Repudio a Netanyahu en la ONU por genocidio en Gaza

LA JORNADA

Nueva York y Washington. La mayoría de los delegados de los 193 países miembros de la Organización de Naciones Unidas (ONU) abandonó la gran sala de la Asamblea General cuando el primer ministro de Israel subió al podio; incluso se escuchaban dentro de la sede mundial los coros de los manifestantes contra el genocidio en Gaza, concentrados en las calles.

“No a la guerra, no al ICE (Servicio de Control de Migración y Aduanas, por sus siglas en inglés), Palestina libre”, coreaban cientos de manifestantes después de ocupar algunas de las calles cerca de la sede de la ONU en protesta contra la presencia del prófugo de la Corte Penal Internacional.

Más de 100 fueron arrestados por bloquear accesos en un acto de desobediencia civil, entre ellos las actrices Susan Sarandon y Hannah Einbinder (quien ha declarado que lo que representa Netanyahu es contrario a su fe judía) y la ex militar disidente Chelsea Manning, junto con algunos políticos locales. Pocas horas después, llegó otra marcha, tal vez de 2 mil más, encabezada por Voces Judías por la Paz y el Movimiento de Jóvenes Palestinos, entre otras organizaciones sociales, para sumarse a la protesta.

Horas antes, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, expresó su gratitud a los 160 estados miembros que han reconocido a su Estado y declaró que “no abandonaremos a nuestra tierra. No aceptaremos el desplazamiento. No permitiremos que nadie decida nuestro futuro en nuestro nombre”, ante una ovación de pie.

Abbas, quien fue obligado a ofrecer su discurso por video porque el gobierno de Donald Trump –violando el acuerdo con la ONU– le negó la visa para asistir, recordó a los delegados que había alabado el plan de 20 puntos propuesto por el mandatario estadunidense y que fue aprobado por el Consejo de Seguridad. Denunció que “los asesinatos y agresiones israelíes siguen cobrando vidas de mujeres, niños y hombres en Gaza”.

Las acciones de Israel, sostuvo, son una “amenaza directamente a la vida y a la existencia del pueblo palestino en sus tierras”.

Tanto el cada vez más amplio movimiento contra la complicidad de Estados Unidos con Israel en el genocidio en Gaza, como la solidaridad con el pueblo palestino, se evidenciaron con las marchas en las calles que incluían la participación de estudiantes, maestros, veteranos de guerra, religiosos –había expresiones de cristianos, judíos (tanto seculares como una secta ortodoxa antisionista) y musulmanes– y activistas políticos de diversas corrientes con un mensaje de condena a “un criminal de guerra en nuestra ciudad”.

Mamdani llama a cumplir la orden de arresto contra Netanyahu

El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani –quien fue directamente atacado por Netanyahu tanto ayer desde el podio, como hace unos días acusándolo de antisemita y simpatizante de “terroristas”–, se ha pronunciado por el arresto del mandatario israelí por crímenes de guerra y cumplir la orden de la Corte Penal Internacional. Anoche convivió con palestinos forzados a huir de Gaza, y juntos plantaron un olivo en la residencia oficial del alcalde.

Al comentar los dichos de Netanyahu desde el podio (tal vez la primera vez que un mandatario extranjero ataca a un alcalde estadunidense por nombre), Mamdani respondió que el primer ministro estaba propagando “mentiras sin fundamento para dar una imagen aséptica al genocidio del pueblo palestino”.

Aunque expertos consultados por Mamdani le informaron que no tenía la autoridad legal para arrestar a Netanyahu –ya que cumplir con la ley internacional es responsabilidad de autoridades federales– la atención sobre la visita del premier junto con las protestas y otras expresiones de la opinión pública en su contra, aparentemente llevaron a que el mandatario israelí acortara su viaje de varios días a sólo uno de varias horas.

Netanyahu acusa de “cobardes morales” a delegados que abandonaron el pleno

Su llegada a la Asamblea General no fue diplomática. Al subir al podio se escucharon gritos de repudio y Netanyahu debió esperar algunos minutos mientras observaba el éxodo de delegados de decenas de países que se salieron en protesta. Estados Unidos, varias naciones europeas, Panamá y Paraguay, entre otros, permanecieron sentados en una gran sala semivacía.

Las primeras palabras de Netanyahu fue acusar a los que se salieron de “cobardes morales e hipócritas”.

Casi todo su discurso fue una justificación de la guerra contra “los bárbaros” y los “terroristas” que “amenazan” a su país, y declaró que “acusar a Israel de genocidio es la mentira más grande del siglo”. Defendió a las Fuerzas de Defensa Israelíes y afirmó que es “el ejército más moral del mundo”. Sobre los colonos israelíes, proclamó que no sólo no se ha cometido un genocidio, sino al revés, Israel evitó un genocidio.

“No tenemos a un amigo más grande que el presidente Trump, le damos las gracias”, declaró el primer ministro en un discurso que dejó claro que Israel no tiene ninguna intención de aceptar un Estado democrático donde todos tienen un derecho al voto, ni retirarse de Cisjordania y Gaza. Proclamó que la guerra conjunta deI Israel y Estados Unidos contra Irán fue para “salvar a la civilización” y repetidamente llamó “bárbaros” a los enemigos de su país.

Mientras aseguraba que Israel es el gran guardián de la civilización y protege a todos de los “bárbaros”, Netanyahu dejó el podio como jefe de un Estado cada vez más aislado y repudiado en las calles y en la sede de la comunidad internacional. Sin embargo, su discurso fue dedicado en verdad a su gran aliado: Trump y a sus bases en Israel, donde está ante el riesgo de una derrota en elecciones programadas para fines de octubre y que podrían acabar con su carrera política.

Su debilidad es aún más marcada por una erosión del apoyo entre las comunidades judías en Estados Unidos, como el hecho de que no fue otro jefe de Estado, sino un alcalde el que ha provocado un giro en el debate. En una entrevista radial el miércoles, preguntaron al secretario de Estado estadunidense, Marco Rubio, sobre la amenaza del alcalde de arrestar a Netanyahu por cargos formulados por la Corte Penal Internacional. “Le gustaría hacerlo, pero no lo hará. No tiene la capacidad ni la autoridad legal”, respondió.

EU busca apoyo contra la Corte Penal Internacional

Sin embargo, detrás del escenario, Rubio y la delegación estadunidense se han dedicado a cabildear a otros gobiernos para que se retiren de la Corte Penal Internacional y ya han filtrado que tienen la intención de imponer nuevas sanciones contra esa entidad multilateral. Venezuela salió de la CPI y Colombia notificó a ese tribunal que quita su apoyo a la solicitud interpuesta por Sudáfrica para que se proceda penalmente contra el gobierno israelí por genocidio en Gaza.

Estados Unidos no reconoce la autoridad judicial de la CPI, pero obviamente teme su prestigio moral y el peligro de que enjuicie a sus aliados.

Por algo Netanyahu tenía prisa por regresar a su país y sus anfitriones no intentaron convencerlo de quedarse más tiempo. El viejo truco del gobierno israelí de igualar críticas a su país con antisemitismo ha dejado de funcionar. Por primera vez, Israel ya no cuenta con el apoyo amplio e incondicional que antes tenía, incluso entre las comunidades judías en este país, y menos ante la llamada comunidad mundial.

 

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