La innovación en salud avanza, pero 47% de los médicos aún no utiliza herramientas de apoyo clínico

Staff/RG

  • La brecha tecnológica sigue marcando quién puede acceder a las herramientas que están transformando distintos sectores, incluso en un contexto de rápida expansión de la inteligencia artificial.
  • Una encuesta realizada por Doctoralia entre 1,234 médicos de cuatro países muestra que 47% no utiliza actualmente ninguna herramienta de apoyo clínico.

La inteligencia artificial está abriendo una nueva etapa en la transformación de distintos sectores, incluido el de la salud. Desde la gestión de un consultorio hasta la relación entre médicos y pacientes, estas herramientas abren nuevas posibilidades para simplificar procesos, reducir cargas administrativas y recuperar tiempo para la atención médica. Sin embargo, su verdadero impacto dependerá de que también sean accesibles para quienes ejercen fuera de las instituciones con mayores recursos.

El tema adquiere relevancia en el marco del Día Internacional de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación para el Sur, que se conmemora el 16 de septiembre y que busca llamar la atención sobre las diferencias que persisten entre países y regiones en materia de capacidades científicas, tecnológicas y de innovación. De acuerdo con Naciones Unidas, los países de ingresos altos concentran 77% del gasto mundial en investigación y desarrollo, mientras que los países de ingresos bajos representan apenas 0.3%. La diferencia también se refleja en la investigación en salud; en 2022, por cada investigador en salud en los países de ingresos bajos, había 59 en los países de ingresos altos.

El acceso a la innovación también depende de condiciones básicas de conectividad. La Unión Internacional de Telecomunicaciones señala que 2,200 millones de personas permanecían desconectadas de Internet en 2025. En México, aunque 83.1% de la población de seis años o más utilizó esta tecnología durante 2024, el porcentaje fue de 86.9% en las zonas urbanas y de 68.5% en las rurales, de acuerdo con el INEGI.

Estas brechas también plantean retos para la transformación digital de la salud. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), las tecnologías digitales pueden contribuir a fortalecer los sistemas sanitarios y mejorar la prestación de servicios. Actualmente, 129 países cuentan con una estrategia nacional de salud digital, reflejo de la incorporación de estas herramientas en el sector.

La siguiente etapa de esta transformación está marcada por la inteligencia artificial. Si las primeras etapas de la digitalización se enfocaron en trasladar información y procesos del papel a plataformas digitales, hoy la IA comienza a participar directamente en tareas cotidianas de los profesionales de la salud. Esto abre nuevas posibilidades para reducir cargas administrativas, facilitar el acceso a información especializada y liberar tiempo para la atención de los pacientes.

Pero el avance tecnológico también plantea un nuevo reto; que estas capacidades no queden reservadas para las instituciones con mayores recursos. La evolución de la salud digital exige pensar también en cómo acercar herramientas cada vez más avanzadas a prácticas médicas independientes, donde la adopción tecnológica puede avanzar a un ritmo distinto.

Doctoralia, plataforma de salud digital que conecta a pacientes con profesionales de la salud, realizó una encuesta entre 1,234 médicos de Brasil, México, España e Italia para conocer qué herramientas utilizan como apoyo en su práctica. El estudio encontró que 47% de los médicos consultados no utiliza ninguna herramienta de apoyo clínico. Entre quienes sí recurren a ellas, las opciones más utilizadas son herramientas de inteligencia artificial de uso general como ChatGPT, Gemini y Claude.

La encuesta también muestra que el respaldo científico y la confianza están entre los principales factores que los médicos consideran al elegir estas herramientas, además de la rapidez y facilidad de uso. Esto refleja uno de los principales retos que enfrenta la inteligencia artificial aplicada a la salud: que las herramientas no solo sean fáciles de utilizar, sino que también ofrezcan información confiable para acompañar el trabajo de los profesionales.

En México, esta evolución forma parte del trabajo que Doctoralia ha desarrollado durante sus nueve años de presencia en el país. La plataforma cuenta actualmente con más de 390 mil profesionales y ofrece soluciones digitales que acompañan distintas necesidades de la práctica médica. Entre ellas se encuentra Noa Evidence, un asistente de investigación impulsado por IA, diseñado para profesionales de la salud. Les ayuda a acceder rápidamente a evidencia médica y sintetizarla mediante la búsqueda en guías clínicas. Su objetivo es ofrecer respuestas rápidas y fiables sin interrumpir la práctica clínica.

La incorporación de herramientas como Noa Evidence responde a una evolución en la manera en que la tecnología puede acompañar a los profesionales de la salud; no solo facilitando la conexión con pacientes, sino también acercando información y recursos que pueden ser útiles en su práctica cotidiana.

“La conversación sobre innovación en salud no debería centrarse en qué tecnologías somos capaces de crear, sino en cómo logramos que sean útiles para quienes están todos los días frente a un paciente. El verdadero desafío está en convertir los avances tecnológicos en herramientas que respondan a necesidades concretas y que puedan integrarse de manera responsable en la práctica médica. Nuestro compromiso es contribuir a reducir las brechas en el acceso a la salud y aprovechar la tecnología para acercar estas herramientas a más profesionales y pacientes”, señaló Adrián Alcántara, Director General de Doctoralia México.

En este contexto, vale la pena detenerse a pensar qué papel puede jugar la tecnología para países del Sur Global, donde el desarrollo tecnológico convive con brechas históricas en infraestructura, capacidades y acceso. La inteligencia artificial puede representar una nueva oportunidad para acelerar la transformación de sectores esenciales, pero también obliga a mantener una conversación sobre acceso, responsabilidad y utilidad.

El avance de la tecnología en salud, por tanto, no debería medirse únicamente por la sofisticación de las herramientas que se desarrollan, sino también por su capacidad para responder a las necesidades de los profesionales, integrarse en contextos reales y contribuir a que la atención médica evolucione junto con las nuevas posibilidades que ofrece la ciencia y la tecnología.

Categorías