La estadunidense volvió a escribir su nombre en la historia del tenis al convertirse, con 45 años, en la mujer de mayor edad en disputar un partido de singles en Australia

Venus Williams fija récord de edad en el Abierto de Australia y se despide con orgullo pese a la derrota

La estadunidense volvió a escribir su nombre en la historia del tenis al convertirse, con 45 años, en la mujer de mayor edad en disputar un partido de singles en Australia

Excelsior

La historia no siempre se escribe con victorias. A veces se construye en la resistencia, en la capacidad de estirar el presente cuando todo parece empujar hacia el pasado. Venus Williams salió derrotada del Abierto de Australia, pero no vencida. A los 45 años, la estadounidense convirtió una eliminación en primera ronda en una afirmación de vigencia que volvió a colocar su nombre en el centro del tenis mundial.

Con sólo pisar la cancha, Williams estableció un récord. Se transformó en la mujer de mayor edad en disputar un partido de singles en el cuadro principal del Abierto de Australia, superando la marca que había dejado Kimiko Date con 44 años en 2015. El dato quedó registrado antes del primer saque.

La siete veces campeona de Grand Slam estuvo a dos juegos de transformar el récord en una victoria simbólica. Tras perder el primer set en tiebreak y responder con autoridad en el segundo, tomó una ventaja de 4-0 en el parcial definitivo ante Olga Danilovic, número 68 del ranking. Durante ese tramo, el Rod Laver Arena se permitió creer que el tiempo podía suspenderse un poco más.

Danilovic reaccionó con decisión. Ajustó la devolución, encontró profundidad con su derecha zurda y ganó seis juegos consecutivos para cerrar el partido por 6-7 (5), 6-3, 6-4 en 2 horas y 17 minutos. El quiebre clave llegó en el penúltimo juego, uno de los más largos y tensos del torneo, con Williams sirviendo durante 14 minutos y 28 segundos, salvando dos puntos de quiebre y generando opciones propias antes de ceder

Lejos del gesto amargo, Williams abandonó la cancha con una sonrisa y un saludo al público. “Fue un viaje increíble”, resumió después.

Venus llegó a Australia ubicada en el puesto 576 del mundo, con una invitación y una racha de cinco derrotas consecutivas desde su regreso al circuito. Su única victoria en esta nueva etapa fue en Washington el año pasado. También había caído en primera ronda del Abierto de Estados Unidos. Nada de eso cambió su enfoque.

“Estoy jugando mejor con cada partido”, explicó. “Tengo que seguir trabajando y controlando mis errores”. 

Larga historia en Australia

Williams debutó en el Abierto de Australia en 1998, cuando tenía 17 años y alcanzó los cuartos de final. Esta fue su participación número 22 en Melbourne Park, escenario donde perdió dos finales, ambas ante su hermana Serena en 2003 y 2017. Entre aquel debut adolescente y esta aparición histórica hay casi tres décadas de tenis profesional al máximo nivel.

Venus se casó en diciembre con Andrea Preti y viajó junto a él a Melbourne. La escena fue distinta a otros regresos. Más calma, menos urgencia y la misma ambición competitiva

“Jugar contra Venus Williams no es algo que se pueda dar por sentado”, dijo tras el partido. La serbia resistió el empuje inicial, sobrevivió al 0-4 y cerró con temple cuando el margen era mínimo. El punto final llegó con un derechazo de Williams que rozó la red y se fue apenas largo.

La derrota no marca el final de su paso por Melbourne. Williams continuará en el torneo en la modalidad de dobles y después evaluará su calendario para el resto de 2026.

En un tenis obsesionado con la juventud y la velocidad, Venus Williams volvió a imponer otro ritmo. Perdió el partido, pero ganó algo más duradero.

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