El mediocampista mexicano volvió a detener su actividad por molestias persistentes, en un momento clave de su carrera europea y con el Tri en el horizonte

Alarma roja en la Selección Mexicana: la lesión de Edson Álvarez pone en peligro su camino al Mundial 2026

El mediocampista mexicano volvió a detener su actividad por molestias persistentes, en un momento clave de su carrera europea y con el Tri en el horizonte

Excelsior

Edson Álvarez volvió a poner en pausa su temporada europea y, con ella, la línea de tiempo que lo conecta con el Mundial 2026. El mediocampista mexicano difundió un comunicado en el que explicó la decisión de frenar nuevamente su actividad competitiva debido a molestias en el tobillo, una medida que llega en el punto más delicado de su presente deportivo y que reabre la duda sobre su disponibilidad a largo plazo

El día 1 de diciembre, durante el derbi contra Galatasaray, sufrí un golpe fuerte en el tobillo casi al final del partido”, señaló Álvarez al inicio del mensaje compartido en sus redes sociales. Aquella acción marcó el inicio de una cadena de decisiones médicas que hoy lo colocan fuera de combate otra vez, cuando su margen de maniobra se ha reducido al mínimo.

El jugador explicó que, tras ese episodio, continuó jugando con supervisión médica. “En coordinación con el cuerpo médico y gracias al trabajo que realizamos, pude continuar jugando en los encuentros posteriores; sin embargo, las molestias persistieron”, afirmó. La consecuencia fue inmediata. “Por lo que se tomó la decisión de parar, lo que lamentablemente me impidió disputar la final de la Supercopa”.

La Europa League incrementó la lesión

El regreso parecía cercano semanas después. Álvarez aseguró que la rehabilitación avanzó de forma constante y que incluso logró sumar minutos en competencia continental.

“Desde entonces, la rehabilitación y el trabajo no se han detenido. Las sensaciones fueron mejorando progresivamente, al punto de poder sumar algunos minutos en Europa League frente a Aston Villa”, escribió.

El partido disputado en Turquía, tuvo una carga simbólica mayor de la que reflejó el marcador. Álvarez estaba listo para ingresar al minuto 73, con el Fenerbahçe abajo en el marcador y ante su propia afición. El ingreso buscaba ritmo, visibilidad y continuidad en una temporada que ya se había torcido. El equipo terminó perdiendo 1-0 y la apuesta personal volvió a salir cara.

“Desafortunadamente, tras ese partido, la molestia regresó”, reconoció el mediocampista. La conclusión fue inevitable. “Por ello, nuevamente en conjunto con el cuerpo técnico y el cuerpo médico decidimos volver a parar para reevaluar la situación y determinar con precisión la gravedad de la lesión”.

Las cifras explican parte del problema. En la Süper Lig turca ha participado en 10 partidos, con poco más de 700 minutos acumulados. En la Europa League suma actividad en 5 encuentros, con más de 300 minutos. El volumen está lejos del ideal para un futbolista que construyó su carrera desde la regularidad y el ritmo competitivo.

Disminuye su participación

El calendario tampoco concede tregua. Con el Mundial 2026 cada vez más cerca, Álvarez necesita algo más que recuperación física. Requiere continuidad, confianza y estabilidad deportiva, factores que hoy no están garantizados. Javier Aguirre, seleccionador mexicano, lo considera una pieza estructural del Tri, pero incluso los jugadores fundamentales necesitan tiempo de juego para sostener su jerarquía.

Mientras tanto, el mercado ofrece una posible salida. El Ajax aparece como una tabla de salvación. Devin Özek, director deportivo del club neerlandés, se encuentra en Turquía explorando un acuerdo que permitiría el regreso del mexicano a Ámsterdam por lo que resta de la campaña. Para Álvarez, volver a un entorno conocido, con un rol claro y menor presión médica, podría ser la única forma de reordenar una temporada que amenaza con diluirse.

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