Señalan al Director del CBTis por presuntas malas prácticas y uso para intereses personales

 Abelardo Domínguez

La inconformidad en el CBTis 86 ya no es un rumor interno, trabajadores sindicalizados y parte de la comunidad estudiantil señalan directamente al director Ricardo Quiroz Arroyo por presuntas malas prácticas administrativas, decisiones unilaterales y un manejo opaco que, aseguran, estaría respondiendo a intereses personales más que al bienestar del plantel.

Integrantes de la Delegación D-II-45 de la Sección 23 del SNTE documentaron en un acta formal diversas irregularidades que van desde cambios de personal sin respetar el escalafón y la antigüedad, hasta la negativa reiterada de transparentar información clave sobre asignación de plazas, horas docentes y estructura ocupacional.

La concesión de la Cafetería Escolar también fue señalada como un proceso poco transparente; de acuerdo con la base trabajadora, el proceso se realizó de manera inusual y sin aviso , asignando la concesión a personas provenientes del estado de Veracruz, mismo estado del que es originario el director Ricardo Quiroz Arroyo.

Trabajadores y alumnos consideran que esta decisión evidencia posibles intereses personales y un presunto favoritismo, señalando que se ignoraron quejas constantes sobre el servicio y demandas de mejora por parte de estudiantes y personal. Acusan que, lejos de atender las inconformidades, la dirección ha hecho caso omiso a los reclamos.

A esto se suma la denuncia por la desaparición de mobiliario y equipo que se encontraba en resguardo dentro del plantel, así como la falta de convocatoria para integrar completamente el Comité Escolar de Administración Participativa (CEAP), órgano responsable de la administración de recursos económicos que ingresan a la institución

Para la base trabajadora, el patrón es claro: decisiones tomadas sin consulta, opacidad en el manejo de recursos y una administración que afirman parece priorizar intereses, económicos particulares por encima del bienestar académico.

Ante la gravedad de los señalamientos, alumnos y personal exigen la intervención inmediata de la Secretaría de Educación Pública (SEP) la DGETI para que se realice una revisión profunda de la administración del CBTis 86, se investiguen las presuntas irregularidades y se garantice transparencia en el manejo de los recursos del plantel.

El conflicto escala y la presión aumenta.

La comunidad educativa advierte que no permitirá que el plantel se convierta en un espacio de negocios personales, y exige que se restablezca la legalidad, la rendición de cuentas y el respeto a los derechos laborales.

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