Frío puede agravar dermatitis atópica y alterar el sueño; comezón persistente y lesiones recurrentes requieren valoración médica pronta y tratamiento individualizado

Staff/RG

  • Alteraciones de la barrera cutánea facilitan la pérdida de humedad en la piel
  • Molestias por dermatitis atópica pueden comenzar en los primeros meses de la vida
  • Cuidado de la piel incluye baños cortos con agua templada para evitar resequedad

Ciudad de México, noviembre de 2026. — Abrigar a niñas y niños durante la temporada de frío también implica cuidar su piel. Las bajas temperaturas, el aire seco y la calefacción pueden favorecer la resequedad y desencadenar brotes en quienes viven con dermatitis atópica, una enfermedad inflamatoria crónica que provoca comezón y que puede interferir con el descanso y las actividades cotidianas.

La doctora Helena Vidaurri de la Cruz, médica pediatra y dermatóloga pediatra, explica que la dermatitis atópica combina factores genéticos y ambientales. “La alteración de la barrera cutánea facilita la pérdida de humedad y vuelve a la piel más vulnerable a sustancias irritantes e incluso las molestias pueden comenzar desde los primeros meses de vida y afectar el sueño infantil y de toda la familia”.

Por ello, la comezón que se repite, el enrojecimiento, y la piel que se lastima al rascarse merecen atención. Aunque suele iniciar en la infancia, la dermatitis atópica también puede persistir en la adolescencia y la edad adulta. El objetivo del manejo es controlar los síntomas y favorecer una mejor calidad de vida. Entre más temprano se trate, mejor pronóstico tiene.

En temporada de frío, prolongar el baño o elevar demasiado la temperatura del agua puede aumentar la resequedad, dijo la doctora Vidaurri de la Cruz y agregó que se recomiendan baños breves, de cinco a diez minutos, con agua tibia y la aplicación de un emoliente sin fragancia después del baño, mientras la piel conserva algo de humedad.

“Durante el baño no hay que tallarse la piel con estropajos o esponjas, el aseo con la mano es suficiente. Además, hay que usar jabones ácidos para no deteriorar la barrera cutánea que ya es frágil cuando se tiene dermatitis atópica”.

Agregó que la ropa requiere la misma atención. Las prendas en contacto con la piel deben ser de algodón. En la temporada fría es mejor vestirse con varias capas que puedan retirarse cuando se requiera, de manera que se evite el roce y el sobrecalentamiento. Las fibras sintéticas pueden irritar, guardar la humedad y empeorar el calentamiento; además, abrigar en exceso puede provocar sudor y favorecer molestias.

Por ello, para la especialista recomienda:

  • Aplicar emolientes sin fragancia con la frecuencia indicada por el médico tratante.
  • Usar limpiadores suaves y evitar tallar la piel con fibras o estropajos.
  • Preferir agua tibia y secar mediante toques suaves, sin fricción.
  • Elegir ropa holgada y evitar fibras sintéticas directamente sobre la piel.
  • Seguir el tratamiento y revisar con el médico factores que desencadenan brotes.

Para complementar el cuidado diario de la piel seca, sensible o con tendencia atópica, el laboratorio mexicano Panalab tiene cremas emolientes y geles de ducha, productos que acompañan la rutina de higiene y emoliencia, pero no sustituyen el tratamiento médico de la inflamación, aclaró la doctora.

Apuntó que la hidratación forma parte integral del manejo, pero puede ser insuficiente para controlar la inflamación. “El tratamiento depende de la valoración médica ya que algunos pacientes requieren terapias adicionales a los cuidados básicos. Si la comezón interrumpe el sueño o las lesiones persisten, es necesario acudir a consulta para ajustar el plan de atención”, concluyó.

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