DEBATE
Por Roberto Desachy Severino
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Casi imposible que Trump sea sometido a juicio político, pero, si pierden los republicanos, su gobierno quedaría acotado, advirtió el analista internacional

El martes, en las elecciones de mitad del sexenio en Estados Unidos, no solamente se define el destino inmediato de ese país, sino de todo el mundo, admitió Luis Ochoa Bilbao, académico de la BUAP y analista internacional.
Entrevistado en el programa Punto de Quiebre, Ochoa Bilbao admitió que es casi imposible que Donald Trump sea sometido a juicio político, aunque los republicanos pierdan los comicios. Pero abundó que, si los demócratas obtienen la mayoría, investigarán las acusaciones de corrupción y podrían acotarle.

A una semana de las elecciones de medio término en Estados Unidos, las encuestas anticipan un revés para el Partido Republicano en la Cámara de Representantes y una disputa cerrada por el Senado, que se definirá en estados que Donald Trump ganó con holgura en 2024.
El internacionalista Luis Ochoa Bilbao, profesor investigador de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la BUAP y especialista en política exterior estadounidense, explica las claves de la jornada del 3 de noviembre:
1. ¿Qué está en juego el 3 de noviembre?
Se renuevan los 435 escaños de la Cámara de Representantes, 35 del Senado, incluidas las elecciones especiales de Ohio y Florida, y 36 gubernaturas. Es el primer gran examen del segundo gobierno de Trump. En Estados Unidos no existe un órgano electoral nacional: cada estado organiza y cuenta su propia elección, lo que convierte la jornada en 50 elecciones distintas.

Los números son claros. Para controlar la Cámara se necesitan 218 escaños. En el Senado, los republicanos tienen hoy 53 asientos frente a 47 de los demócratas, que necesitan ganar cuatro netos; con un empate 50-50 decidiría el vicepresidente JD Vance. En la pregunta genérica sobre por qué partido votarían, los demócratas aventajan por casi nueve puntos, más que en la “ola azul” de 2018, y la aprobación de Trump está en 39%. El modelo de Decision Desk HQ da a los demócratas 78% de probabilidad de ganar la Cámara y 56% de ganar el Senado. La Cámara parece inclinarse; el Senado sigue siendo una moneda en el aire.
2. ¿Por qué Ohio y Texas, dos bastiones republicanos, están en disputa?
Ohio es el termómetro del desgaste republicano. Se vota por el escaño que dejó JD Vance al llegar a la vicepresidencia, hoy ocupado por el senador designado Jon Husted, que enfrenta al exsenador demócrata Sherrod Brown. La encuesta de Fox News del 15 al 19 de octubre da a Brown 52% contra 47% de Husted. Trump ganó Ohio con 55% en 2024, pero hoy su aprobación ahí es de 43%, y 52% de los votantes teme que Husted esté “demasiado cerca” del presidente.
La brecha de género es de 18 puntos, Brown gana a los independientes casi dos a uno y entre quienes ya votaron lleva 29 puntos de ventaja.
Texas sería un sismo político. El fiscal general Ken Paxton, figura de la línea dura MAGA, sacó de la boleta al senador John Cornyn con el respaldo de Trump, y ahora enfrenta al demócrata James Talarico, exmaestro y seminarista presbiteriano. El promedio de encuestas da 48.4% a Talarico y 46.9% a Paxton; Fox News los tiene empatados en 49%. Ya votaron por anticipado 4.5 millones de texanos, 74% más que en 2022, y es la segunda contienda no presidencial más cara de la historia, con 490 millones de dólares en publicidad, incluidos 158 millones aportados por Elon Musk a favor de Paxton. Ningún demócrata gana el Senado por Texas desde 1988.
3. ¿Qué ocurre en Michigan y Alaska?
Michigan era la gran apuesta republicana: es el único escaño demócrata en juego en un estado que Trump ganó en 2024, por 1.4 puntos, y quedó abierto tras el retiro de Gary Peters. Pero la apuesta se está diluyendo. El demócrata Abdul El-Sayed, médico progresista que ganó una primaria muy reñida, aventaja al excongresista Mike Rogers 51.4% a 45.1%, según la encuesta Glengariff del 19 al 22 de octubre. Rogers tiene 49% de imagen desfavorable. Si gana, El-Sayed, hijo de inmigrantes egipcios, sería el primer senador musulmán en la historia del país.
Alaska es la sorpresa. La exrepresentante demócrata Mary Peltola, primera indígena de Alaska en el Congreso, desafía al senador republicano Dan Sullivan en un estado que Trump ganó por 13 puntos y donde ningún demócrata gana el Senado desde 2008. Con el voto preferencial que usa el estado, Peltola gana la ronda final 51% a 49%, según Data for Progress, aunque su ventaja se estrechó desde agosto. Trump acudió a Wasilla el 13 de octubre para rescatar a Sullivan. Pesa el costo de la vida: 73% de los alaskeños teme no poder pagar la gasolina, y Peltola ataca el apoyo de Sullivan a la guerra con Irán.
4. ¿Qué gubernaturas hay que seguir?
Se eligen 36 gobernadores, 18 en manos de cada partido; hoy los republicanos gobiernan 26 estados y los demócratas 24. La más cerrada es Georgia, donde el empresario republicano Rick Jackson suma 47.8% en el promedio de encuestas frente a 46.6% de la exalcaldesa de Atlanta Keisha Lance Bottoms, que podría convertirse en la primera gobernadora afroamericana del estado.
La más simbólica es Ohio: Vivek Ramaswamy, figura del movimiento MAGA, va abajo 48% a 50% frente a la demócrata Amy Acton, exdirectora de Salud del estado durante la pandemia.
En Nevada, el gobernador republicano Joe Lombardo apenas aventaja 42% a 40% al demócrata Aaron Ford. En el Medio Oeste industrial, la región que le dio la presidencia a Trump, los demócratas compiten con ventaja: Jocelyn Benson lleva 51.4% contra 44.5% de John James en Michigan; David Crowley, 46% contra 42% de Tom Tiffany en Wisconsin, y Rob Sand, 52% contra 45% de Zach Lahn en Iowa, lo que significaría arrebatar ese estado a los republicanos. En Arizona, Andy Biggs, respaldado por Trump, va 11 puntos abajo de la gobernadora Katie Hobbs. En Texas, Greg Abbott mantiene la ventaja, 49% a 45%.
5. ¿Se teme una interferencia del gobierno y qué papel juega la migración?
Funcionarios electorales de ambos partidos y organizaciones civiles advierten sobre acciones federales que podrían dificultar el voto; la Casa Blanca lo niega. La orden ejecutiva de marzo pretendía que el Servicio Postal solo entregara boletas a votantes en listas federales, pero la Corte Suprema la frenó para esta elección.
Un juez en California limitó la llamada “Iniciativa de Votantes Ilegales” del Departamento de Seguridad Nacional, cuyas listas incluían ciudadanos por error, y el Departamento de Justicia busca frenar el conteo de 20 mil boletas en Los Ángeles. Además, enviará más de mil observadores, contra 388 en 2022. Steve Bannon pidió que el ICE “rodee” las casillas; el gobierno asegura que no ocurrirá. Hasta ahora, los tribunales han sido el principal dique.
La migración es la bandera de campaña de Trump: los republicanos han difundido casi 300 anuncios sobre el tema, contra 62 de los demócratas, y el gobierno invierte 200 millones de dólares en propaganda para la “autodeportación”. Pero tiene un costo: el ICE arresta unas 50 mil personas al mes, cada vez más sin antecedentes y dos tercios de los hispanos consideran que la ofensiva “ha ido demasiado lejos”.
Incluso la republicana María Elvira Salazar se lo reclamó al presidente. La migración moviliza a la base trumpista, pero puede alejar al voto latino, clave en 2024.