Llegaron a la arquidiócesis de Puebla 245 urnas con las cenizas de poblanos que murieron en Estados Unidos

Hipólito Contreras

Muchas familias están sufriendo mucho por la muerte de un ser querido, por la enfermedad de un ser querido, el día de ayer llegaron 245 urnas con cenizas de hermanos, casi todos poblanos que murieron en Estados Unidos, todas esas familias están sufriendo, la muerte, la separación de sus seres queridos, pero tengamos fe y esperanza para que muy pronto podamos compartir la gloriosa libertad de los hijos de Dios, afirmó en la misa dominical el arzobispo Víctor Sánchez Espinosa.

El apóstol Mateo en la tercera lectura nos relata la parábola del sembrador, Dios deja caer la buena semilla en todos los terrenos, la confianza del sembrador es total, el fruto depende de nuestra respuesta, dice la parábola que uno granos cayeron a lo largo del camino, vinieron los pájaros y se los comieron, otros granos cayeron en terreno pedregoso, al tierra no era gruesa, pero cuando salió el sol los brotes se marchitaron y como no tenían raíces se secaron, otros cayeron entre espinos y cuando estos crecieron sofocaron las plantitas, otros granos cayeron en tierra buena y dieron fruto.
La parábola del sembrador nos presenta la posibilidad de confiar y que todo ser humano posee la capacidad de producir frutos, toda personas está en posibilidad de producir fruto, no hay nadie que no sea capaz de hacer algo bueno, tenemos que ubicarnos, qué terrenos somos, somos terrenos pedregoso, camino, donde hay muchos espinos o somos terreno bueno, expresó el arzobispo.

En la misa dominical el arzobispo dijo que en la primera lectura del libro del profeta Isaías se nos narra cómo Dios nos envía su palabra con un objetivo, que los destinatarios cumplan sus voluntad y lleven adelante su misión de sanar y salvar a la sociedad.
En la segunda lectura el apóstol San Pablo habla de la importancia de la palabra de Dios, nos habla con entusiasmo de cuál es nuestra esperanza, la creación está sometida al desorden, pero tengamos esperanza para compartir la gloriosa libertad de los hijos de Dios, expresó el arzobispo.

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