Con -15 grados, viento y una defensiva decisiva en zona de gol, Los Ángeles venció en tiempos extra a Chicago y avanzó a la final de la Conferencia Nacional

Rams resisten al hielo y eliminan a Bears 20-17 para citarse con Seahawks en la final de la NFC

Con -15 grados, viento y una defensiva decisiva en zona de gol, Los Ángeles venció en tiempos extra a Chicago y avanzó a la final de la Conferencia Nacional

Excelsior 

El frío llegó antes que los equipos. Se instaló en el Soldier Field desde la mañana y no se movió en toda la noche. A -15 grados, con el viento entrando desde el Lago Michigan como una cuchilla, el partido dejó de ser un evento deportivo para convertirse en una prueba de resistencia. Cada choque sonó distinto. Cada pase flotó con miedo. Cada segundo pesó más.

En el segundo partido de la Ronda Divisional que necesita de tiempos extra, los Rams vencieron 20-17 a los Bears para viajar al juego de Campeonato de la NFC en donde los esperan los Seahawks de Seattle.

Cuando el equipo de Chicago parecía que completaría una remontada apegada a la narrativa de su temporada, Caleb Williams lanzó un pase interceptado por Cobie Durant que le dio a su ofensiva la posesión del balón que terminaría con la historia de Chicago.

Los Rams tomaron el balón y lograron llevar el balón a la yarda 25 de donde Harrison Mevis convirtió un gol de campo d 42 yardas.

El juego avanzó así, a trompicones, sin que nadie pudiera despegarse. El empate 10-10 al entrar al último cuarto no fue una coincidencia, fue el reflejo exacto de lo que estaba ocurriendo en el campo. Nadie dominaba. Nadie se rendía. Sólo se acumulaban golpes y yardas ganadas con paciencia.

Parecía suficiente. No lo fue.

Con el reloj muriendo y el margen reducido a una sola jugada, Caleb Williams se quedó sin espacio y sin tiempo. La presión lo empujó hacia atrás, hasta la yarda 40, como si el campo se le cerrara. Lanzó desde ahí, más por intuición que por cálculo, un pase que viajó contra el viento y cayó donde debía caer. Cole Kmet lo atrapó en la zona de anotación.17 segundos. Empate 17-17. Un estadio que había pasado la noche entumecido volvió a sentir los dedos

El tiempo extra fue una extensión del sufrimiento. Ya no quedaban planes complejos ni margen para el error. Cada ofensiva caminó sobre hielo fino. Cada defensiva jugó sabiendo que una grieta podía ser definitiva. El partido se resolvió ahí, en una serie final donde el cansancio fue tan rival como el oponente.

Los Rams  no lo hicieron de forma épica, sino precisa. Una defensa que cerró espacios cuando ya no había piernas. Una ofensiva que avanzó lo justo, sin regalar nada. Así se deciden los partidos en enero, cuando el clima borra las diferencias y deja solo la ejecución.

Matthew Stafford entendió el momento y lo jugó sin prisa ni ansiedad. Williams respondió al escenario más grande con una jugada que sobrevivirá al resultado. Ambos dejaron huella en una noche que no permitió héroes cómodos.

Los Rams  resistieron al frío, al viento y al paso del tiempo para colocarse a una victoria de regresar al Super Bowl.

Fue el primer partido de Matthew Stafford en postemporada con los Rams que no lanza pase de anotación. Terminó la noche con 258 yardas. Stafford es el único pasador con anillo de campeón que se mantiene en la postemparada.

Partido cerrado

El primer golpe llegó temprano, pero no fue rápido. Los Rams marcaron el ritmo desde el inicio con una serie extensa de 14 jugadas y 85 yardas que consumió más de seis minutos del reloj. Kyren Williams cerró el avance con una carrera de cuatro yardas al centro, una anotación que no solo puso el 7-0 en el marcador, sino que dejó claro cómo iba a jugarse la noche. Lento, físico y sin concesiones. En esas condiciones, cada yarda ganada fue una pequeña victoria.

Chicago respondió con la misma receta. En el segundo cuarto, los Bears construyeron una ofensiva de 12 jugadas y 80 yardas que terminó con un pase corto de Caleb Williams a DJ Moore en la zona de anotación. Más tarde, ya con el partido atrapado en su propia tensión, el ataque local volvió a avanzar lo suficiente para que Cairo Santos conectara un gol de campo de 48 yardas y tomara ventaja 10-7.

La respuesta de Los Ángeles llegó justo antes del descanso. Stafford condujo una serie de 66 yardas en ocho jugadas y Harrison Mevis empató el partido con un gol de campo de 32 yardas cuando el reloj marcaba ceros.

El desenlace del tiempo regular condensó todo el drama de la noche. En el último cuarto, los Rams parecieron inclinar la balanza con otra posesión larga y asfixiante. 14 jugadas, 91 yardas y más de seis minutos consumidos, culminados con el segundo touchdown terrestre de Kyren Williams, ahora desde cinco  yardas. Con el 17-10 y el reloj en contra, Chicago parecía sin margen.

Pero con 18 segundos restantes, una serie rápida de siete  jugadas y 50 yardas terminó en una jugada rota que Caleb Williams resolvió con un pase de 14 yardas a Cole Kmet en la zona de anotación. El empate envió el partido al tiempo extra y selló una noche donde cada punto costó frío, tiempo y resistencia

Este fue el tercer partido de playoffs entre los Rams y los Bears. Los Bears de 1985 ganaron 24-0 en el partido por el campeonato de la NFC, limitando al miembro del Salón de la Fama Eric Dickerson a 46 yardas terrestres en 17 acarreos, camino a conquistar el único título de Super Bowl de la franquicia.

La suerte ahora le sonríe a los Rams que regresan al gran escenario  por primera vez dese la temporada 2021.

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