“Despertamos con el Jesús en la boca”: Arzobispo de Puebla condena violencia y masacres

Jorge Barrientos

En medio de un clima marcado por hechos violentos cada vez más crueles, el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, lanzó un fuerte y doloroso reclamo contra la ola de sangre que, afirmó, mantiene a la población viviendo con miedo permanente.

Durante la tradicional misa dominical, celebrada ante decenas de familias, el prelado no ocultó su preocupación por la violencia que sacude diariamente a la entidad y al país. En el último domingo del tiempo ordinario —previo al inicio de la Cuaresma— el arzobispo centró su homilía en la defensa de la vida y la dignidad humana, pero también en la crudeza de la realidad actual.

“Cada día amanecemos con el sobresalto, con el ‘Jesús en la boca’, preguntándonos qué nueva masacre ocurrió, a quién asesinaron, si no fue atacado uno de nuestros seres queridos o algún conocido”, expresó con tono severo.

Señaló que las escenas de violencia se repiten de manera constante en los noticieros y que los actos criminales muestran niveles de brutalidad cada vez mayores. “Cada hecho salvaje que pensábamos que era el peor, es superado por otro más encarnizado, con peores formas de tortura. ¿Qué está pasando con nuestra humanidad? ¿Hasta dónde somos capaces de llegar?”, cuestionó.

En el marco del Día del Amor y la Amistad, el líder religioso contrastó el llamado al amor con una sociedad que, dijo, parece sumergida en el odio, la descalificación y la pérdida del respeto por la vida.

Recordó que la vida es un don otorgado por Dios y que el ser humano fue creado con libertad, inteligencia y capacidad de amar. “Dios no nos creó como robots programados. Nos dio libertad, aun con los riesgos que implica. Pero esa libertad no puede convertirse en violencia ni en destrucción”, subrayó.

Monseñor Sánchez Espinosa insistió en que Cristo llama no solo al respeto por la vida, sino también por la dignidad de cada persona. Advirtió que un corazón lleno de odio, mentira y rencor no puede presentarse dignamente ante Dios.

Finalmente, hizo un llamado urgente a recuperar los mandamientos, a frenar la espiral de violencia y a reflexionar en este tiempo previo a la Cuaresma sobre el rumbo que está tomando la sociedad. “Parece que estamos muy lejos de lo que Dios nos pide cuando vemos lo que ocurre en nuestra patria y en el mundo”, concluyó.

Categorías