La final de la AFC se juega en Mile High con Denver golpeado por la baja de su quarterback Bo Nix

El imperio del mal vuelve: Patriots favoritos en las apuestas ante Broncos por el pase al Super Bowl LX

La final de la AFC se juega en Mile High con Denver golpeado por la baja de su quarterback Bo Nix

Excelsior 

La final de la Conferencia Americana se jugará en uno de los escenarios más hostiles de la NFL, aunque las casas de apuesta no dudaron en señalar a un visitante como favorito. Los Patriots abrieron con ventaja de 4 puntos para el Juego de Campeonato de la AFC ante los Broncos, un contraste llamativo si se considera que Denver terminó como el mejor equipo de la conferencia y será anfitrión en el Mile High Stadium.

La explicación está en un nombre. Bo Nix no estará. El quarterback titular de los Broncos quedó fuera por el resto de la postemporada tras sufrir una lesión de tobillo en la victoria del sábado ante Buffalo, un duelo que necesitó tiempo extra y quedó marcado por una decisión arbitral polémica en una intercepción clave. Jarrett Stidham tomará las riendas de una ofensiva que no lo tuvo en el campo durante la temporada regular, mientras del otro lado estará Drake Maye conduciendo a unos Patriots que llegan completos y con marca idéntica de 15-3.

Antes de este fin de semana, cuando se asumía que Nix sería el titular en caso de avanzar, la línea adelantada colocaba a Denver como favorito por 1 punto. La lesión cambió por completo la lectura del partido y reconfiguró el relato de la semana. Los Broncos pasan de dominantes locales a underdog en su propio estadio, una etiqueta que el vestidor ha adoptado como combustible emocional.

Antecedentes

Denver viene de una celebración breve. La NFL no concede pausas y el premio por eliminar a Buffalo fue enfrentar de inmediato el reto más complejo posible. Stidham necesitará un partido sin errores y una defensa que recuerde su mejor versión. La fórmula es conocida en la historia reciente de la liga. Brock Osweiler ayudó a los Broncos de 2015 a asegurar la ventaja de localía cuando Peyton Manning estuvo limitado. Nick Foles condujo a los Eagles al título en 2018 sin haber sido el plan original. Los antecedentes existen, pero el margen es mínimo.

La defensa de Denver será el eje. Presionar a Maye, forzarlo a decidir rápido y convertir el ruido de Mile High en un factor real. Si eso ocurre, el partido puede inclinarse. Si no, los Patriots tendrán el control del ritmo y del marcador. El Super Bowl LX espera el 8 de febrero en el Levi’s Stadium, pero en Denver el discurso es más corto. Ganar primero la AFC.

La rivalidad entre Broncos y Patriots suma 55 enfrentamientos, incluidos cinco de postemporada. Denver lidera la serie con 31 triunfos por 24 de Nueva Inglaterra. Una década después, el cruce vuelve a tener aroma de definición histórica.

El recuerdo de 2016 que aún resuena en Mile High

Recordar el Campeonato de la AFC de 2016 no es un ejercicio nostálgico menor en Denver. Aquel día sigue siendo uno de los ambientes más intensos y ruidosos que ha vivido el Mile High Stadium. Los Broncos vencieron 20-18 a los Patriots y dos semanas más tarde levantaron el Trofeo Lombardi en el mismo Levi’s Stadium que ahora albergará el Super Bowl LX.

Fue la tarde en la que la defensa de Denver acosó sin tregua a Tom Brady y envió a Peyton Manning a su último Super Bowl. Manning, con 39 años, protagonizó una de las jugadas más celebradas de su carrera con una carrera por el lado derecho para ganar 12 yardas y un primer down.

El partido se sostuvo sobre detalles. Un punto extra fallado por Stephen Gostkowski, el primero tras 524 intentos consecutivos, obligó a los Patriots a buscar una conversión de 2 puntos en la última jugada. Brady encontró a Rob Gronkowski en la zona de anotación en cuarta oportunidad, pero Aqib Talib desvió el pase decisivo y Bradley Roby interceptó el balón con 12 segundos por jugar.

Manning mejoró su marca personal ante Brady en juegos por el título de la AFC a 3-1 y superó a John Elway como el quarterback de mayor edad en llevar a su equipo al Super Bowl. No fue una actuación perfecta. Completó 17 de 32 pases y perdió un balón dentro de la yarda 20, pero fue suficiente. Von Miller cerró la noche con 2.5 sacks y una intercepción, reflejo de una defensa que permitió la menor cantidad de yardas en la NFL esa temporada.

Nueva Inglaterra se quedó corto. Bill Belichick dejó pasar intentos de gol de campo corto en el último cuarto y el margen no alcanzó. Denver resistió y la franquicia avanzó a su octavo Super Bowl, dejando atrás el recuerdo reciente de la derrota ante Seattle.

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