casinos del lejano oriente. Sus reglas difieren del juego de cartas occidental más popular.

Encuentra su origen en un juego de dominó chino, y como los otros juegos al estilo del  Poker, al Pai Gow se juega con una baraja estándar. Pero aquí se deja un solo comodín en la pila de cartas, que puede funcionar como As, o completar una combinación de cartas cual una escalera.

Se practica alrededor de una mesa con un máximo de seis jugadores y el crupier. El objetivo es vencer a la banca, colocando siete cartas como las 5 mejores y otra mano de dos cartas, considerando que la mano de 5 tiene que ser mayor al valor de la mano de 2. Es decir: para ganar, tu mano de 5 cartas tiene que derrotar a la mano de 5 del cupier, y tu jugada de dos cartas debe ser mejor que la mano de 2 de la banca.

“Pájaros cantores”: Si querían una rareza, aquí la tienen. Es un juego, que gozó de gran aceptación en los casinos de Bélgica, y consiste en que un grupo de pájaros enjaulados en distintas jaulas cada uno se turnan para cantar, mientras los jugadores apuestan sobre qué pájaros creen ellos que cantarán más fuerte y/o durante más tiempo.

Rodent Roulette o “Ruleta de roedores”

Sabemos que la ruleta es uno de los juegos de casino más antiguos, preferidos y famosos, del que han salido muchas variantes en todo el planeta. Una de las alternativas más insólitas es con un “Gerbil”, o “Jerbo”, que es el nombre de un ratoncito, involuntario protagonista del juego que se cree originario de Mongolia. Se coloca en una caja al pequeño roedor, sobre una rueda, y se esconde en una de muchas otras cajas numeradas. Los jugadores tienen que adivinar en cual está.

En EE.UU, hacia 1946, surgió otra modalidad de breve vida, por la acción de las sociedades protectoras de animales: consistía en una rueda giratoria en forma de octágono plano con 40 agujeros distribuidos uniformemente alrededor de su borde externo. Se colocaban dos ratas vivas sobre él y se hacía girar. Al detenerse, los roedores mareados caían en algún agujero, y cada uno de ellos indicaba un pago en dinero para quienes le habían apostado.

Indagando en la historia de los juegos de casino las curiosidades son incontables. Divertidas, escabrosas, dramáticas o tragicómicas, a veces reñidas con toda lógica. Las actividades lúdicas dan para todo, menos para aburrirse.

 

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