Staff/RG
- FUNSALUD presenta un diagnóstico de la atención de la discapacidad motriz que identifica oportunidades para fortalecer la información, la continuidad de la atención y la colaboración entre instituciones en beneficio de las personas y sus familias.
- La magnitud del reto. Alrededor de 3.5 millones de personas viven con discapacidad motriz en México, y la demanda de atención crecerá con el envejecimiento de la población.
- Una propuesta concreta. FUNSALUD presentó 6 estrategias, entre ellas un modelo de atención centrado en la persona, un Fondo Nacional para la Discapacidad Motriz y un Pacto Nacional por la Inclusión Motriz.
- La voz de quienes la viven. Personas con discapacidad, personas cuidadoras, autoridades, empresas y sociedad civil identificaron prioridades que alimentarán la Hoja de Ruta Nacional.
Ciudad de México, octubre de 2026.— La Fundación Mexicana para la Salud (FUNSALUD) presentó el libro Propuesta de Atención a la Discapacidad Motriz en México, en un encuentro realizado con Fundación Teletón. El libro plantea una hoja de ruta para coordinar a gobierno, iniciativa privada, academia y sociedad civil, cerrar brechas de atención y ampliar el acceso a servicios de rehabilitación, prótesis, órtesis y ayudas técnicas.
¿Cómo garantizar que una persona con discapacidad motriz encuentre la orientación, los servicios de rehabilitación y las tecnologías de asistencia que necesita a lo largo de su vida? Responder a esta pregunta requiere conocer mejor las necesidades de la población, identificar las capacidades existentes y articular los esfuerzos de las instituciones que participan en su atención.
Una responsabilidad compartida
La ceremonia fue conducida por la Lic. Karina Tapia, directora de Innovación para la Inclusión de Teletón.
Durante los mensajes de apertura, el Lic. Héctor Valle Mesto, presidente ejecutivo de FUNSALUD, destacó la importancia de construir una visión compartida, sustentada en evidencia y fortalecida mediante la colaboración entre instituciones, organizaciones de la sociedad civil y otros actores clave, para avanzar hacia soluciones que contribuyan a reducir las brechas en salud.
“La discapacidad motriz es un desafío que requiere del compromiso y la participación de todos los sectores. Desde FUNSALUD, buscamos impulsar esfuerzos conjuntos que permitan generar información confiable, promover el diálogo y construir soluciones, colocando siempre a las personas con discapacidad y a sus familias en el centro de las decisiones”, señaló.
La dimensión del reto
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024 del INEGI, en México hay 8.8 millones de personas con discapacidad, el 7.3% de la población; el 50.9% tiene 60 años o más. Según la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2023, el 40.2% de las personas con discapacidad reportó dificultad para caminar, subir o bajar usando sus piernas. Este indicador dimensiona la relevancia de las dificultades de movilidad, aunque no equivale al número de personas que requieren rehabilitación o tecnologías de asistencia.
Las barreras se viven en todos los ámbitos de la vida cotidiana. El 40.7% de las personas con discapacidad motriz presenta rezago educativo, menos del 30% de las escuelas tiene infraestructura adaptada y el 55% de los hogares con personas con discapacidad vive en pobreza multidimensional. El envejecimiento de la población, las enfermedades crónicas y los accidentes harán crecer la demanda de rehabilitación, cuidados y tecnologías de apoyo hacia 2050.
Lo que encontró el diagnóstico
Tras el comentario del libro a cargo del Dr. Arturo Pichardo Egea, director de Calidad y Enlace Interinstitucional, la Ing. Mariana Valle Muñoz, coautora de la Propuesta, presentó sus principales hallazgos. El documento, escrito junto con Michelín Álvarez Camacho y Rigoberto Antonio Cisneros García, forma parte de la iniciativa Moviendo Barreras de FUNSALUD, con el apoyo de la Academia Nacional de Medicina, Fundación Teletón, Nadro, Ottobock y Salud Digna.
Continuidad de la atención, más allá del consultorio
Cuando una persona sale del hospital, su rehabilitación y su adaptación a nuevas condiciones de vida pueden requerir a múltiples profesionales, servicios e instituciones. Sin orientación clara ni mecanismos de coordinación, las personas y sus familias asumen buena parte de la tarea de identificar opciones, gestionar servicios y encontrar las tecnologías de asistencia adecuadas. Por ello, el diagnóstico plantea mirar más allá de la atención hospitalaria y reconocer las necesidades que surgen en el hogar, la comunidad, la escuela y el trabajo.
Información compartida para comprender las necesidades
Las diferencias en definiciones, instrumentos de medición y registros entre instituciones dificultan saber cuántas personas necesitan rehabilitación y tecnologías de asistencia, qué necesitan y dónde se encuentran. Contar con datos sólidos y criterios compartidos es fundamental para identificar brechas y orientar la planeación de servicios y políticas públicas. El diagnóstico también propone mapear las capacidades disponibles en el país —servicios, profesionales, organizaciones, proveedores y redes de apoyo— como punto de partida para construir rutas de atención más claras y accesibles.
Tecnologías de asistencia: más allá de adquirir un dispositivo
Una silla de ruedas o una prótesis puede contribuir a la movilidad, la autonomía y la participación de una persona, pero su utilidad depende de que responda a sus necesidades, se adecúe a su entorno y cuente con capacitación y seguimiento. Entre los problemas identificados está el abandono de dispositivos cuando la selección no es adecuada o falta acompañamiento. El reto, por tanto, es fortalecer todo el proceso: orientación, evaluación, prescripción, adaptación y seguimiento, así como la formación de quienes recomiendan y proveen estas tecnologías.
Una propuesta con 6 estrategias
A partir del diagnóstico, la Propuesta plantea 6 estrategias, entre ellas:
- Un sistema integrado de datos sobre discapacidad motriz y acceso a tecnología de asistencia.
- Mesas de diálogo permanentes con personas con discapacidad y actores del ecosistema.
- Un modelo de atención continuo, híbrido y centrado en la persona.
- La profesionalización en rehabilitación y tecnologías de apoyo.
- Un Fondo Nacional para la Discapacidad Motriz con apoyos multisectoriales.
- Indicadores co-diseñados con las personas con discapacidad.
Ninguna institución cuenta, por sí sola, con todas las capacidades para atender estas necesidades de manera integral y sostenida. Por eso, la propuesta llama a avanzar hacia una Hoja de Ruta Nacional por la Inclusión Motriz que articule al sistema de salud, la sociedad civil, la academia, las empresas, las autoridades y las organizaciones de personas con discapacidad en espacios permanentes de colaboración.
Hacia una Hoja de Ruta Nacional
Los conversatorios, nos dieron aportaciones que se integrarán a la construcción de la Hoja de Ruta Nacional sobre discapacidad motriz, que busca partir de las necesidades reales de las personas, reconocer las capacidades existentes y articular los esfuerzos a largo plazo. FUNSALUD invitó a personas, instituciones y organizaciones a sumarse a los procesos de articulación que darán continuidad a este diálogo.
Construir esta respuesta es una tarea compartida: comienza por generar información sólida, escuchar a las personas con discapacidad y sus familias, y crear las condiciones para colaborar de manera sostenida en favor de su autonomía, bienestar y participación en la sociedad.
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