Hipólito Contreras
Los amparos contra la empresa Agua de Puebla por abuso en los cobros y cortes ilegales del servicio se detuvieron, porque los juzgados están cerrados, esto ocurre mientras la empresa anda hostigando a los usuarios en sus domicilios, les hace llegara una carta invitación para que realicen los pagos de una supuesta factibilidad, lo que es improcedente, afirmó Omar Jiménez, asesor jurídico de la Asamblea Social del Agua.
Explicó que la factibilidad procede únicamente desde el momento de la apertura hasta los cinco días posteriores, por ejemplo, la empresa Clínica de los Ángeles entró en funciones en 1985 pero ahora le están cobrando factibilidades, lo que está súper vencido, como la recaudación de la concesionaria se cayó todo por el COVID-19,
ahora están hostigando a los usuarios a domicilio o bien mediante cartas invitación, les dan tres días para realizar el trámite, les ofrecen un descuento del 30 por ciento, pero todo es mentira, están hostigando.
Indicó que hace tres meses se comprometieron a que no iba a haber ningún corte de agua ni drenaje, pero en plena pandemia lo están realizando, hemos contabilizado en las últimas semanas por lo menos cinco cortes, “vamos a presentar juicio de amparo en contra de los cortes y en contra de la factibilidad que están cobrando de manera igual”.
Informó que pese a la pandemia la Asamblea Social del Agua sigue pendiente de todo lo que ocurra con el servicio del agua, y evitar que la empresa cometa abusos y evite los cortes del servicio a los que no han pagado, el agua es un derecho humano, por lo que a nadie se le debe retirar, aunque deba.
You may also like
-
Azúcares, antibióticos y microbiota: una interacción que merece atención
-
Pese a los bloqueos, clínicas del IMSS continúan otorgando servicios
-
Trabajadores del IMSS protestan en el país por salarios y falta de insumos médicos
-
Mexicanos buscan respuestas sobre salud mental en internet, pero más de la mitad no llega a recibir atención profesional
-
15% de los adultos en edad laboral vive con un trastorno mental; ¿qué pueden hacer las empresas?