Estudian el paso de la educación presencial a la educación en línea

Staff/Rossi

Juan Carlos Silas y Sylvia Vázquez, coordinador y estudiante del Doctorado Interinstitucional en Educación del ITESO, respectivamente, llevaron a cabo un estudio para comprender la vivencia de profesores y estudiantes de educación superior al trasladar las clases a la virtualidad.

Ya con un par de meses recorridos desde que inició la contingencia por el Covid-19 las preguntas sobre cómo funcionan las nuevas dinámicas establecidas en los ámbitos laborales, familiares y educativos comienzan a surgir.

Juan Carlos Silas Casillas, coordinador del Doctorado Interinstitucional en Educación del ITESO, vio la pertinencia de estudiar la manera en la que los profesores universitarios vivieron la transformación, urgente y forzada, de su docencia de la presencialidad a la virtualidad, y el resultado es el estudio “La vivencia de los profesores universitarios ante el Covid-19”.

Para este estudio, en el que también colaboró Sylvia Vázquez Rodríguez, estudiante del doctorado, se desarrolló un cuestionario en línea que se mantuvo abierto entre el 24 de marzo y el 30 de abril, en el que se le preguntó al profesorado sobre sus expectativas en torno a la experiencia académica virtual, cómo fue la preparación que tuvieron para cambiar de modalidad, cómo están siendo las interacciones académicas y cómo ha sido el componente de emociones y sentimientos. Además se hicieron preguntas abiertas acerca de lo que han aprendido con la experiencia y qué recomendarían a docentes y a las instituciones.

En total fueron recibidos mil 310 cuestionarios válidos de profesores de casi toda América Latina, de países como México (setenta y nueve por ciento de los cuestionarios son del país), Venezuela, Perú, Argentina, Bolivia, Paraguay, Colombia, Ecuador, Chile, Costa Rica, Panamá y Uruguay.

Cincuenta y dos por ciento de quienes contestaron son hombres y 48 por ciento mujeres, ochenta por ciento son de instituciones privadas y 83 por ciento de quienes respondieron son profesores en licenciatura.

De acuerdo con lo reportado por el estudio, a la mayoría de los profesores el cambio les tomó por sorpresa y tanto ellos como las instituciones tuvieron pocos días para reaccionar.

“Ochenta y cinco por ciento de los profesores estaba impartiendo clase en modalidad presencial y con su experiencia, comprensión y actitud tuvieron que trasladar todo a la virtualidad”, comenta Juan Carlos.

Un segundo hallazgo es el hecho de que los profesores están preocupados porque sus alumnos tengan las actividades que les ayuden a aprender la materia, “y aquí está uno de los elementos difíciles, ya que con el afán de darle mucho a las y los alumnos y de tener evidencias de aprendizaje, algunos saturaron de actividades a sus estudiantes y se saturaron a sí mismos. Hay testimonios de que deben revisar y retroalimentar muchas pequeñas tareas, lo que les absorbe más tiempo del que pensaron inicialmente, y los hace trabajar varias horas más al día”, señala Juan Carlos.

El tercer hallazgo es que, pese a que las y los maestros sí están enfrentando problemas logísticos, de conectividad e incluso en su esfera personal, toman la experiencia como un reto que vale la pena. “¿Cómo sabemos esto? Porque en la parte de las emociones y sentimientos los más presentes en la experiencia de los maestros fueron claramente positivos: confianza y alegría. Esto convive con la saturación de tareas y actividades, así como algún nivel de estrés”.

En cuanto a la situación particular de las mujeres profesoras, ellas respondieron que tienen más tareas domésticas que atender, que les cuesta más trabajo balancear las labores del hogar con el trabajo en línea y que las personas que las rodean las interrumpen constantemente. También reportaron más presencia de estrés, frustración y angustia que sus pares masculinos.

“Parece que los roles de género y la cultura tradicional familiar están siendo una carga adicional para las compañeras maestras”, indica.

El último hallazgo importante es el que refiere que casi la mitad de los participantes, de más de 40 instituciones, reportó que tuvo apoyo institucional para capacitarse y hacer frente al cambio acelerado y súbito, una proporción cercana a 40 por ciento de los docentes indicó que ellos fueron quienes tomaron cursos por su cuenta para capacitarse y hacer frente a la nueva situación.

Silas enfatiza que pese a lo demandante, estresante e inesperado del cambio los datos indican que la mayoría de los académicos se involucraron de lleno y transformaron sus cursos para que sus alumnos aprendieran de la mejor manera posible.

Los testimonios de profesores indican que esta contingencia los obligó a revisar sus prácticas y a aprender de la experiencia. “Seguramente para el próximo ciclo escolar tendremos maestros fortalecidos en nuestras universidades”, finaliza el coordinador del doctorado.

Sylvia Vázquez y Juan Carlos Silas son integrantes fundadores del Grupo de Investigación sobre Educación Superior en Coyuntura que integra a académicos de varias instituciones.

 

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